{"id":25906,"date":"2026-04-21T14:52:44","date_gmt":"2026-04-21T12:52:44","guid":{"rendered":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/el-carrer-de-pelai-vol-deixar-de-ser-el-gran-oblidat-del-centre-de-barcelona\/"},"modified":"2026-04-21T15:04:38","modified_gmt":"2026-04-21T13:04:38","slug":"el-carrer-de-pelai-vol-deixar-de-ser-el-gran-oblidat-del-centre-de-barcelona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/el-carrer-de-pelai-vol-deixar-de-ser-el-gran-oblidat-del-centre-de-barcelona\/","title":{"rendered":"El carrer de Pelai vol deixar de ser el gran oblidat del centre de Barcelona"},"content":{"rendered":"\n<p>Los comerciantes han lanzado una campa\u00f1a para convertir este eje de 300 metros en un bulevar de referencia. El Ayuntamiento se ha mostrado favorable, pero la reforma tendr\u00e1 que esperar al pr\u00f3ximo mandato. <\/p>\n\n<p><strong>Una cita en el Hotel Pulitzer para poner Pelai en el mapa<\/strong><\/p>\n\n<p>El pasado jueves 16 de abril, desde la terraza del Hotel Pulitzer, en la calle Bergara, el problema se ve\u00eda con toda su crudeza. Abajo, la calle Pelai exhib\u00eda su estado habitual: la acera del lado del Raval, desbordada de gente; los contenedores, apilados en bater\u00eda; las motos aparcadas, ocupando espacio; y la otra acera, la del Eixample, con una anchura del todo desproporcionada y casi vac\u00eda. Ese fue el escenario elegido por la asociaci\u00f3n Pelai Centre i Rodalies para presentar la campa\u00f1a Es la hora de Pelai y reclamar, de una vez por todas, una reurbanizaci\u00f3n integral de uno de los ejes comerciales m\u00e1s transitados de la ciudad.<br\/>  <\/p>\n\n<p>El presidente de la entidad, Gabriel Jen\u00e9, que tambi\u00e9n preside Barcelona Oberta, lo pidi\u00f3 sin rodeos: Pelai es un eje estrat\u00e9gico que conecta la plaza Universitat con la plaza Catalunya y La Rambla, concentra nueve hoteles y decenas de comercios, y articula una parte sustancial de la movilidad a pie en el centro de Barcelona. La Oxford Street de la capital, en palabras del propio Jen\u00e9. Y, aun as\u00ed, lleva a\u00f1os instalado en la provisionalidad y la degradaci\u00f3n. Ahora somos tambi\u00e9n un almac\u00e9n de las obras de La Rambla, a\u00f1adi\u00f3.<br\/>   <\/p>\n\n<p><strong>Una calle desequilibrada que nadie se ha atrevido a tocar<br\/><\/strong><\/p>\n\n<p>Los datos con los que trabaja Barcelona Oberta dibujan una paradoja. Cada d\u00eda laborable, unas 15.000 personas pasan por la calle Pelai; los s\u00e1bados la cifra sube hasta las 25.000. Pero siete de cada diez lo hacen exclusivamente por la acera del lado de Ciutat Vella. La otra, la del lado del Eixample, queda pr\u00e1cticamente desaprovechada: encontrar inquilinos all\u00ed es mucho m\u00e1s dif\u00edcil, mientras que en la acera de enfrente la rotaci\u00f3n de comercios es m\u00ednima y la demanda, alt\u00edsima. Los pocos locales disponibles en esa franja prime cotizan a m\u00e1s de 25.000 euros mensuales.<br\/><br\/>    <\/p>\n\n<p>A todo esto se suma un entorno que nadie calificar\u00eda de confortable. Una treintena de contenedores, zonas de aparcamiento de motos que act\u00faan como barrera y unas aceras que se quedan cortas para la afluencia real de personas. El estudio t\u00e9cnico elaborado por L35 Arquitectes, que acompa\u00f1\u00f3 la presentaci\u00f3n de los comerciantes, lo confirma: el 43 % de los establecimientos de la calle se dedican al equipamiento de las personas, pero el conjunto arrastra carencias estructurales en el espacio p\u00fablico que echan por tierra cualquier experiencia de compra o de paseo.<br\/>  <\/p>\n\n<p><strong>Del urbanismo t\u00e1ctico de Colau al aparcamiento de Collboni, la historia de una calle sin suerte<br\/><\/strong><\/p>\n\n<p>Pelai arrastra una historia urban\u00edstica reciente bastante accidentada. Durante la pandemia, el gobierno de Ada Colau ampli\u00f3 la acera del lado de Ciutat Vella con pintura de colores y panots, ganando unos 1.500 metros cuadrados para los peatones. La medida, concebida como urbanismo t\u00e1ctico temporal, no acab\u00f3 de funcionar: ese espacio termin\u00f3 convertido en un carril de facto para bicicletas y patinetes, y los peatones pr\u00e1cticamente no lo usaban.