Sólo ocho de los 36 municipios metropolitanos superaron en 2025 el objetivo de reciclaje fijado en el 55%
El área metropolitana de Barcelona está todavía lejos de los objetivos de reciclaje establecidos para la recogida selectiva. Durante 2025, los municipios metropolitanos separaron el 39,9% de los residuos generados, sólo 1,1 puntos más que el año anterior. El dato queda 15,1 puntos por debajo del 55% que debía alcanzarse el año pasado.
En total, el año pasado se generaron 1.465.045 toneladas de residuos municipales, un 1,6% más que en 2024. Sin embargo, el aumento fue ligado sobre todo al crecimiento de la población. La generación por habitante prácticamente no varió: pasó de 422,39 kilos por persona a 422,42 kilos.
De los desechos generados, 584.383 toneladas se recogieron de forma selectiva. Son casi 25.000 toneladas más que en el 2024, cuando se separaron 559.791. A pesar de esta positiva evolución, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) considera que el ritmo de mejora es todavía insuficiente. Entre los factores que han contribuido al incremento se encuentra la extensión de sistemas como el puerta a puerta o los contenedores cerrados.
La orgánica, una de las fracciones con mayor margen de mejora
Los datos varían considerablemente según el tipo de residuo. La fracción orgánica sigue siendo uno de los principales puntos débiles. Cada habitante generó unos 106 kilos de orgánica durante 2025, pero sólo el 35,5% se recogió por separado. A pesar de representar un incremento del 2,4% respecto al año anterior, el AMB calcula que todavía podrían incorporarse a la recogida selectiva más de 60 kilos por habitante.
En el caso de los envases ligeros domésticos y otros plásticos, se generaron 54 kilos por persona y se separó el 36,7%, 4,2 puntos más que en el 2024.
El vidrio sigue siendo la fracción con una mejor tasa de recogida. El 64,6% de los 31 kilos generados por habitante se recogieron selectivamente. En el papel y cartón, el porcentaje se situó en el 43,9%, sobre un total de 67 kilos generados por persona.
Mientras tanto, la fracción resto sigue concentrando la mayor parte de los residuos. En 2025 se generaron 880.662 toneladas, que representan el 60% del total y equivalen a 254,2 kilos por habitante. Según el AMB, una parte de estos residuos todavía contiene materiales que podrían recuperarse si se separaran correctamente.
Sólo ocho municipios superan el 55%
La fotografía es también desigual según el municipio. Sólo ocho de los 36 municipios del área metropolitana superaron el 55% de recogida selectiva en 2025: Begues, Castellbisbal, Corbera de Llobregat, Papiol, Sant Just Desvern, Santa Coloma de Cervelló, Tiana y Torrelles de Llobregat.
En el otro extremo, 28 municipios no alcanzaron el porcentaje establecido. El AMB pone el foco en la implantación de nuevos sistemas de recogida, especialmente los que permiten identificar a los usuarios, como una de las herramientas para acelerar la mejora.
Cornellà de Llobregat y El Prat de Llobregat se encuentran entre los municipios que están avanzando en esta línea. Según el AMB, estas ciudades están incrementando la recogida selectiva y tienen previsión de alcanzar los objetivos europeos en los próximos meses.
Menos residuos en tratamientos finalistas
La forma en que se gestionan los residuos una vez recogidos también marca diferencias. El 35,2% de las toneladas tratadas durante 2025 se destinaron a empresas recicladoras. En cambio, el 43,3% terminaron en tratamientos finalistas, ya fuera mediante valorización energética o bien en depósitos controlados.
La situación también tiene una dimensión económica. El tratamiento de los residuos metropolitanos supuso el pasado año un coste operativo de unos 217 millones de euros, es decir, 62,5 euros por habitante.
El AMB calcula que una implantación más generalizada de sistemas de recogida más eficientes podría reducir este gasto en hasta 20 millones de euros al año. La principal vía de ahorro sería la reducción de la fracción restante y, en consecuencia, del impuesto asociado al vertido controlado o a la incineración.
La tasa que pagan los hogares está también condicionada por los resultados de cada municipio. El índice de reciclaje interviene en el cálculo de la tasa metropolitana de tratamiento de residuos (TMTR), por lo que los municipios con mejores niveles de separación pueden llegar a pagar hasta tres veces menos que los que obtienen peores resultados.
Actualmente, el coste de tratamiento se sitúa entre los 60 y los 140 euros anuales por hogar, en función de la cantidad de residuos generados y del índice de reciclaje.
El reto del 65% para 2035
El AMB ya prepara la transformación del modelo de gestión de residuos con la mirada puesta en 2035. El objetivo es elevar la tasa de reciclaje hasta el 65%.
Para ello, la estrategia metropolitana prevé ampliar las instalaciones especializadas en la recuperación de materiales, reforzar la recogida y el tratamiento de la fracción orgánica y construir una nueva planta de postratamiento. La finalidad es reducir el volumen de residuos que terminan en vertederos o en plantas de valorización energética.
El cambio de modelo pasa, según el AMB, por generar menos residuos, recuperar una mayor proporción de los materiales y reducir al máximo los tratamientos finalistas. La extensión de los sistemas de recogida selectiva con identificación y el impulso de políticas de prevención y economía circular serán algunas de las principales herramientas para intentar conseguirlo.








