{"id":27081,"date":"2026-05-15T21:10:00","date_gmt":"2026-05-15T19:10:00","guid":{"rendered":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/?p=27081"},"modified":"2026-05-15T14:18:53","modified_gmt":"2026-05-15T12:18:53","slug":"disparates-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/disparates-2\/","title":{"rendered":"Disparates"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Art\u00edculo de Baltasar Garz\u00f3n, jurista y escritor. Publicado en Infolibre. Parte 2<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La disputa entre el presidente Clavijo y el PP contra el Gobierno a prop\u00f3sito del crucero MV Hondius merece un an\u00e1lisis detenido, porque ilustra con precisi\u00f3n cl\u00ednica el mecanismo de la manipulaci\u00f3n pol\u00edtica contempor\u00e1nea. Mientras los ministros de Sanidad, de Administraci\u00f3n Territorial y de Interior coordinaban en tiempo real una operaci\u00f3n de evacuaci\u00f3n que mereci\u00f3 elogios internacionales \u2014una acci\u00f3n que, en cualquier democracia europea madura, habr\u00eda generado consenso institucional y alivio colectivo\u2014, el presidente canario y los portavoces del PP constru\u00edan en paralelo un relato alternativo de negligencia, ausencia e irresponsabilidad gubernamental. No les importaba la realidad de los hechos. Les importaba el relato que pudieran instalar antes de que la realidad llegara a los ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el n\u00facleo de la estrategia: actuar m\u00e1s r\u00e1pido que la verdad. En la era de la informaci\u00f3n instant\u00e1nea, el bulo viaja a la velocidad de un tuit y la rectificaci\u00f3n llega, cuando llega, tarde y amortiguada. Clavijo lo sabe. Feij\u00f3o lo sabe. Abascal lo sabe. El PP lo ha convertido en doctrina. Vox en insulto. La confrontaci\u00f3n no busca resolver problemas: busca enmarcar los problemas de tal manera que el Gobierno siempre sea el responsable y la oposici\u00f3n sea siempre la v\u00edctima. Es una inversi\u00f3n permanente de la realidad que requiere una m\u00e1quina medi\u00e1tica dispuesta a amplificarla y una ciudadan\u00eda suficientemente fatigada como para no contrastarla.<\/p>\n\n\n\n<p>La confrontaci\u00f3n no busca resolver problemas: busca enmarcar los problemas de tal manera que el Gobierno siempre sea el responsable y la oposici\u00f3n sea siempre la v\u00edctima.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que resulta verdaderamente alarmante, sin embargo, no es que esta estrategia exista \u2014la manipulaci\u00f3n pol\u00edtica es tan antigua como la pol\u00edtica misma\u2014 sino el contexto en que se despliega. Porque mientras en Espa\u00f1a el PP y Vox dedican sus energ\u00edas a fabricar esc\u00e1ndalos sobre ausencias ministeriales en entierros o a especular sobre ratas de crucero, el mundo vive una ruptura sin precedentes del orden internacional y de los marcos normativos que, durante d\u00e9cadas, sostuvieron la convivencia entre pueblos y naciones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La banalizaci\u00f3n del discurso ante la gravedad del mundo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El contraste es tan brutal que exige ser nombrado sin eufemismos. En el momento en que Feij\u00f3o se\u00f1alaba con dedo acusador la silla vac\u00eda del ministro en un funeral \u2014silla que, repito, no estaba vac\u00eda en modo alguno\u2014la Corte Penal Internacional se debate entre la eliminaci\u00f3n o la supervivencia. Mientras Clavijo advert\u00eda de ratas nadando hacia las costas canarias, las potencias nucleares cuestionaban los tratados de no proliferaci\u00f3n que durante medio siglo hab\u00edan contenido el horror de una nueva guerra total. Mientras los senadores del PP convert\u00edan el hemiciclo en tribuna de escarnio, la Convenci\u00f3n de Ginebra era invocada como anacronismo por gobiernos que se reclaman democr\u00e1ticos, y el derecho internacional humanitario era violado de forma sistem\u00e1tica y documentada ante los ojos del mundo entero por EEUU e Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta simultaneidad no es accidental. La banalizaci\u00f3n del discurso pol\u00edtico interior cumple una funci\u00f3n precisa: ocupa todo el espacio disponible en el debate p\u00fablico, agota la capacidad de atenci\u00f3n ciudadana y hace imposible que la sociedad procese la gravedad de lo que ocurre m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras. Un pa\u00eds que delibera durante semanas sobre si el ministro deb\u00eda o no estar en un entierro, es un pa\u00eds que no puede estar discutiendo, con la profundidad que merece, el colapso del multilateralismo, el avance del autoritarismo en Europa y en Am\u00e9rica, o el desmantelamiento sistem\u00e1tico de los derechos humanos conquistados a lo largo de d\u00e9cadas de lucha. La pol\u00edtica del ruido es, tambi\u00e9n, una pol\u00edtica del silencio: el silencio sobre lo que realmente importa.