{"id":33583,"date":"2026-10-22T16:17:49","date_gmt":"2026-10-22T14:17:49","guid":{"rendered":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/?p=33583"},"modified":"2026-10-22T16:20:51","modified_gmt":"2026-10-22T14:20:51","slug":"la-patria-no-es-propiedad-de-los-fascistas-sorocaba-sale-a-la-calle-contra-el-bolsonarismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcontrapunt.cat\/es\/la-patria-no-es-propiedad-de-los-fascistas-sorocaba-sale-a-la-calle-contra-el-bolsonarismo\/","title":{"rendered":"La patria no es propiedad de los fascistas: Sorocaba sale a la calle contra el bolsonarismo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La movilizaci\u00f3n antifascista del 18 de octubre convirti\u00f3 las calles de Sorocaba en un espacio de memoria, poes\u00eda y reivindicaci\u00f3n democr\u00e1tica. Frente al legado de Jair Bolsonaro y la candidatura presidencial de su hijo Fl\u00e1vio, los manifestantes defendieron otro proyecto de pa\u00eds: uno en el que la vida, los derechos sociales y la soberan\u00eda popular valgan m\u00e1s que el autoritarismo, el privilegio y la nostalgia de la fuerza.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El domingo 18 de octubre, Sorocaba volvi\u00f3 a demostrar que la disputa pol\u00edtica brasile\u00f1a no se limita a los plat\u00f3s de televisi\u00f3n, a los discursos cuidadosamente ensayados de los candidatos ni a las cifras que aparecen en las encuestas. Tambi\u00e9n se libra en las plazas, en las calles y en la decisi\u00f3n de quienes, aun conociendo el cansancio de la pol\u00edtica y las decepciones de la democracia, se niegan a aceptar que el futuro del pa\u00eds tenga que construirse sobre el miedo, el odio y la exclusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La concentraci\u00f3n comenz\u00f3 alrededor de las tres de la tarde en la Pra\u00e7a da Bandeira. Desde all\u00ed, los participantes caminaron hasta el F\u00f3rum Velho, en la Pra\u00e7a Frei Bara\u00fana, donde la movilizaci\u00f3n concluy\u00f3 aproximadamente a las cinco. Hubo militantes, representantes pol\u00edticos, movimientos sociales y ciudadanos que acudieron por convicci\u00f3n, por memoria o por la necesidad de expresar p\u00fablicamente un rechazo que no cabe en la resignaci\u00f3n privada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No era una celebraci\u00f3n desprovista de preocupaciones. Era una manifestaci\u00f3n antifascista en un pa\u00eds que conoce demasiado bien el precio de normalizar los discursos autoritarios. Y era, adem\u00e1s, un acto de apoyo a Luiz In\u00e1cio Lula da Silva en la recta final de una elecci\u00f3n presidencial en la que la posibilidad de que otro Bolsonaro llegue al poder vuelve a situar en primer plano preguntas que Brasil no ha terminado de responder: qu\u00e9 democracia quiere ser, qu\u00e9 derechos est\u00e1 dispuesto a defender y qu\u00e9 parte de su pasado se empe\u00f1a en repetir.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cronicadeandalucia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-22-at-09.32.26-1024x576.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-30437\" role=\"none\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La memoria de un pa\u00eds que no puede permitirse olvidar<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablar de antifascismo en Brasil no es invocar una etiqueta abstracta para adornar una disputa electoral. Es hablar de las consecuencias concretas de la pol\u00edtica cuando el desprecio por los derechos humanos se convierte en una demostraci\u00f3n de fuerza, cuando la desigualdad se presenta como una fatalidad y cuando las instituciones democr\u00e1ticas son tratadas como obst\u00e1culos que deben doblegarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la presidencia de Jair Bolsonaro, entre 2019 y 2022, la confrontaci\u00f3n con las instituciones, la hostilidad hacia la prensa, los ataques al sistema electoral y la ret\u00f3rica de exaltaci\u00f3n militar fueron elementos recurrentes de su discurso p\u00fablico. El expresidente convirti\u00f3 la sospecha sobre la democracia en una herramienta de movilizaci\u00f3n pol\u00edtica y cultiv\u00f3 una relaci\u00f3n de enfrentamiento con las instituciones que deb\u00edan fiscalizar el ejercicio del poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata de afirmar que todos sus votantes compartieran cada una de sus declaraciones ni de reducir a millones de personas a una sola motivaci\u00f3n. Se trata de evaluar a un dirigente por sus decisiones, sus palabras y sus consecuencias. Y el balance de aquel Gobierno contiene episodios que no pueden disolverse en la amnesia interesada de una campa\u00f1a electoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los m\u00e1s dolorosos fue la gesti\u00f3n de la pandemia de COVID-19. Mientras el pa\u00eds atravesaba una emergencia sanitaria de dimensiones hist\u00f3ricas, Bolsonaro minimiz\u00f3 reiteradamente la gravedad de la enfermedad, promovi\u00f3 tratamientos sin eficacia demostrada contra la COVID-19 y entr\u00f3 en conflicto con medidas sanitarias adoptadas por autoridades locales. La vacunaci\u00f3n, en lugar de ser tratada \u00fanicamente como una prioridad de salud p\u00fablica, qued\u00f3 atrapada en una disputa pol\u00edtica alimentada desde la propia Presidencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Comisi\u00f3n Parlamentaria de Investigaci\u00f3n sobre la pandemia examin\u00f3 la actuaci\u00f3n del Gobierno y recomend\u00f3 el procesamiento de Bolsonaro y de otras personas por una serie de conductas que consider\u00f3 graves. Aquellas recomendaciones no equival\u00edan por s\u00ed mismas a condenas judiciales, pero dejaron constancia institucional de las preguntas que el pa\u00eds ten\u00eda derecho a formular sobre las decisiones tomadas durante la emergencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Detr\u00e1s de cada cifra hubo una familia que recibi\u00f3 una llamada, una cama vac\u00eda, una despedida imposible o una persona que muri\u00f3 sin que sus seres queridos pudieran acompa\u00f1arla como merec\u00eda. Brasil super\u00f3 las 700.000 muertes asociadas a la COVID-19. Ning\u00fan art\u00edculo pol\u00edtico puede atribuir cada una de esas muertes a un solo gobernante; tampoco es aceptable fingir que las decisiones del poder ejecutivo no importaron en una crisis sanitaria de esa magnitud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Sorocaba, las cr\u00edticas al legado de Bolsonaro formaron parte del contenido pol\u00edtico de la movilizaci\u00f3n. La memoria de las v\u00edctimas de la pandemia no apareci\u00f3 como un ap\u00e9ndice sentimental, sino como una cuesti\u00f3n de responsabilidad p\u00fablica: qu\u00e9 hizo el Estado cuando la poblaci\u00f3n necesitaba informaci\u00f3n fiable, coordinaci\u00f3n sanitaria y un liderazgo capaz de tomarse en serio la amenaza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recordar no devuelve la vida a quienes murieron. Pero el olvido puede facilitar que las mismas actitudes regresen al poder con otro nombre, otro eslogan y una nueva campa\u00f1a publicitaria.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cronicadeandalucia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-22-at-09.32.26-2-1024x576.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-30438\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Poes\u00eda, educaci\u00f3n y derechos: lo que se dijo en la calle<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La manifestaci\u00f3n no fue \u00fanicamente una sucesi\u00f3n de consignas partidistas. Hubo intervenciones pol\u00edticas y presentaciones de poes\u00eda, momentos en los que la palabra art\u00edstica comparti\u00f3 espacio con la denuncia y la reivindicaci\u00f3n colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La presencia de la poes\u00eda importa porque recuerda algo que el lenguaje pol\u00edtico m\u00e1s agresivo intenta borrar: las personas no son \u00fanicamente electores, estad\u00edsticas o piezas de una estrategia electoral. Son vidas que narran, imaginan, sufren y construyen sentidos en com\u00fan. La cultura no es un lujo reservado para tiempos tranquilos; tambi\u00e9n es una manera de disputar el espacio p\u00fablico cuando la pol\u00edtica pretende reducirlo todo a la obediencia, el enfrentamiento y la fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el acto se expresaron cr\u00edticas al bolsonarismo, a la gesti\u00f3n de la pandemia y a las amenazas contra los derechos sociales. La defensa de la educaci\u00f3n, de las universidades, de la ciencia y de las minor\u00edas ocup\u00f3 un lugar en esa reivindicaci\u00f3n de pa\u00eds. Tambi\u00e9n lo hizo la idea de que una sociedad democr\u00e1tica debe proteger a quienes hist\u00f3ricamente han sido empujados a los m\u00e1rgenes, en lugar de convertirlos en objetivos f\u00e1ciles para conseguir aplausos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No dispongo de una transcripci\u00f3n verificable de todas las intervenciones ni de los poemas escuchados aquel d\u00eda; por eso, no ser\u00eda honesto atribuir frases literales a los participantes. Pero el sentido general del acto fue reconocible: la democracia no puede limitarse al derecho de votar cada cuatro a\u00f1os. Tambi\u00e9n exige poder estudiar, trabajar, acceder a la salud, vivir sin discriminaci\u00f3n