El Área Metropolitana ensaya en Cornellà un proyecto pionero para crear refugios climáticos y favorecer la biodiversidd en entornos urbanos densos
Cornellà se convertirá en uno de los municipios metropolitanos pioneros en la implantación de pequeños bosques urbanos de rápido crecimiento, una iniciativa impulsada por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) para hacer frente a los efectos del cambio climático y mejorar la calidad ambiental de las ciudades.
El proyecto piloto se ubicará en la avenida de los Alpes, donde se transformará un talud de 250 metros cuadrados en un espacio verde denso y biodiverso mediante el método Miyawaki, una técnica desarrollada por el botánico japonés del mismo nombre en los años 70. Este sistema permite acelerar el crecimiento de los ecosistemas forestales hasta una gran concentración de vegetación en un montón de vegetación reducidos.
La actuación, diseñada por el estudio MataAlta, combinará la restauración ecológica con la mejora paisajística y bioclimática de la zona. El objetivo es crear un espacio verde capaz de generar sombra, reducir la temperatura en los meses más calurosos e incrementar la biodiversidad urbana con un mantenimiento limitado.
La iniciativa forma parte de la estrategia del AMB para impulsar soluciones basadas en la naturaleza frente a los efectos cada vez más visibles del cambio climático en el territorio metropolitano. En este sentido, los pequeños bosques urbanos se plantean como una herramienta para mejorar el confort térmico de los espacios públicos, crear refugios para insectos polinizadores y pájaros y fomentar nuevos espacios de convivencia y educación ambiental.
Aunque este modelo se ha extendido en diversas ciudades del centro y norte de Europa, su aplicación en climas mediterráneos es todavía limitada. Factores como la sequía, las olas de calor o la calidad de los suelos urbanos hacen necesario adaptar el sistema a las condiciones locales para garantizar su viabilidad.
Por este motivo, el AMB ha realizado un estudio específico sobre el potencial de estos bosques urbanos y una guía técnica para adaptar el método Miyawaki al área metropolitana de Barcelona. El documento fija criterios sobre la selección de especies, la densidad de plantación y las labores de mantenimiento con el objetivo de garantizar la sostenibilidad de los proyectos.
El bosc urbà de Cornellà serà un dels dos projectes pilot que permetran validar aquesta solució en un context mediterrani. El segon s’ubicarà al parc del Turonet, a Cerdanyola del Vallès, dins del projecte europeu NBS4MED.
Ambos espacios contarán con un seguimiento técnico exhaustivo para analizar aspectos como el crecimiento de los árboles, las necesidades hídricas, el estrés de la vegetación y la presencia de biodiversidad. En Cornellà, las medidas incluirán sensores de humedad, cámaras térmicas y observaciones de insectos y polinizadores para evaluar el impacto ecológico real de la intervención.







