{"id":28806,"date":"2026-06-19T18:25:16","date_gmt":"2026-06-19T16:25:16","guid":{"rendered":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/?p=28806"},"modified":"2026-06-19T18:25:18","modified_gmt":"2026-06-19T16:25:18","slug":"el-ultimo-timbre-de-junio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/el-ultimo-timbre-de-junio\/","title":{"rendered":"El \u00faltimo timbre de junio"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre me entristeci\u00f3 que mi cumplea\u00f1os fuera en julio. Por qu\u00e9, podr\u00edan preguntarme. Es realmente una \u00e9poca del a\u00f1o estupenda, libre, luminosa. Es cierto. Pero nunca pude celebrarlo en el colegio con mis compa\u00f1eros. Todos ellos ten\u00edan regalos, o les cant\u00e1bamos canciones. En abril, en noviembre. Y ese recuerdo siempre se queda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Igual que el recuerdo del timbre cuando acababan las clases. El \u00faltimo timbre de junio. Porque verdaderamente hay un sonido que pasa desapercibido para casi todo el mundo. No es una campana hist\u00f3rica ni una melod\u00eda memorable. Es simplemente el \u00faltimo timbre del colegio antes de las vacaciones de verano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Suena durante unos segundos y despu\u00e9s desaparece. Pero para muchas familias marca el final de una etapa y el comienzo de otra. Los ni\u00f1os salen corriendo con esa alegr\u00eda que solo pertenece a la infancia. Guardan en la mochila los libros, los cuadernos y los deberes pendientes. Hablan de piscinas, de playas, de bicicletas, de amigos y de tardes interminables que todav\u00eda parecen eternas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los adultos, en cambio, escuchan ese mismo timbre de otra manera. Porque junto a la alegr\u00eda aparece la log\u00edstica. Los horarios. Los abuelos. Los campamentos. Las vacaciones que nunca coinciden del todo con el calendario escolar. Las llamadas de \u00faltima hora para intentar encajar piezas que a veces parecen imposibles de encajar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada junio se repite la misma conversaci\u00f3n en miles de hogares: \u201c\u00bfQui\u00e9n recoge a los ni\u00f1os?\u201d \u201c\u00bfQui\u00e9n puede quedarse con ellos?\u201d \u201c\u00bfC\u00f3mo organizamos el verano?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, sin embargo, detr\u00e1s de esas preguntas hay algo m\u00e1s profundo que rara vez aparece en las estad\u00edsticas. Y es que existe una sociedad entera intentando conciliar dos necesidades igual de importantes: trabajar y cuidar. Esta \u00faltima empieza a tener mayor importancia para nuestra generaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 por eso el final de las clases tiene algo de celebraci\u00f3n y tambi\u00e9n algo de espejo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos recuerda que seguimos construyendo nuestro futuro alrededor de la infancia. Que detr\u00e1s de cada jornada laboral hay madres, padres, abuelos y familias enteras organizando su vida para que los m\u00e1s peque\u00f1os crezcan acompa\u00f1ados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y mientras tanto, los ni\u00f1os contin\u00faan ajenos a todo eso. Ellos solo saben que empieza el verano y que las tardes son m\u00e1s largas. Y que oscurece m\u00e1s tarde. Que la vida parece avanzar un poco m\u00e1s despacio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez por eso conviene detenerse un instante cuando suena ese \u00faltimo timbre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque un d\u00eda descubrimos que aquellos veranos infinitos terminaron. Que los amigos crecieron. Que las bicicletas se quedaron peque\u00f1as. Que nuestros padres hicieron muchos m\u00e1s esfuerzos de los que llegamos a comprender entonces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y entendemos que el verdadero valor de aquellos meses nunca estuvo en no tener colegio, estuvo en el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese tiempo compartido que siempre parece abundante cuando somos ni\u00f1os y que, con los a\u00f1os, acaba convirti\u00e9ndose en una de las cosas m\u00e1s valiosas que tenemos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aprovechen mientras sigan escuchando ese timbre hermoso, infantil y colegial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aprovechen las carreras al salir de clase, los dibujos pegados en la nevera, las mochilas tiradas en cualquier rinc\u00f3n de la casa y las preguntas interminables que llegan justo cuando uno cree estar cansado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Porque un d\u00eda, sin avisar, ese timbre sonar\u00e1 por \u00faltima vez para nuestros hijos. Y tambi\u00e9n para nosotros.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces comprenderemos que lo importante no eran las notas, ni los libros, ni siquiera las vacaciones que comenzaban. Lo importante era la vida que estaba ocurriendo entre una cosa y otra. Como dijo <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/John_Lennon\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/John_Lennon\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Lennon<\/a>: <em>\u201clife is what happens to you while you\u2019re busy making other plans.\u201d<\/em><br>Lo importante era los abrazos a la salida del colegio. Las conversaciones de camino a casa. La confianza de una mano peque\u00f1a buscando la nuestra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 por eso junio tiene algo de despedida y algo de promesa. Se cierra un curso, pero se abre un verano entero para compartir recuerdos, para estar presentes y para seguir construyendo esa infancia que alg\u00fan d\u00eda ser\u00e1 memoria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y cuando pasen los a\u00f1os, tal vez no recordemos exactamente qu\u00e9 aprendieron nuestros hijos en clase. Pero s\u00ed recordaremos c\u00f3mo crec\u00edan mientras nosotros intent\u00e1bamos, a nuestra manera, cuidar de ellos y acompa\u00f1arlos. Con nuestros terribles errores, pero tambi\u00e9n con nuestros aciertos silenciosos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque al final, <a href=\"https:\/\/cronicadeandalucia.com\/andalucia\/la-plaza-a-las-cuatro-de-la-tarde\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/cronicadeandalucia.com\/andalucia\/la-plaza-a-las-cuatro-de-la-tarde\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">igual que ocurre con los veranos<\/a>, la infancia no termina de golpe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se queda para siempre sonando en alg\u00fan lugar de la memoria, como el \u00faltimo timbre de junio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre me entristeci\u00f3 que mi cumplea\u00f1os fuera en julio. Por qu\u00e9, podr\u00edan preguntarme. Es realmente una \u00e9poca del a\u00f1o estupenda, libre, luminosa. Es cierto. Pero nunca pude celebrarlo en el colegio con mis compa\u00f1eros. Todos ellos ten\u00edan regalos, o les cant\u00e1bamos canciones. En abril, en noviembre. Y ese recuerdo siempre se queda. Igual que el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":28807,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":{"format":"standard"},"jnews_primary_category":[],"jnews_social_meta":[],"jnews_override_counter":[],"jnews_post_split":[],"footnotes":""},"categories":[34,7],"tags":[1888,1885,1886,1887],"coauthors":[1451],"class_list":["post-28806","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnistas","category-opinio","tag-infancia","tag-junio","tag-timbre","tag-verano"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28806","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28806"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28806\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28808,"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28806\/revisions\/28808"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28807"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28806"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28806"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28806"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=28806"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}