Rafa Yuste, presidente en funciones del FC Barcelona, salió este miércoles a dar la cara ante los medios pocos minutos antes del almuerzo de directivas, con el equipo a punto de viajar a Vitoria para medirse al Deportivo Alavés en la jornada 36 de LaLiga. Nadie esperaba templanza, y no la hubo. Yuste respondió con dureza a las acusaciones que el día anterior había lanzado Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, en especial las relacionadas con el caso Negreira.
Las declaraciones de Florentino me han parecido patéticas y llenas de falsedades, disparó Yuste. Anunció que el club ya tiene el asunto en manos de los abogados y que habrá comunicado cuando haya algo que contar. Hay líneas rojas que no se pueden cruzar nunca, y este hombre las ha cruzado, zanjó.
«Una cortina de humo para tapar dos años de fracasos»
Para Yuste, las palabras de Pérez tienen una lectura sencilla: tapar una crisis deportiva que el Real Madrid arrastra desde hace dos temporadas. Lo llamó cortina de humo con todas las letras, y descartó de plano que el Barça haya robado nada a nadie. Eso no es así, objetivamente hablando, dijo. Recordó que el equipo ha ganado dos ligas seguidas con jugadores de La Masia y fichajes de fuera, con catorce puntos de ventaja sobre el segundo. Nosotros nos vamos a defender, a nosotros y a nuestra afición. Por encima de todo está el club, y al club no lo toca nadie, subrayó.
Yuste no necesitó más argumentos que los deportivos para defender los títulos recientes. Ganar la liga dos años consecutivos es uno de los logros más difíciles del fútbol europeo, dijo, e invitó a los escépticos a preguntárselo a los miles de culés que lo han celebrado en las calles.
Las instituciones se respetan, las palabras no
Yuste dejó claro que su enfado es con Florentino Pérez, no con el Real Madrid como institución. Las relaciones con el club blanco están bien, aseguró, y lo ilustró recordando que hace poco Pirri y Butragueño visitaron el Camp Nou como representantes del club. Lo que dijo su presidente el martes es otra cosa, y merece una sola palabra: patético.
Cerró con un mensaje que mezcló aviso e ironía, en alusión al regreso de Joan Laporta a la presidencia previsto para julio. Seguiremos trabajando para que este club gane títulos y para que La Masia sea siempre el corazón del proyecto, dijo. Sus palabras llegan en el peor momento posible para las relaciones entre los dos grandes del fútbol español, con el caso Negreira convertido en el campo de batalla de una guerra que ya no tiene nada que ver con el fútbol.







