El nuevo equipamiento amplía la cobertura de la cabeza e incorpora un protector facial opcional desarrollado con tecnología 3D y estudios de anatomía pediátrica
El Hospital San Juan de Dios de Esplugues ha participado en el desarrollo del nuevo casco casteller destinado a los niños del pomo de arriba. El proyecto, impulsado por la Coordinadora de Colles Castelleres de Catalunya (CCCC) con la colaboración de la empresa NZI, incorpora estudios anatómicos infantiles, pruebas de materiales y tecnología de impresión 3D.
El nuevo sistema se ha desarrollado durante dos años con el objetivo de adaptar mejor la protección a las diferentes formas y tamaños del cráneo de los niños.
Estudios e impresión 3D
Desde noviembre de 2025, la Unidad de Planificación e Impresión 3D de San Juan de Dios ha trabajado en la optimización del diseño y de las distintas tallas. El hospital ha analizado los cráneos de pacientes y voluntarios vinculados al mundo casteller para obtener datos anatómicos específicos.
Esta información ha permitido identificar las zonas de cabeza que requieren una protección especial. En el proyecto también ha participado el equipo del doctor Josep Rubio, jefe de la Unidad de Cirugía Maxilofacial, que ha colaborado en la evaluación de distintos materiales y componentes.
Según el director de Innovación de San Juan de Dios, Arnau Valls, el trabajo conjunto ha permitido trasladar los resultados de la investigación médica al diseño final del producto desarrollado por NZI.
Más cobertura y un protector facial opcional
El nuevo casco mejora la fijación y adaptación a la cabeza y amplía la protección de las zonas frontal y lateral.
El sistema se puede completar con un protector facial semirrígido independiente que cubre las cejas, el puente nasal y los pómulos. La CCCC plantea inicialmente este elemento como complemento de uso voluntario.
Su independencia respecto al casco permite, según Valls, que en caso de caída la posición del protector no quede condicionada por la del casco.
El sistema utiliza poliestireno expandido, un material que contribuye a amortiguar los impactos. El diseño también busca reducir el efecto de una posible caída sobre los castellers situados debajo de los niños.
Primera prueba
Los primeros modelos se probarán coincidiendo con las fiestas castelleras de la Mercè en Barcelona y Tarragona. En esta primera fase participarán 12 grupos locales.
La implantación será progresiva y durante un tiempo convivirán los actuales cascos con el nuevo modelo. La CCCC recuerda que el equipamiento vigente, en uso desde 2006, ha demostrado ser un sistema de protección eficiente y que no ha registrado ningún caso de lesión craneoencefálica grave desde su implantación.
El nuevo casco se enmarca en la campaña Evolucionem de la CCCC, que defiende una actualización progresiva de los elementos de protección a partir de la experiencia de los grupos y de los avances en medicina, tecnología y diseño.









