{"id":33039,"date":"2026-10-07T08:00:00","date_gmt":"2026-10-07T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/?p=33039"},"modified":"2026-10-06T11:03:04","modified_gmt":"2026-10-06T09:03:04","slug":"cataluna-tiene-a-illa-nuevos-problemas-de-la-sociedad-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/cataluna-tiene-a-illa-nuevos-problemas-de-la-sociedad-parte-2\/","title":{"rendered":"Catalu\u00f1a tiene a Illa. Nuevos problemas de la sociedad (Parte 2)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vivienda, inmigraci\u00f3n y j\u00f3venes: el nuevo campo de batalla. \u00c9sta ya no es la Catalu\u00f1a de 2017. El independentismo permanece, pero ha cambiado. Y tambi\u00e9n han cambiado las preocupaciones de los ciudadanos. La vivienda aparece como el principal problema para aproximadamente un tercio de los entrevistados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La inmigraci\u00f3n ocupa el segundo lugar y constituye la primera preocupaci\u00f3n entre los votantes de Alian\u00e7a Catalana y Vox, aunque su presencia es mucho m\u00e1s transversal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La izquierda cometer\u00eda un enorme error si interpretara que hablar de inmigraci\u00f3n significa aceptar el marco ideol\u00f3gico de la extrema derecha. La sociedad ya est\u00e1 hablando de inmigraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, una izquierda democr\u00e1tica necesita construir su propia respuesta. Legalidad. Derechos y deberes. Orden. Integraci\u00f3n. Convivencia. Recursos suficientes para los municipios. Educaci\u00f3n. Empleo. Y rechazo absoluto de la xenofobia. Europa, Espa\u00f1a y Catalu\u00f1a necesitan inmigraci\u00f3n por razones demogr\u00e1ficas y econ\u00f3micas, pero necesitar inmigraci\u00f3n no significa renunciar a gobernarla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Integrar tampoco significa exigir a nadie que renuncie a su origen. Significa construir ciudadan\u00eda com\u00fan alrededor de nuestras leyes, nuestros derechos y nuestros valores democr\u00e1ticos. Pero tampoco podemos permitir que la inmigraci\u00f3n oculte el principal problema material que identifica la encuesta: la vivienda. Cuando una generaci\u00f3n trabaja y no puede emanciparse, la democracia tiene un problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando un salario no permite pagar un alquiler, la democracia tiene un problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando vivir en Barcelona o en buena parte de su \u00e1rea metropolitana comienza a convertirse en un privilegio, tenemos un problema pol\u00edtico de primera magnitud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La encuesta muestra, adem\u00e1s, una sociedad que reclama una intervenci\u00f3n p\u00fablica considerablemente mayor en esta materia: un 45 % apuesta por regular los precios y otro 38 % por incrementar la vivienda p\u00fablica y las ayudas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y contiene una advertencia para el Govern: solo un 18 % de los encuestados considera que se est\u00e1n cumpliendo los compromisos sobre construcci\u00f3n de vivienda protegida. Detr\u00e1s del problema habitacional existe otro dato que tampoco puede ignorarse: un 24 % afirma que sus ingresos son insuficientes y tiene dificultades para salir adelante, mientras otro 7 % los considera totalmente insuficientes para vivir. \u00c9ste es el terreno pol\u00edtico del presente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una generaci\u00f3n que no puede acceder a una vivienda no necesita una nueva batalla de banderas. Necesita una casa. Una familia que espera atenci\u00f3n sanitaria necesita que funcionen sus servicios p\u00fablicos. Un trabajador cuyo salario pierde capacidad adquisitiva necesita recuperar seguridad econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y una sociedad preocupada por la inmigraci\u00f3n necesita una pol\u00edtica capaz de hablar simult\u00e1neamente de