<\/p>\n\n\n\n<p>El cuestionamiento de los derechos humanos como fundamento del orden internacional no es un fen\u00f3meno abstracto ni lejano. Se manifiesta en las deportaciones masivas que la administraci\u00f3n Trump ha convertido en espect\u00e1culo; en la normalizaci\u00f3n de la tortura y la detenci\u00f3n arbitraria como instrumentos de pol\u00edtica migratoria; en el desaf\u00edo abierto a las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por parte de Estados que se presentan como garantes del orden democr\u00e1tico; en el bloqueo sistem\u00e1tico de los mecanismos de rendici\u00f3n de cuentas internacionales, precisamente por quienes m\u00e1s los necesitar\u00edan para legitimar sus acciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El edificio normativo que la humanidad construy\u00f3 tras la barbarie de la Segunda Guerra Mundial \u2014la Carta de Naciones Unidas, los Convenios de Ginebra, la Declaraci\u00f3n Universal de Derechos Humanos, el Estatuto de Roma\u2014 est\u00e1 siendo erosionado desde dentro por los mismos que proclaman defenderlo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La derecha, entre la vaciedad y el descaro<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Y en este contexto de emergencia civilizatoria, la derecha espa\u00f1ola se debate entre la vaciedad y el descaro. En este contexto, Ayuso viaja a M\u00e9xico a reivindicar a Hern\u00e1n Cort\u00e9s. La desproporci\u00f3n entre la gravedad del momento hist\u00f3rico y la peque\u00f1ez del discurso dominante en la derecha espa\u00f1ola no es solo un problema est\u00e9tico o intelectual. Es un problema democr\u00e1tico de primer orden. Porque una oposici\u00f3n que renuncia a estar a la altura de los tiempos arrastra consigo al conjunto del debate p\u00fablico, empobrece la deliberaci\u00f3n colectiva y deja a la ciudadan\u00eda sin los instrumentos conceptuales que necesita para comprender y afrontar lo que se le viene encima.<\/p>\n\n\n\n<p>Hannah Arendt advirti\u00f3 que la banalidad del mal no reside en monstruos excepcionales sino en la renuncia cotidiana al pensamiento. La banalizaci\u00f3n del discurso pol\u00edtico que en Espa\u00f1a ostentan algunos, quiz\u00e1s demasiados, tiene algo de eso: no es maldad may\u00fascula, es peque\u00f1ez sistem\u00e1tica. Es la decisi\u00f3n diaria de preferir el titular al an\u00e1lisis, el esc\u00e1ndalo a la verdad, el r\u00e9dito inmediato a la responsabilidad hist\u00f3rica. Y esa peque\u00f1ez, multiplicada por miles de intervenciones, de ruedas de prensa, de tuits y de plenos parlamentarios, va sedimentando una cultura pol\u00edtica que nos hace m\u00e1s vulnerables ante los grandes desaf\u00edos de nuestra \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>El capit\u00e1n Jer\u00f3nimo y el agente Germ\u00e1n merec\u00edan algo mejor que convertirse en munici\u00f3n electoral. Sus familias merec\u00edan el duelo sin escenograf\u00eda, el dolor sin instrumentalizaci\u00f3n, el recuerdo sin partido. Y los ciudadanos espa\u00f1oles merecemos una oposici\u00f3n capaz de distinguir entre la leg\u00edtima cr\u00edtica al Gobierno \u2014que es ox\u00edgeno de la democracia\u2014 y la fabricaci\u00f3n deliberada de falsedades sobre un Ejecutivo que desprecia a sus fuerzas de seguridad, cuando la realidad muestra exactamente lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<p>Fraga dijo en 2008 que resucitar el pasado era un disparate. Ten\u00eda sus razones, interesadas pero coherentes, para decirlo. Sus herederos han superado con creces al maestro: han convertido el presente en desprop\u00f3sito, el dolor ajeno en combustible, la mentira en m\u00e9todo y la banalidad en programa de gobierno. Y lo hacen mientras el mundo se desmorona a su alrededor, mientras las normas que nos protegen a todos son cuestionadas una a una, mientras la historia nos exige estar a la altura y ellos prefieren, una y otra vez, el nivel del barro.<\/p>\n\n\n\n<p>El verdadero disparate no es regularizar a quien trabaja y contribuye. No es buscar a los desaparecidos. No es construir una sociedad m\u00e1s justa e igualitaria. No es defender el derecho internacional cuando otros lo violan. El verdadero disparate es seguir entregando el poder a quienes convierten la dignidad humana en material de desecho, quienes banalizan lo urgente para ocultar lo importante, quienes prefieren el esc\u00e1ndalo fabricado a la responsabilidad real. Y el ant\u00eddoto contra ese disparate tiene nombre: se llama voto consciente, comprometido y movilizado. La democracia no se defiende solo con palabras: se defiende ejerci\u00e9ndola. Y tambi\u00e9n, cada d\u00eda, eligiendo pensar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo de Baltasar Garz\u00f3n, jurista y escritor. Publicado en Infolibre. 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