y ejercer derechos sin que la identidad, el origen o la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de una persona se conviertan en motivos de persecuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La educaci\u00f3n p\u00fablica y la universidad, en particular, representan una disputa por el futuro. Un pa\u00eds que invierte en conocimiento ampl\u00eda la capacidad de sus ciudadanos para decidir, cuestionar y transformar su realidad. Un proyecto pol\u00edtico que convierte a docentes, investigadores y estudiantes en adversarios culturales alimenta una sospecha peligrosa: la de que una sociedad es m\u00e1s f\u00e1cil de gobernar cuando sus ciudadanos tienen menos herramientas para comprenderla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ciencia tampoco puede convertirse en enemiga por razones de conveniencia electoral. La pandemia mostr\u00f3 hasta qu\u00e9 punto la desinformaci\u00f3n, la improvisaci\u00f3n y el desprecio por la evidencia pueden tener consecuencias humanas. Defender la ciencia no significa considerarla infalible; significa reconocer que los problemas complejos necesitan conocimiento, debate riguroso y decisiones sometidas a la realidad, no a la necesidad de satisfacer el ego de un dirigente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cronicadeandalucia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-22-at-09.32.26-1-1024x576.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-30439\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El s\u00edmbolo nacional y la disputa por qui\u00e9n representa a Brasil<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hubo una imagen especialmente poderosa en la manifestaci\u00f3n: la bandera brasile\u00f1a compartiendo espacio con banderas rojas, s\u00edmbolos de movimientos sociales y una bandera arco\u00edris. No hace falta repetir esa imagen en cada apartado para entender su significado. Basta con detenerse en ella y reconocer la contradicci\u00f3n que encierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante a\u00f1os, sectores del bolsonarismo han presentado el verde y amarillo como si fueran una propiedad pol\u00edtica exclusiva, una credencial de pertenencia que separar\u00eda a los brasile\u00f1os supuestamente patriotas de quienes ser\u00edan sus adversarios. El nacionalismo se ha utilizado as\u00ed como una frontera moral: unos se atribuyen el derecho de representar a la naci\u00f3n y otros quedan retratados como enemigos, traidores o ciudadanos de segunda categor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero una bandera no pertenece a un partido, a una familia pol\u00edtica ni a una corriente ideol\u00f3gica. No puede ser propiedad privada de quienes la exhiben en sus actos ni un instrumento para expulsar simb\u00f3licamente de la comunidad nacional a quienes discrepan de ellos. La soberan\u00eda popular significa, precisamente, que el pa\u00eds pertenece a su ciudadan\u00eda plural, incluidas las personas que defienden derechos laborales, pol\u00edticas sociales, igualdad racial, diversidad sexual, educaci\u00f3n p\u00fablica o posiciones pol\u00edticas contrarias al bolsonarismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, la imagen de Sorocaba tuvo fuerza: no porque una combinaci\u00f3n de colores resolviera las diferencias ideol\u00f3gicas, sino porque mostraba que la identidad brasile\u00f1a no tiene por qu\u00e9 estar subordinada a un \u00fanico proyecto pol\u00edtico. La bandera nacional y las banderas de las luchas sociales pod\u00edan compartir el mismo espacio sin anularse. La democracia consiste tambi\u00e9n en esa convivencia entre s\u00edmbolos, historias y aspiraciones diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ah\u00ed aparece una de las contradicciones m\u00e1s graves de cierto nacionalismo bolsonarista: la facilidad con la que se invoca la patria mientras se promueven discursos de sumisi\u00f3n a l\u00edderes extranjeros o se celebra la posibilidad de que una potencia imponga su voluntad sobre Brasil. En el debate p\u00fablico han circulado im\u00e1genes de actos bolsonaristas con representaciones de misiles y expresiones que reclamaban una intervenci\u00f3n militar estadounidense contra el pa\u00eds. Si alguien convierte una fantas\u00eda de ataque extranjero en una demostraci\u00f3n de lealtad pol\u00edtica, la palabra patriotismo pierde su sentido y queda reducida a una escenograf\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay patriotismo en desear la humillaci\u00f3n de la propia naci\u00f3n para perjudicar al adversario interno. No hay soberan\u00eda en celebrar que otro pa\u00eds decida el destino de millones de brasile\u00f1os. Y no hay defensa de la patria en tratar como enemigos a los ciudadanos que no se arrodillan ante un l\u00edder.