<br\/>  <\/p>\n\n<p>Pocos meses despu\u00e9s de llegar a la alcald\u00eda, Jaume Collboni desmantel\u00f3 aquella intervenci\u00f3n y orden\u00f3 crear all\u00ed 64 plazas de aparcamiento para motos, 72 para bicicletas y 20 puntos de carga y descarga. Una decisi\u00f3n que simboliz\u00f3 a la perfecci\u00f3n la ruptura entre dos modelos de ciudad, y que los comerciantes de la calle vivieron con desconcierto. Ahora, parad\u00f3jicamente, es ese mismo gobierno del PSC el que pide pasar p\u00e1gina y ponerse a trabajar en una reforma de verdad, definitiva y compartida.<br\/>  <\/p>\n\n<p><strong>La propuesta: m\u00e1s acera, menos coches y nada de eje verde<br\/><\/strong><\/p>\n\n<p>L35 Arquitectes ha presentado unas primeras l\u00edneas maestras que dan forma a lo que quieren los comerciantes: aceras mucho m\u00e1s anchas y equilibradas en ambos lados, p\u00e9rgolas, vegetaci\u00f3n, bancos, espacios de descanso, pavimento de panots en lugar de asfalto y un tr\u00e1fico rodado sensiblemente reducido. Las im\u00e1genes virtuales muestran un \u00fanico carril de circulaci\u00f3n, aunque los promotores de la iniciativa subrayan que la propuesta es orientativa y que quien debe decidir c\u00f3mo se resuelve la movilidad es el consistorio.<br\/> <\/p>\n\n<p>Jen\u00e9 fue tajante en un punto que considera fundamental: la reforma que piden no es un eje verde. No tiene nada que ver con la transformaci\u00f3n de la calle Consell de Cent, que Barcelona Oberta ha combatido judicialmente con \u00e9xito ante los tribunales. Lo que reclaman es una pacificaci\u00f3n que permita la circulaci\u00f3n, pero dentro de un entorno mucho m\u00e1s agradable para el peat\u00f3n. Un eje estrat\u00e9gico prime del centro de Barcelona no puede seguir arrastrando la percepci\u00f3n de calle de paso, desordenada y poco amable.<br\/>   <\/p>\n\n<p>Las peticiones concretas pasan por fijar un calendario p\u00fablico de reforma con fases y presupuesto, constituir una mesa t\u00e9cnica con las \u00e1reas de Urbanismo, Movilidad y Comercio y los dos distritos implicados, Ciutat Vella y Eixample, porque cada acera pertenece a un territorio distinto, y poner en marcha medidas inmediatas de mantenimiento y mejora mientras no lleguen las obras definitivas.<br\/><\/p>\n\n<p><strong>Batlle lo apoya, pero mandan las elecciones<br\/><\/strong><\/p>\n\n<p>El teniente de alcalde y concejal de Ciutat Vella, Albert Batlle, recogi\u00f3 el guante de los comerciantes sin ambig\u00fcedades. Reconoci\u00f3 que Pelai es una de las grandes obras del pr\u00f3ximo mandato y que la calle debe ser repensada para mejorar la permeabilidad del distrito, que ahora describe como bunkerizado. Pero Batlle fue todav\u00eda m\u00e1s lejos: plante\u00f3 que la intervenci\u00f3n no puede concebirse de manera aislada, sino como parte de una transformaci\u00f3n de mayor alcance que incluya Fontanella y Trafalgar, creando as\u00ed un eje continuo entre la plaza Universitat y el paseo de Sant Joan.<br\/>  <\/p>\n\n<p>El problema es el reloj. A menos de un a\u00f1o de las elecciones municipales de 2027, el gobierno del PSC reconoce abiertamente que no tiene margen para sacar adelante un proyecto de esta magnitud en el mandato actual. La reforma de Pelai, como tantas otras cosas en Barcelona, depender\u00e1 de c\u00f3mo se repartan los votos en las urnas. Mientras llega ese momento, la calle seguir\u00e1 siendo lo que es: un eje que todo el mundo reconoce como prioritario pero que, por ahora, nadie parece tener prisa por reformar.<br\/> <br\/> <br\/>   <\/p>\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los comerciantes han lanzado una campa\u00f1a para convertir este eje de 300 metros en un bulevar de referencia. El Ayuntamiento se ha mostrado favorable, pero la reforma tendr\u00e1 que esperar al pr\u00f3ximo mandato. 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