La archidiócesis de Barcelona ha presentado este jueves el programa de la visita del Papa León XIV a la ciudad, que se desarrollará el martes 9 y el miércoles 10 de junio. El pontífice pasará casi 48 horas en Cataluña y se calcula que unas 47.000 personas podrán verlo en los distintos actos previstos. La cifra multiplica por ocho las 5.500 que se acercaron a Benedicto XVI en 2010, cuando estuvo apenas un día en la ciudad para consagrar la Sagrada Familia.
Montjuïc, gran acto abierto
El momento más multitudinario llegará la tarde del 9 de junio con la vigilia de oración en el Estadio Olímpico Lluís Companys. El aforo inicial es de 35.000 localidades, ampliable hasta 39.000. Las puertas se abrirán a las cuatro de la tarde y, dos horas después, comenzarán las actuaciones musicales y los rezos. Sergio Dalma y la Escolanía de Montserrat ya están confirmados, y la organización ha adelantado que habrá alguna sorpresa más con artistas del país.
León XIV llegará al estadio a las ocho de la tarde en un coche descubierto y recorrerá el recinto antes de oficiar la misa. Un grupo de jóvenes le formulará preguntas en directo, y el Papa responderá antes de dirigirse al conjunto de los asistentes. La entrada será gratuita con inscripción previa en la web alçalamirada.cat, que se activará este viernes.
Reuniones con Illa y Collboni
La agenda de audiencias aún se está acabando de cerrar en Roma, pero desde la archidiócesis ya dan por hecho que León XIV se reunirá con el president de la Generalitat, Salvador Illa, y con el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, acompañados de sus equipos. También podría recibir a representantes del encuentro de jóvenes católicos del Mediterráneo MED 26, que se celebrará en la ciudad el 11 y el 12 de junio, y a miembros de la comunidad agustina, la orden a la que pertenece el pontífice.
La archidiócesis tampoco descarta un encuentro privado con víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia. El arzobispo Juan José Omella ha apuntado que se ha pedido una reunión similar en Madrid y que en Barcelona podría producirse otra, aunque no se haría pública hasta después del viaje.
El recorrido por la ciudad
Nada más aterrizar en El Prat desde Madrid, el Papa irá directamente a la Catedral de Barcelona, donde rezará la hora menor y tendrá un primer contacto con los fieles. El miércoles 10, tras visitar el centro penitenciario de Brians 1 y la abadía de Montserrat por la mañana, acudirá a las 16.15 a la iglesia de Sant Agustí, en el Raval. Allí lo esperarán 400 personas de entidades que trabajan contra la pobreza en la diócesis.
La jornada se cerrará con la misa solemne en la Sagrada Familia, con acceso por invitación y presencia de unos 250 obispos. El acto incluirá la bendición de la torre de Jesús, la más alta de una iglesia cristiana del mundo. El Ayuntamiento de Barcelona estudia colocar pantallas gigantes en varios puntos de la ciudad para que los vecinos puedan seguir la ceremonia en directo, además de las dos que ya están previstas alrededor del templo.
Un cambio de formato respecto al 2010
La visita marca un contraste claro con la de Benedicto XVI. Aquella apenas duró un día y giró en torno a la consagración del templo de Gaudí, con poco espacio para el contacto con la ciudadanía. Esta vez, la archidiócesis ha diseñado un programa que busca corregir aquel déficit. La vigilia de Montjuïc es la pieza central de esa voluntad: un acto masivo y abierto que pretende acercar al pontífice al pueblo fiel y, también, a todos aquellos barceloneses que quieran verlo de cerca sin filtros institucionales.