integraci\u00f3n, legalidad, derechos, deberes y convivencia, sin xenofobia pero tambi\u00e9n sin negar los problemas. La respuesta al miedo no puede ser solamente moral: tiene que ser material. Existe adem\u00e1s otra se\u00f1al especialmente preocupante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aproximadamente la mitad de los encuestados considera que Catalu\u00f1a va por mal camino y solo alrededor de un 20 % cree que avanza en la direcci\u00f3n correcta. Entre los j\u00f3venes, la percepci\u00f3n negativa se aproxima al 60 %. Una democracia puede sobrevivir a muchas crisis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que dif\u00edcilmente puede permitirse es que sus j\u00f3venes dejen de creer que ma\u00f1ana vivir\u00e1n mejor que hoy. Si estudiar no garantiza oportunidades, trabajar no permite independizarse, alquilar una vivienda resulta imposible y formar una familia se convierte en un proyecto permanentemente aplazado, aparece una generaci\u00f3n disponible para la ruptura. Y las respuestas radicales encuentran ah\u00ed un terreno f\u00e9rtil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quien explica el malestar puede construir la mayor\u00eda. Antonio Gramsci comprendi\u00f3 que la pol\u00edtica no consiste solamente en controlar gobiernos. Consiste tambi\u00e9n en construir hegemon\u00eda y convertir determinadas interpretaciones de la realidad en sentido com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Stuart Hall estudi\u00f3 despu\u00e9s c\u00f3mo el thatcherismo hab\u00eda aprendido precisamente esa lecci\u00f3n. Ernesto Laclau analiz\u00f3 la capacidad de articular demandas sociales diferentes alrededor de determinados significantes pol\u00edticos. Wolfgang Streeck ha estudiado las tensiones que aparecen cuando el capitalismo democr\u00e1tico deja de proporcionar simult\u00e1neamente seguridad y expectativas de progreso. Sus reflexiones siguen siendo \u00fatiles para entender la Catalu\u00f1a de hoy. Una crisis de vivienda no es autom\u00e1ticamente de izquierdas. Una lista de espera sanitaria tampoco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un salario insuficiente no es de izquierdas. La preocupaci\u00f3n por la inmigraci\u00f3n tampoco pertenece inevitablemente a la derecha. Los problemas no votan. Las personas s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y lo hacen despu\u00e9s de interpretar qui\u00e9n consideran responsable de lo que les sucede. Ah\u00ed reside la batalla. Cuando una persona siente que su vida empeora necesita una explicaci\u00f3n. El populismo ofrece una extraordinariamente sencilla: un culpable. El inmigrante. Bruselas. Madrid. Catalu\u00f1a. Los pol\u00edticos. Los jueces. Las \u00e9lites. Donald Trump comprendi\u00f3 perfectamente ese mecanismo y el trumpismo ha convertido la simplificaci\u00f3n, la polarizaci\u00f3n, la construcci\u00f3n permanente de enemigos y la deslegitimaci\u00f3n institucional en un m\u00e9todo pol\u00edtico exportable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero tambi\u00e9n contiene su propia contradicci\u00f3n. Se puede movilizar durante un tiempo a una sociedad contra alguien. Lo dif\u00edcil es gobernarla indefinidamente contra alguien. Porque finalmente llegan las preguntas. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi vivienda? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi m\u00e9dico? \u00bfPor qu\u00e9 mi salario no alcanza? \u00bfPor qu\u00e9 mis hijos tienen menos expectativas que yo? La indignaci\u00f3n puede ganar elecciones. Pero no construye viviendas ni escuelas. No reduce listas de espera. No garantiza pensiones. Y ah\u00ed reaparece una oportunidad para la socialdemocracia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La socialdemocracia resiste, pero debe renovarse<\/strong>. Lo he defendido anteriormente y sigo crey\u00e9ndolo: la socialdemocracia resiste. Durante a\u00f1os se anunci\u00f3 su desaparici\u00f3n. Despu\u00e9s lleg\u00f3 la