{"id":25998,"date":"2026-04-22T15:32:57","date_gmt":"2026-04-22T13:32:57","guid":{"rendered":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/mas-de-mil-trabajadores-municipales-salen-a-la-calle-y-le-plantan-cara-a-collboni\/"},"modified":"2026-04-22T15:36:13","modified_gmt":"2026-04-22T13:36:13","slug":"mas-de-mil-trabajadores-municipales-salen-a-la-calle-y-le-plantan-cara-a-collboni","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/mas-de-mil-trabajadores-municipales-salen-a-la-calle-y-le-plantan-cara-a-collboni\/","title":{"rendered":"M\u00e1s de mil trabajadores municipales salen a la calle y le plantan cara a Collboni"},"content":{"rendered":"\n<p>Personal de servicios sociales, escuelas infantiles, OAC, bibliotecas y asociaciones feministas se manifest\u00f3 ayer por el centro de Barcelona para exigir la renegociaci\u00f3n del convenio colectivo. El gobierno no los recibi\u00f3. La oposici\u00f3n, s\u00ed.  <\/p>\n\n<p>Ayer por la ma\u00f1ana, Barcelona vio c\u00f3mo m\u00e1s de un millar de trabajadores municipales recorr\u00edan el centro de la ciudad para decirle al alcalde Jaume Collboni lo que su gobierno lleva meses sin querer escuchar: que el convenio colectivo aprobado el 30 de enero no funciona, que los servicios p\u00fablicos de la ciudad est\u00e1n al l\u00edmite y que, si no hay una negociaci\u00f3n de verdad, la movilizaci\u00f3n no har\u00e1 m\u00e1s que crecer.<\/p>\n\n<p>La marcha, convocada por los sindicatos CGT, Intersindical y \u00c0bacos, reuni\u00f3 a personal de servicios sociales, de las Oficinas de Atenci\u00f3n Ciudadana, de las escuelas infantiles, del \u00e1rea de feminismos y de las bibliotecas municipales. Dos columnas partieron de puntos distintos \u2014 una desde la plaza de Espanya, la otra desde la calle de Val\u00e8ncia \u2014 para juntarse frente a la facultad de la UB, en la plaza de la Universitat, y marchar juntas hasta la plaza de Sant Jaume. All\u00ed, frente al Ayuntamiento, leyeron un manifiesto y exigieron que el gobierno se siente a negociar.  <\/p>\n\n<p><strong>El convenio que lo ha encendido todo<\/strong><\/p>\n\n<p>El origen del conflicto es un texto aprobado hace poco menos de tres meses con el apoyo de CCOO, UGT y CSIF, pero sin el visto bueno de los sindicatos que ahora lideran la protesta. El gobierno de Collboni lo present\u00f3 como un avance: la jornada laboral bajaba a 35 horas semanales para la mayor\u00eda de colectivos. El problema es que la letra peque\u00f1a cuenta otra historia.  <\/p>\n\n<p>Los trabajadores sostienen que las 35 horas se aplican de manera desigual, favoreciendo a los cuerpos de seguridad pero perjudicando a los trabajadores de atenci\u00f3n directa. El nuevo texto, adem\u00e1s, elimina derechos de conciliaci\u00f3n y flexibilidad en sectores que ya de por s\u00ed tienen una carga emocional muy alta, y consolida la precariedad en servicios que mayoritariamente ocupan mujeres. La plantilla es insuficiente, las ratios en las escuelas infantiles est\u00e1n desbordadas y las externalizaciones siguen avanzando. M\u00e1s trabajo, menos derechos, y un gobierno que hasta ahora no ha movido un dedo.   <\/p>\n\n<p><strong>Collboni no los recibi\u00f3. La oposici\u00f3n, s\u00ed <\/strong><\/p>\n\n<p>Aqu\u00ed es donde la jornada de ayer adquiere un significado que va mucho m\u00e1s all\u00e1 del conflicto laboral. La Intersindical hab\u00eda registrado el 18 de abril una instancia en el Ayuntamiento para pedir que el gobierno los recibiera al final de la manifestaci\u00f3n, en la plaza de Sant Jaume. La respuesta fue silencio. Ning\u00fan representante del ejecutivo municipal apareci\u00f3.   <\/p>\n\n<p>En cambio, en las puertas del Ayuntamiento s\u00ed hab\u00eda gente. Pero de la oposici\u00f3n. Concejales de Junts, ERC y Barcelona en Com\u00fa recibieron a los manifestantes y escucharon sus demandas. Desde Junts dejaron claro que su grupo ya hab\u00eda votado en contra del convenio porque consideraban que dejaba a colectivos clave sin ninguna respuesta concreta. Desde ERC subrayaron que la calidad de los servicios p\u00fablicos y las condiciones de quienes los sostienen van de la mano, y que lo que ayer se ve\u00eda en la calle es el resultado directo de ignorar a la plantilla. Los Comuns expresaron la misma preocupaci\u00f3n.     <\/p>\n\n<p>Los tres grupos estudian forzar un pleno extraordinario para obligar al gobierno a dar explicaciones p\u00fablicamente. Los n\u00fameros est\u00e1n: para convocarlo hacen falta once concejales, una cifra que Junts puede alcanzar en solitario, o que ERC y los Comuns pueden sumar sin problema. <\/p>\n\n<p><strong>La pr\u00f3xima parada: la huelga general<\/strong><\/p>\n\n<p>La Intersindical ha dejado claro que la manifestaci\u00f3n de ayer es un paso, no un destino. Si el gobierno municipal sigue sin moverse, el aviso ya est\u00e1 sobre la mesa: huelga general dentro del Ayuntamiento. Y lo dicen en serio. El conflicto lleva meses escalando \u2014 las bibliotecarias ya hab\u00edan hecho huelga el d\u00eda anterior en solitario \u2014 y ayer el salto fue evidente, tanto en n\u00famero de personas como en la unidad de unos colectivos que hasta ahora hab\u00edan actuado por separado.   <\/p>\n\n<p>Collboni tiene ahora dos frentes abiertos a la vez. El de los trabajadores, que avisan de que han llegado al l\u00edmite. Y el del consistorio, donde la oposici\u00f3n tiene los votos para forzarle un pleno que no le ser\u00e1 c\u00f3modo. De momento, el gobierno ha optado por el silencio. Pero con m\u00e1s de un millar de personas gritando frente a su puerta, ese silencio tiene fecha de caducidad.    <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Personal de servicios sociales, escuelas infantiles, OAC, bibliotecas y asociaciones feministas se manifest\u00f3 ayer por el centro de Barcelona para exigir la renegociaci\u00f3n del convenio colectivo. El gobierno no los recibi\u00f3. La oposici\u00f3n, s\u00ed. Ayer por la ma\u00f1ana, Barcelona vio c\u00f3mo m\u00e1s de un millar de trabajadores municipales recorr\u00edan el centro de la ciudad para [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":25997,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":[],"jnews_primary_category":[],"jnews_social_meta":[],"jnews_override_counter":[],"jnews_post_split":[],"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[],"coauthors":[396],"class_list":["post-25998","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25998","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25998"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25998\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25999,"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25998\/revisions\/25999"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25997"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25998"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=25998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}