Jonathan Andic ha anunciado que se aparta temporalmente de Mango para centrarse en su defensa judicial. Lo ha hecho a través de una carta abierta dirigida a los trabajadores de la compañía, un texto personal y directo en el que el empresario desmiente el relato que se ha ido construyendo sobre él desde que fue investigado por la muerte de su padre, Isak Andic, fundador de la firma textil.
A lo largo de la carta, Andic no esquiva el dolor. Reconoce haber vivido meses de «impotencia y frustración» y asegura que necesita dedicar todas sus fuerzas a demostrar su inocencia. «La verdad acabará imponiéndose», escribe al final del texto, en un cierre que resume el tono de todo el documento: determinación, pero sin estridencias.
Una excursión que acabó en tragedia
La muerte de Isak Andic se remonta a diciembre de 2024. El fundador de Mango murió al caer por una ladera de Montserrat durante una salida de montaña con su hijo. Durante las primeras semanas, la investigación siguió la vía del accidente. Pero con el tiempo, la instrucción judicial derivó hacia una hipótesis mucho más grave: la de un posible homicidio.
La semana pasada, Jonathan Andic fue detenido. Horas después, la jueza instructora lo puso en libertad provisional con una fianza de un millón de euros. La causa sigue abierta. El empresario debe comparecer semanalmente ante el juzgado y tiene el pasaporte retirado.
La carta íntegra
Escribo estas palabras con sinceridad y humildad, desde el dolor, la impotencia y la frustración de encontrarme ante un relato de presunta culpabilidad que no responde a la realidad. Hace unos diecisiete meses perdí a mi padre, en unas circunstancias profundamente dolorosas para mí, mi familia y nuestro entorno cercano. A ese duelo se ha sumado el hecho de tener que convivir con la más grave, injusta e infundada acusación que puede recaer sobre una persona.
Quiero expresar, con el corazón, que he querido y quiero profundamente a los míos, y de una manera muy especial, a mi padre. Vivimos juntos muchos momentos felices, entrañables y llenos de cariño. Como sucede en tantas familias, también hemos tenido momentos difíciles y complejos, que superamos con gran esfuerzo, generosidad y ayuda. El amor, el respeto y el vínculo que siempre hemos sentido forman parte del ADN de nuestra familia, como saben aquellos que nos conocen bien.
Se ha construido un relato público con una visión parcial, descontextualizada y tergiversada, que ha generado una percepción de culpabilidad ajena a la realidad. Sé que desmontarlo exigirá tiempo, esfuerzo y una dedicación intensa.
La atención y el foco que exige mi defensa en el proceso judicial, en este momento, no me permite mantener el alto compromiso que exige mi rol en la compañía. Por este motivo, y desde la responsabilidad, he decidido apartarme temporalmente de mi dedicación a MANGO, conservando el vínculo con otros proyectos familiares, empresariales y sociales.
Tomo esta decisión con tristeza, pero convencido de que es lo mejor para la compañía y para mí. Afronto este proceso con serenidad y entereza, y necesito concentrar toda mi energía en demostrar mi inocencia.
Con el pleno apoyo de mi familia y de mi entorno, asumo esta situación con la tranquilidad y la convicción de que los hechos demostrarán de forma clara mi inocencia, y de que la verdad acabará imponiéndose.
Jonathan Andic
Mango, estable malgrat el Mango, estable pese al golpe
La salida de Andic tiene un peso simbólico innegable. Durante casi dos décadas dirigió Mango Man, la línea masculina de la firma, y durante años fue visto como el continuador natural del legado de su padre. Aunque su actividad ejecutiva ya había disminuido desde la muerte de Isak Andic, su presencia seguía siendo significativa.
La familia ha hecho pública una declaración de apoyo: «La familia Andic desea manifestar su absoluto e incondicional apoyo a la decisión tomada por Jonathan de apartarse temporalmente de su dedicación a MANGO para concentrarse en su defensa, conservando el vínculo con otros proyectos familiares, empresariales y sociales.» Su abogado, Cristóbal Martell, ya había calificado la hipótesis del homicidio de «inconsistente» y había asegurado que el proceso acabará aclarando la inocencia de su cliente.
La empresa, por ahora, sigue su hoja de ruta sin grandes turbulencias. El 2025 fue el mejor año de su historia: beneficio neto de más de 240 millones de euros y presencia en más de 120 mercados. El presidente y consejero delegado, Toni Ruiz, lleva las riendas con autoridad y continúa el proceso de profesionalización que Isak Andic había puesto en marcha antes de morir.