crisis financiera de 2008 y los Estados tuvieron que sostener el sistema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lleg\u00f3 una pandemia y fueron los hospitales, los trabajadores p\u00fablicos y los Estados quienes protegieron a nuestras sociedades. Llegaron la guerra en Europa, la crisis energ\u00e9tica, la inflaci\u00f3n y una nueva incertidumbre geopol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y reapareci\u00f3 una vieja pregunta: \u00bfqui\u00e9n protege a la ciudadan\u00eda? Pero resistir ya no basta. La izquierda europea necesita recuperar una palabra que nunca debi\u00f3 regalar: seguridad. Seguridad no significa solamente polic\u00eda. Seguridad es saber que, si enfermas, tendr\u00e1s un m\u00e9dico. Que tus hijos tendr\u00e1n una escuela p\u00fablica digna. Que tu salario permitir\u00e1 vivir. Que podr\u00e1s acceder a una vivienda. Que tendr\u00e1s una pensi\u00f3n. Que las reglas migratorias ser\u00e1n claras. Que quien llegue tendr\u00e1 derechos y deberes. Que los barrios seguir\u00e1n siendo espacios de convivencia. Eso tambi\u00e9n es seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y deber\u00eda ser una bandera profundamente socialdem\u00f3crata. Aqu\u00ed puede encontrarse tambi\u00e9n una oportunidad para el PSC. Catalu\u00f1a re\u00fane pr\u00e1cticamente todos los grandes conflictos pol\u00edticos del siglo XXI: identidad, inmigraci\u00f3n, vivienda, turismo, industria, lengua, globalizaci\u00f3n, transformaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, envejecimiento, desigualdad y servicios p\u00fablicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el socialismo catal\u00e1n consigue ofrecer respuestas eficaces a esas cuestiones, Catalu\u00f1a puede convertirse en un laboratorio de renovaci\u00f3n socialdem\u00f3crata. No para regresar nost\u00e1lgicamente al siglo XX. Para construir la socialdemocracia del XXI. Una izquierda que defienda el Estado del bienestar y comprenda la econom\u00eda global. Que proteja la propiedad y recuerde su funci\u00f3n social. Que defienda la inmigraci\u00f3n y exija integraci\u00f3n. Que impulse la transici\u00f3n ecol\u00f3gica sin cargar sus costes sobre trabajadores y clases medias. Que abrace la inteligencia artificial sin permitir que sus beneficios agraven la desigualdad. Que reconstruya vivienda p\u00fablica. Que proteja la sanidad y la educaci\u00f3n. Y, sobre todo, que vuelva a ofrecer futuro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una hip\u00f3tesis: la concentraci\u00f3n democr\u00e1tica. Quiero plantear finalmente una hip\u00f3tesis estrictamente interpretativa. No es una predicci\u00f3n matem\u00e1tica ni algor\u00edtmica. Las encuestas fotograf\u00edan un momento. Las elecciones introducen campa\u00f1as, candidatos, debates, acontecimientos y tambi\u00e9n el voto \u00fatil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando determinadas opciones peque\u00f1as se desfondan o cuando una parte del electorado percibe un riesgo de polarizaci\u00f3n extrema o de ingobernabilidad, puede producirse una concentraci\u00f3n del voto alrededor de las candidaturas que se perciben capaces de garantizar estabilidad. No afirmo que vaya a ocurrir. Pero sociol\u00f3gicamente no puede descartarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ah\u00ed el PSC puede disponer de una posici\u00f3n estrat\u00e9gica: presentarse no como una opci\u00f3n m\u00e1s dentro de la fragmentaci\u00f3n, sino como un espacio capaz de articular acuerdos dentro de una Catalu\u00f1a profundamente plural. Una encuesta no es una sentencia. Faltan campa\u00f1as. Candidatos. Debates. Econom\u00eda. Decisiones gubernamentales. Acontecimientos nacionales e internacionales. Todo puede modificar el comportamiento electoral. Pero la se\u00f1al merece ser escuchada. Existe malestar. Existe fragmentaci\u00f3n. Existe una mutaci\u00f3n del independentismo. Existe crecimiento de las derechas radicales. Existe preocupaci\u00f3n por la