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cronicadeandalucia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-22-at-09.32.26-3-1024x575.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-30440\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Jair Bolsonaro: un legado que no puede blanquearse con nostalgia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La campa\u00f1a de Fl\u00e1vio Bolsonaro pretende convertir el apellido familiar en una herencia pol\u00edtica leg\u00edtima. Pero el apellido tambi\u00e9n trae consigo una historia que no desaparece porque cambie el candidato, se actualicen los carteles o se presente una nueva versi\u00f3n del mismo discurso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Gobierno de Jair Bolsonaro dej\u00f3 una larga lista de conflictos con las instituciones democr\u00e1ticas. En 2023, el Tribunal Superior Electoral lo declar\u00f3 inelegible durante ocho a\u00f1os por abuso de poder pol\u00edtico y uso indebido de los medios de comunicaci\u00f3n en relaci\u00f3n con una reuni\u00f3n con embajadores en la que cuestion\u00f3 sin pruebas la fiabilidad del sistema electoral brasile\u00f1o. La decisi\u00f3n fue una resoluci\u00f3n de la Justicia Electoral, no una mera discrepancia entre partidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Posteriormente, las investigaciones sobre los intentos de impedir la transferencia del poder y sobre la trama golpista llevaron a la Fiscal\u00eda y a los tribunales a examinar actuaciones de Bolsonaro y de sus aliados. La responsabilidad penal debe establecerse en los procesos correspondientes y de acuerdo con las decisiones judiciales. Pero la existencia de estas investigaciones y actuaciones institucionales constituye, por s\u00ed misma, una realidad pol\u00edtica que no puede borrarse mediante la consigna de que el expresidente habr\u00eda sido simplemente un adversario del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La paradoja resulta evidente: un movimiento que afirma luchar contra una supuesta dictadura ha convertido en una de sus principales banderas la desconfianza hacia las elecciones, los ataques a los tribunales y la reivindicaci\u00f3n de una intervenci\u00f3n militar contra el orden democr\u00e1tico. Criticar a los jueces o defender reformas institucionales es leg\u00edtimo en una democracia. Lo que no lo es es convertir la derrota electoral en una excusa para deslegitimar las reglas del juego o alentar la ruptura del orden constitucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esto se suman las consecuencias de las pol\u00edticas ambientales de aquellos a\u00f1os. En 2019, el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales registr\u00f3 un fuerte aumento de la deforestaci\u00f3n amaz\u00f3nica respecto al a\u00f1o anterior. La presi\u00f3n sobre los territorios ind\u00edgenas, la expansi\u00f3n de actividades ilegales y el deterioro de las condiciones de protecci\u00f3n ambiental contribuyeron a una crisis que no puede entenderse \u00fanicamente como una discusi\u00f3n entre ecologistas y productores. La Amazonia tiene consecuencias para el clima, la biodiversidad, las comunidades que viven en ella y el futuro econ\u00f3mico del propio pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La crisis humanitaria del pueblo yanomami fue otra de las heridas de ese periodo. Las denuncias sobre la expansi\u00f3n de la miner\u00eda ilegal, la inseguridad alimentaria y la insuficiencia de la atenci\u00f3n sanitaria revelaron el coste de abandonar territorios vulnerables a la violencia y a la degradaci\u00f3n ambiental. Las responsabilidades deben evaluarse con rigor, pero ninguna evaluaci\u00f3n seria puede excluir el papel del Estado y las decisiones tomadas por quienes lo dirig\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema del bolsonarismo no se reduce a una declaraci\u00f3n escandalosa o a una pol\u00e9mica aislada. Es una concepci\u00f3n del poder que, en demasiadas ocasiones, ha tratado la protecci\u00f3n ambiental como un obst\u00e1culo, la diversidad como una amenaza, las instituciones como adversarios y la pol\u00edtica social como una concesi\u00f3n sospechosa. Esa concepci\u00f3n es la que vuelve tan inquietante la posibilidad de que otro miembro de la familia llegue a la Presidencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La movilizaci\u00f3n antifascista del 18 de octubre convirti\u00f3 las calles de Sorocaba en un espacio de memoria, poes\u00eda y reivindicaci\u00f3n democr\u00e1tica. 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