Mantienen que provocaría un importante perjuicio ambiental, urbanístico y de movilidad
Un grupo de vecinos del barrio barcelonés del Congrés y los Indians ha presentado alegaciones al proyecto del Ayuntamiento de Barcelona para construir un polideportivo en la calle Can Ros, junto a la Meridiana. Los firmantes aseguran que la puesta en marcha del nuevo equipamiento, cuyas obras está previsto que empiecen durante el próximo mandato municipal, provocaría un grave perjuicio para los vecinos.
«Además de poner en duda la viabilidad técnica y económica del proyecto, es una evidencia de que su actividad causará un grave problema de movilidad, de ruido y de impacto urbanístico y visual», asegura Eulogio Gallego, abogado del Bufete Euroforo, que representa al vecindario afectado.
El Ayuntamiento prevé la construcción de esta instalación en una parcela de titularidad municipal de 5.300 m2 de superficie, que en 2015, y tras la modificación del Plan General Metropolitano (PGM), pasó de estar calificada de zona verde a equipamiento.
El proyecto previsto por el Ayuntamiento prevé una gran pista semisótano y unas gradas con capacidad para cerca de 250 personas; dos salas de entrenamiento (una de preparación física y otra dedicada a las artes marciales) y un espacio polivalente. También están proyectadas dos pistas de pádel y cuatro de petanca, además de vestuarios, enfermería y sala de lactancia.
«Es evidente que la actividad que se generará en las instalaciones provocará un agravio en el vecindario de la zona más cercana», mantiene Gallego, que advierte que hay que tener en cuenta los posibles restos arqueológicos que pueden existir en el subsuelo.
Como alternativa a esta ubicación, los vecinos proponen dos emplazamientos cercanos: una antigua fábrica textil que actualmente está abandonada en la calle Puerto Príncipe y la gasolinera en desuso de la calle Felip II. «De esta manera se prestaría el servicio deportivo y de ocio sin perjuicio para el vecindario», explica Gallego.









