{"id":31266,"date":"2026-08-25T11:00:00","date_gmt":"2026-08-25T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/?p=31266"},"modified":"2026-08-25T09:39:30","modified_gmt":"2026-08-25T07:39:30","slug":"los-ojos-de-un-perro-y-la-politica-de-los-afectos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/los-ojos-de-un-perro-y-la-politica-de-los-afectos\/","title":{"rendered":"Los ojos de un perro y la pol\u00edtica de los afectos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una manera de mirar la sociedad que consiste en buscar siempre arriba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las \u00e9lites, en los gobiernos, en los grandes poderes econ\u00f3micos, en quienes toman decisiones, en quienes ocupan los titulares. Parece que todo lo importante ocurre en la parte superior de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero quiz\u00e1 estemos mirando mal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 haya que mirar hacia el centro. Hacia ese n\u00facleo aparentemente invisible donde est\u00e1 la gente corriente, la vida cotidiana, las relaciones humanas y los afectos. Porque es ah\u00ed, en realidad, donde se mueve buena parte del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y para entenderlo basta, a veces, con mirar a un perro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un perro tiene una forma extraordinaria de mirar la vida. No necesita comprender nuestras jerarqu\u00edas, nuestros cargos, nuestras ambiciones ni nuestras contradicciones. No sabe qu\u00e9 puesto ocupamos ni cu\u00e1nto dinero tenemos. No le importa nuestra importancia social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un perro sabe algo mucho m\u00e1s sencillo: qui\u00e9n eres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y quiz\u00e1 por eso sus ojos tengan algo que nosotros hemos ido perdiendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nosotros miramos demasiado con nuestros propios ojos. Con nuestros prejuicios, nuestras expectativas, nuestras ambiciones y nuestros intereses. El perro, en cambio, parece mirar con unos ojos ajenos. Con una mirada limpia que no necesita demasiadas explicaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un perro te quiere m\u00e1s de lo que muchas veces somos capaces de querernos nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y eso no es una frase sentimental. Es una extraordinaria lecci\u00f3n sobre el afecto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando tienes un mal d\u00eda, un perro no intenta darte una conferencia sobre c\u00f3mo resolver tu vida. No te pregunta qu\u00e9 has hecho mal. No te recuerda tus errores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Simplemente se queda. Est\u00e1. Acompa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, algunas veces, se limita a tumbarse a tu lado mientras guardas silencio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 deber\u00edamos aprender algo de eso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vivimos en una sociedad que habla demasiado y escucha demasiado poco. Una sociedad en la que parece imprescindible tener una opini\u00f3n sobre todo y una respuesta para cualquier problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero hay momentos en los que lo \u00fanico verdaderamente necesario es estar al lado de quien lo necesita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso tambi\u00e9n es pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y quiz\u00e1 sea una pol\u00edtica mucho m\u00e1s importante de lo que creemos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque la pol\u00edtica no deber\u00eda consistir \u00fanicamente en administrar instituciones, aprobar presupuestos, ganar elecciones o conquistar espacios de poder. La pol\u00edtica deber\u00eda consistir, sobre todo, en comprender a las personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y para comprender a las personas hay que saber mirarlas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un perro sabe hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No porque sea m\u00e1s inteligente que nosotros, sino porque no necesita colocarse por encima de nadie para relacionarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ah\u00ed est\u00e1 una de sus grandes ense\u00f1anzas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un perro no te mira desde arriba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Te mira desde el mismo lugar en el que est\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y eso tiene una enorme carga pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque una pol\u00edtica que mira permanentemente desde arriba termina alej\u00e1ndose de la sociedad. Puede tener magn\u00edficos discursos, excelentes asesores, estrategias brillantes y datos impecables, pero si pierde el v\u00ednculo con las personas, pierde lo esencial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pol\u00edtica necesita talento. Por supuesto. Pero necesita tambi\u00e9n algo que no se aprende f\u00e1cilmente en ninguna universidad: afectos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y los afectos son, muchas veces, m\u00e1s importantes que el talento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No lo duden jam\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El talento puede hacer que alguien llegue lejos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El afecto consigue que la gente quiera caminar contigo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y eso vale para la pol\u00edtica, pero tambi\u00e9n para la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un perro lo sabe perfectamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso se le llega a querer como a un hijo, como a un amigo o incluso como a ese peculiar \u201cjefe de gabinete\u201d que est\u00e1 permanentemente pendiente de todo lo que ocurre en casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es todo a la vez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Forma parte de la familia sin necesidad de que nadie haya firmado ning\u00fan papel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y cuando un d\u00eda se va, comprendemos hasta qu\u00e9 punto estaba presente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque no se pierde solamente un animal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se pierde una rutina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una mirada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un saludo al llegar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una presencia silenciosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una parte de nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Anatole France dec\u00eda que quien no ha amado a un animal no sabe lo que es perder una parte de su alma. Y quiz\u00e1 sea precisamente eso lo que ocurre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El amor despierta partes de nosotros mismos que permanec\u00edan dormidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y cuando ese amor desaparece, duele porque aquello que estaba dormido ya hab\u00eda despertado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso los ojos de un perro son tambi\u00e9n una forma de conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos ense\u00f1an que el afecto es contagioso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que la confianza se construye.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que la lealtad no se proclama: se demuestra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que acompa\u00f1ar puede ser m\u00e1s importante que hablar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que mirar a alguien sin juzgarlo puede ser una de las formas m\u00e1s profundas de quererlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, sobre todo, que las relaciones humanas no se construyen \u00fanicamente sobre el talento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se construyen sobre los v\u00ednculos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 por eso deber\u00edamos empezar a mirar la pol\u00edtica de otra manera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No desde arriba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No desde las c\u00fapulas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No solamente desde los despachos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sino desde el centro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde donde est\u00e1 la gente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde sus preocupaciones, sus ilusiones, sus miedos, sus peque\u00f1as alegr\u00edas y sus grandes decepciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque ah\u00ed est\u00e1 la verdadera sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y quiz\u00e1 por eso un perro pueda ense\u00f1arnos algo que muchos pol\u00edticos olvidan: no hace falta estar por encima de las personas para dirigirlas; primero hay que saber estar a su lado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pol\u00edtica es talento y afectos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, si me obligaran a elegir, me quedar\u00eda con los afectos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque el talento puede convencer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El poder puede imponer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La estrategia puede ganar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero solamente el afecto consigue algo mucho m\u00e1s dif\u00edcil: que alguien quiera seguir caminando contigo cuando ya no tienes nada que ofrecerle salvo tu propia compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso lo sabe un perro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y quiz\u00e1 nosotros deber\u00edamos aprenderlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay una manera de mirar la sociedad que consiste en buscar siempre arriba. 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