{"id":30973,"date":"2026-08-04T13:10:10","date_gmt":"2026-08-04T11:10:10","guid":{"rendered":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/?p=30973"},"modified":"2026-08-04T13:10:13","modified_gmt":"2026-08-04T11:10:13","slug":"measure-times","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/measure-times\/","title":{"rendered":"MEASURE TIMES"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un viejo dicho castellano que resume muchos errores empresariales: <strong>\u00abes peor sostener el error que enmendarlo\u00bb<\/strong>. Pocas veces esa m\u00e1xima resulta tan pertinente como ahora, cuando el mayor contrato p\u00fablico del agua de Catalu\u00f1a ha dejado de ser un expediente administrativo para convertirse en un caso observado con atenci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras espa\u00f1olas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las grandes multinacionales suelen medir el \u00e9xito en cuotas de mercado, expansi\u00f3n internacional y resultados financieros. Sin embargo, existe otro indicador que rara vez aparece en los informes corporativos: la confianza. Se tarda d\u00e9cadas en construirla y apenas unos d\u00edas en ponerla en cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso es precisamente lo que comienza a ocurrir con <strong>Veolia<\/strong>. La controversia en torno a su oferta para gestionar el contrato del <strong>\u00c1rea Metropolitana de Barcelona<\/strong>, valorado en m\u00e1s de mil millones de euros durante veinticinco a\u00f1os, ya no pertenece exclusivamente al \u00e1mbito local. La decisi\u00f3n de la administraci\u00f3n de abrir el procedimiento para verificar una <strong>oferta anormalmente baja<\/strong>, despu\u00e9s de detectar una reducci\u00f3n cercana al <strong>60 %<\/strong> en las inversiones previstas, sit\u00faa el debate en el escenario donde realmente se deciden las grandes batallas empresariales: el de los mercados internacionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque el idioma de la reputaci\u00f3n corporativa no es el catal\u00e1n, ni el castellano, ni el franc\u00e9s. Es el ingl\u00e9s. Es la lengua que hablan los inversores, los reguladores, las agencias de calificaci\u00f3n, los fondos internacionales y una competencia que observa cada movimiento con la paciencia de quien sabe que los mercados tienen memoria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conviene recordarlo: la apertura de este procedimiento no constituye una condena ni demuestra irregularidad alguna. La legislaci\u00f3n espa\u00f1ola obliga a la administraci\u00f3n a solicitar explicaciones cuando una oferta se aparta de manera significativa de los par\u00e1metros econ\u00f3micos previstos. Es una garant\u00eda del sistema, no una sentencia anticipada. Precisamente por eso, el momento exige transparencia, argumentos s\u00f3lidos y una justificaci\u00f3n capaz de disipar cualquier duda sobre la viabilidad econ\u00f3mica, t\u00e9cnica y operativa de la propuesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Persistir en un planteamiento que no consiga despejar esas inc\u00f3gnitas ser\u00eda un error de enorme trascendencia. En contrataci\u00f3n p\u00fablica, rectificar nunca ha sido un s\u00edntoma de debilidad; forma parte de la buena gesti\u00f3n. Empe\u00f1arse en defender lo indefendible, por el contrario, puede terminar da\u00f1ando no solo la imagen de una empresa, sino tambi\u00e9n la credibilidad del propio procedimiento de adjudicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema trasciende adem\u00e1s a una sola licitaci\u00f3n. Durante los \u00faltimos a\u00f1os, Veolia ha consolidado una presencia extraordinariamente relevante en el sector del agua en Catalu\u00f1a. Esa posici\u00f3n dominante no constituye, por s\u00ed misma, una infracci\u00f3n. Pero precisamente por su dimensi\u00f3n, cualquier decisi\u00f3n empresarial adquiere un impacto que supera el inter\u00e9s privado y alcanza inevitablemente el inter\u00e9s general. Cuanto mayor es el poder de mercado, mayor deber\u00eda ser tambi\u00e9n el nivel de responsabilidad y de ejemplaridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las empresas suelen repetir que el tiempo pone a cada uno en su lugar. Es cierto. Pero los mercados tambi\u00e9n toman medidas. <strong>Measure times<\/strong>, dicen los analistas anglosajones cuando recuerdan que toda decisi\u00f3n termina siendo evaluada por sus consecuencias. Y esas consecuencias no se limitan a un balance financiero; alcanzan a la confianza de los inversores, a la percepci\u00f3n de los reguladores y a la legitimidad con la que una compa\u00f1\u00eda aspira a seguir gestionando servicios p\u00fablicos esenciales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, sobre todo, quien no puede pagar las consecuencias de una estrategia empresarial fallida son los ciudadanos del <strong>\u00c1rea Metropolitana de Barcelona<\/strong>. En un servicio esencial como el agua, el inter\u00e9s general debe situarse siempre por encima de cualquier ambici\u00f3n comercial, estrategia de expansi\u00f3n o posici\u00f3n de mercado. Porque el agua no es un producto cualquiera. Es un bien p\u00fablico cuya gesti\u00f3n exige competencia leal, transparencia absoluta y una convicci\u00f3n innegociable: cuando se administra un recurso indispensable para millones de personas, la medida del \u00e9xito nunca deber\u00eda ser \u00fanicamente el precio de una oferta, sino la capacidad de garantizar un servicio sostenible, fiable y digno de la confianza de toda la sociedad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay un viejo dicho castellano que resume muchos errores empresariales: \u00abes peor sostener el error que enmendarlo\u00bb. 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