inmigraci\u00f3n. Existe una emergencia habitacional. Existe desafecci\u00f3n juvenil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y existe una demanda de seguridad mucho m\u00e1s amplia que la estrictamente policial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Del proc\u00e9s a una nueva mayor\u00eda social. \u00c9sa es, en mi opini\u00f3n, la verdadera transici\u00f3n que est\u00e1 viviendo Catalu\u00f1a. Durante a\u00f1os el proc\u00e9s obligaba a responder: \u00bfCatalu\u00f1a o Espa\u00f1a? Ahora la pregunta puede ser mucho m\u00e1s importante: \u00bfqu\u00e9 Catalu\u00f1a? Una Catalu\u00f1a encerrada en identidades excluyentes o capaz de integrar. Una Catalu\u00f1a donde el miedo determine el voto o donde la pol\u00edtica vuelva a proporcionar seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una Catalu\u00f1a donde el malestar encuentre culpables o encuentre soluciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso mantengo el t\u00edtulo. Catalu\u00f1a tiene a Illa. No como afirmaci\u00f3n complaciente. No como cheque en blanco. La propia encuesta contiene una severa advertencia para el president y su Govern. Pero Illa dispone de una oportunidad: demostrar que existe un espacio entre nacionalismos enfrentados; que Catalu\u00f1a puede ser catalana, espa\u00f1ola y europea; que puede recibir inmigraci\u00f3n y exigir integraci\u00f3n; defender la empresa y proteger al trabajador; crecer y redistribuir; gobernar y escuchar. La batalla decisiva ya no consiste en determinar qui\u00e9n es m\u00e1s catal\u00e1n o qui\u00e9n es m\u00e1s espa\u00f1ol. Consiste en decidir qui\u00e9n puede garantizar vivienda, educaci\u00f3n, sanidad, convivencia, prosperidad y futuro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante d\u00e9cadas la socialdemocracia convirti\u00f3 miedos en derechos. El miedo a enfermar, en sanidad p\u00fablica. El miedo a la vejez, en pensiones. El miedo a no poder estudiar, en educaci\u00f3n. El miedo al desempleo, en protecci\u00f3n laboral. Hoy los miedos tienen otros nombres: vivienda, precariedad, inmigraci\u00f3n mal gestionada, inteligencia artificial, globalizaci\u00f3n, guerra, p\u00e9rdida de identidad e inseguridad econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta progresista no puede consistir en negarlos. Tiene que volver a transformarlos en derechos, instituciones y esperanza. El trumpismo, los populismos y las extremas derechas han demostrado una formidable capacidad para transformar el descontento en rabia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora corresponde a la socialdemocracia demostrar que todav\u00eda sabe transformarlo en esperanza. Porque quiz\u00e1, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os discutiendo sobre fronteras, haya llegado el momento de volver a discutir sobre personas. Sobre c\u00f3mo viven. Sobre d\u00f3nde viven. Sobre cu\u00e1nto cobran. Sobre la educaci\u00f3n de sus hijos. Sobre cu\u00e1nto esperan para ser atendidos en un hospital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sobre c\u00f3mo convivimos quienes nacimos aqu\u00ed y quienes han venido a compartir con nosotros su vida. Y sobre qu\u00e9 futuro tendr\u00e1n nuestros j\u00f3venes. El independentismo no ha desaparecido. Ha mutado. La extrema derecha no es invencible. Pero tampoco desaparecer\u00e1 ignor\u00e1ndola. La socialdemocracia resisti\u00f3. Ahora tiene que renovarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en esa batalla entre miedo y convivencia, fragmentaci\u00f3n e integraci\u00f3n, resentimiento y esperanza, Catalu\u00f1a conserva una oportunidad. Catalu\u00f1a tiene a Illa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivienda, inmigraci\u00f3n y j\u00f3venes: el nuevo campo de batalla. \u00c9sta ya no es la Catalu\u00f1a de 2017. El independentismo permanece, pero ha cambiado. Y tambi\u00e9n han cambiado las preocupaciones de los ciudadanos. 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