Supera ampliamente el crecimiento de los salarios
El dinero que destina cada persona del área metropolitana de Barcelona a alimentación ha aumentado cada año hasta alcanzar los 2.249 euros, superando ampliamente el crecimiento de los salarios en el territorio. El sistema alimentario genera 11.763 millones de euros de valor añadido, el equivalente al 7,5% de la economía metropolitana, y emplea a cerca de 130.000 personas.
Estos son algunos de los datos facilitados por el Observatorio del Sistema Alimentario Metropolitano, la nueva plataforma que ha puesto en marcha el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y que permite realizar un seguimiento y un análisis para disponer de una radiografía integral del sistema alimentario de los 36 municipios metropolitanos.
El Observatorio nace con el objetivo de mejorar el conocimiento sobre cómo se producen, distribuyen y consumen los alimentos en la metrópolis. Con esta herramienta también se quiere sensibilizar a la ciudadanía y la sociedad civil sobre la importancia del sistema alimentario para el buen funcionamiento de los municipios y de la metrópolis de Barcelona, así como facilitar a las administraciones locales la toma de decisiones públicas en ámbitos como la salud, la sostenibilidad, la cohesión social o la planificación territorial.
La consejera delegada de Análisis de Políticas Metropolitanas del AMB, Raquel Gil, ha asegurado que «queremos que el Observatorio se convierta en una herramienta de referencia para informarse y contribuir a la sensibilización ciudadana, al refuerzo de las políticas alimentarias locales y al impulso de proyectos por parte de la sociedad civil». También ha reivindicado las políticas alimentarias como un factor esencial para construir ciudades cohesionadas, sostenibles y prósperas, capaces de articular relaciones equilibradas con el conjunto del territorio.
La nueva plataforma pone de manifiesto las características territoriales propias de un entorno densamente urbanizado.
La nueva plataforma pondrá de manifiesto las características territoriales propias de un entorno densamente urbanizado.
El delta del Llobregat representa una de las principales zonas de zonas de producción y tiene una orientación singular: dos tercios de la superficie son cultivos de regadío y el 70% de la producción se destina a alimentación humana (hortalizas, fruta), a diferencia del resto de Cataluña, donde predomina la agricultura de secano y más de la mitad de los cultivos se destina a alimentación.
El Observatorio evidencia las desigualdades sociales relacionadas con la alimentación y remarca que el gasto alimentario ha aumentado notablemente en los últimos años, hasta los 2.249 euros anuales por persona en 2024, y que el incremento de los precios de los alimentos ha superado ampliamente el crecimiento de los salarios. Paralelamente, un 5,2% de la población metropolitana no puede permitirse una comida proteica cada dos días (2024-2025).
Por lo que respecta a la salud, los datos del año 2022 muestran fuertes diferencias territoriales en obesidad infantil y adulta, con municipios que superan ampliamente las medias metropolitanas del 9,8% y del 15%, respectivamente.









