Marta Farrés califica los ataques de “absolutamente desafortunados” y defiende que el deporte debe ser un espacio de respeto, convivencia y orgullo colectivo
La alcaldesa de Sabadell, Marta Farrés, ha condenado públicamente los insultos dirigidos contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la celebración institucional del ascenso del CE Sabadell a Segunda División. La regidora socialista ha calificado lo sucedido como “absolutamente desafortunado” y “profundamente ofensivo”, marcando distancias con unos hechos que han generado una amplia polémica política y social en Cataluña.
El incidente tuvo lugar durante los festejos organizados por el histórico ascenso del conjunto arlequinado. Desde el balcón del Ayuntamiento, el portero del equipo, Diego Fuoli, animó a los aficionados a completar una frase sobre Pedro Sánchez, provocando una respuesta de insultos por parte de parte del público congregado en la plaza. El momento fue ampliamente difundido en redes sociales y generó reacciones inmediatas tanto desde el ámbito político como deportivo.
Farrés: “No representa a la ciudad ni al club”
Durante el pleno municipal celebrado este lunes, la alcaldesa quiso pronunciarse sobre lo ocurrido y dejó clara la posición del Ayuntamiento.
“Fue un hecho absolutamente desafortunado y profundamente ofensivo”, afirmó Marta Farrés, quien subrayó que el Gobierno municipal no comparte en ningún caso ese tipo de comportamientos ni los considera compatibles con los valores que deben presidir los actos institucionales.
La alcaldesa insistió además en que la atención debe volver al logro deportivo conseguido por el CE Sabadell y no centrarse en una polémica que, a su juicio, no representa ni a la entidad ni a la ciudad.
“Lo que toca ahora es no dar más protagonismo a quien creo que no lo debe tener y dárselo a quien sí lo merece: al club y a la ciudad”, defendió durante su intervención.
El CE Sabadell también se desmarca de los insultos
La reacción institucional no se limitó al Ayuntamiento. El propio CE Sabadell emitió un comunicado oficial en el que lamentó y rechazó lo sucedido.
La entidad deportiva señaló que las expresiones dirigidas contra el presidente del Gobierno fueron “impropias de un acto institucional” y aseguró que no representan los valores de respeto, pluralidad y convivencia que forman parte de la identidad del club.
Además, el club recordó que el ascenso debía haber sido una celebración colectiva para toda la ciudad y lamentó que la euforia del momento acabara empañando una jornada histórica para la afición arlequinada.
Las disculpas del portero no frenan la polémica
Tras la difusión de las imágenes, Diego Fuoli publicó un mensaje en redes sociales disculpándose por lo ocurrido.
El guardameta reconoció que se dejó llevar por la euforia del ascenso y definió sus palabras como una “gracieta sin maldad” que terminó adquiriendo una dimensión mucho mayor de la que había imaginado.
Sin embargo, las disculpas no han sido suficientes para cerrar la controversia. Diversas organizaciones vecinales han mostrado su rechazo a lo sucedido y la Federación de Asociaciones Vecinales de Sabadell ha llegado incluso a presentar una denuncia contra el futbolista por considerar que pudo existir una incitación al odio durante un acto público.
El debate político llega al Ayuntamiento
La polémica también ha tenido repercusiones en el ámbito político local.
Mientras el PSC y otros sectores han condenado de forma clara los insultos, el PP de Sabadell ha restado gravedad a los hechos calificándolos como una reacción espontánea en un contexto de euforia deportiva. Una posición que ha sido criticada por representantes socialistas y por distintos colectivos ciudadanos, que consideran que los insultos personales no deberían normalizarse en espacios institucionales.
La alcaldesa evitó entrar en confrontaciones partidistas, aunque reiteró que el deporte debe servir para transmitir valores positivos y fortalecer la convivencia entre la ciudadanía.
Deporte, convivencia y respeto institucional
Más allá de la polémica concreta, el episodio ha reabierto el debate sobre los límites de la confrontación política y el papel de las instituciones públicas en actos multitudinarios.
Marta Farrés quiso centrar su mensaje en la necesidad de preservar el respeto institucional y el carácter integrador del deporte, recordando que el CE Sabadell representa a una ciudad diversa y plural.
La alcaldesa concluyó felicitando nuevamente al club por su regreso al fútbol profesional y defendiendo que el ascenso debe seguir siendo motivo de orgullo para toda la ciudad, más allá de unos incidentes que considera ajenos al verdadero espíritu de la celebración.








