Se deben consultar con antelación las indicaciones específicas de cada país y adaptar las medidas preventivas al destino, la zona, la época del año, la duración y las características del viaje
Con la llegada del período vacacional y el incremento de los desplazamientos internacionales, el Departamento de Salud recuerda a la ciudadanía la importancia de consultar con suficiente antelación las recomendaciones sanitarias específicas del país o países de destino. Esta planificación permite conocer los riesgos asociados al viaje, completar las vacunaciones necesarias y adoptar las medidas de prevención más adecuadas antes de su marcha.
El riesgo de adquirir determinadas enfermedades varía según el país, la zona que se visita, la época del año, el tipo de desplazamiento, la duración de la estancia y las actividades previstas. Por eso, los consejos a las personas viajeras deben ser individualizados y pueden cambiar en función de la evolución epidemiológica de los países de destino y de las características de cada persona.
En este contexto, los datos de actividad de los centros de atención al viajero de Cataluña muestran la progresiva recuperación de la actividad después de la pandemia. Durante 2025, y según datos provisionales, estos centros atendieron a 69.663 viajeros y administraron 130.953 vacunas, por encima de los 65.282 viajeros y las 114.330 vacunas registradas en 2024. En 2023, las cifras se situaron en 55.942 viajeros y 91.747 vacunas.
Consultar antes de viajar
Salut recomienda que las personas que tengan previsto viajar a países con riesgos sanitarios específicos consulten las recomendaciones actualizadas de cada destino y, cuando sea necesario, se dirijan a las unidades de consejo al viajero y salud internacional. En estas visitas se evalúan de forma personalizada los riesgos del viaje y se indican las medidas preventivas más adecuadas, que pueden incluir vacunaciones, medicación preventiva o consejos sobre alimentación, agua, protección frente a insectos y otras precauciones durante la estancia.
La consulta previa es especialmente importante porque algunos países pueden exigir requisitos sanitarios de entrada o recomendar medidas específicas según la situación epidemiológica del momento. Además, algunas vacunas u otros tratamientos preventivos necesitan administrarse con tiempo suficiente antes de la salida para garantizar una adecuada protección.
Como ejemplo, la vacuna contra la fiebre amarilla está sometida a la Reglamentación Sanitaria Internacional y sólo se administra en centros autorizados. Algunos países exigen un certificado internacional de vacunación para entrar, especialmente si el viajero procede de zonas donde la enfermedad es frecuente o donde se ha declarado un brote. La fiebre amarilla es una enfermedad vírica transmitida por mosquitos infectados que puede provocar fiebre, dolor de cabeza, vómitos y, en los casos más graves, afectaciones del hígado y de los riñones, e incluso la muerte. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se registran cerca de 200.000 casos y unas 30.000 defunciones en todo el mundo. Por este motivo, las autoridades sanitarias recomiendan la vacunación a las personas que viajen a zonas de riesgo de África tropical y de Centroamérica y del Sur.
Calendario de vacunaciones y condiciones de salud
Antes de viajar, es también una buena oportunidad para revisar que se tienen al día las vacunas recomendadas según el calendario de vacunaciones vigente. Esta revisión es relevante tanto en niños como en personas adultas, ya que algunas enfermedades prevenibles mediante vacunación pueden circular en otros países o presentar un mayor riesgo en determinados entornos.







