Durante la clausura de la cumbre progresista ha asegurado que el tiempo de las derechas se acaba
El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha apelado al orgullo progresista y ha pedido “moral de victoria” a las izquierdas para torcer el brazo a “multimillonarios explotadores, especuladores y tecno-oligarcas”. Sánchez ha clausurado la cumbre progresista que ha tenido lugar durante los últimos dos días en el recinto de Fira de Barcelona en L’Hospitalet.
El presidente español ha dicho que “cuando gobernamos los progresistas, los estados no se arrodillan ante las élites, las ponemos en su sitio” y ha reconocido que “el horizonte está cargado de incertidumbre, pero que no les engañen, las derechas no gritan porque estén ganando sino porque saben que su tiempo se acaba”. “La derecha no lidera, sino que flaquea”, ha mantenido, y ha asegurado que “la derecha no tiene proyecto ni soluciones, solo tiene odio y una política económica que solo ha traído guerra, inflación y fractura social”.
“Han intentado que nos avergoncemos de nuestras ideas, pero eso acaba hoy”, ha dicho el líder de los socialistas españoles ante un auditorio con casi 7.000 personas, y ha asegurado que “la vergüenza hoy cambia de bando. Ahora la vergüenza es para los que callan ante la injusticia, para los que criminalizan al diferente y los que apoyan una guerra”.
En este sentido, ha vaticinado que “el tiempo de la internacional ultraderecha” y la “derecha rendida” que la acompaña ha llegado “a su final”. “Nosotros traeremos una nueva era de progreso”, ha prometido, y ha asegurado que hay que trabajar con “unidad, orgullo y fe en el progreso”. “No compraremos su pesimismo y desesperanza”, ha manifestado en un discurso donde ha reivindicado valores y políticas como el feminismo, el ecologismo, la acogida de los migrantes o los objetivos de las Naciones Unidas. “España es hija de la migración y ahora no será madre de la xenofobia”, ha mantenido el líder socialista, que ha pedido que “hagamos realidad nuestros sueños en cada país y en el planeta, que nos unamos, trabajemos juntos con moral de victoria, que en unos años la gente mire atrás y diga que en Barcelona empezó todo”.
Una elección política
En el acto de clausura también ha participado el presidente de Brasil, Lula da Silva, que ha hecho un llamamiento a sustituir “el desánimo por el sueño de una vida mejor”, recuperando las fuerzas progresistas y sin renunciar a la ideología una vez se está gobernando y se reciben ataques de la prensa o de las élites. “La extrema derecha ha sabido aprovechar el malestar y la frustración, inventando mentiras”, ha dicho Lula, que ha reclamado señalar a “los verdaderos culpables” de la desigualdad. Así, se ha referido al puñado de multimillonarios que concentran la mayor parte de la riqueza mundial y alimentan “falacias de meritocracia”.
“La desigualdad es una elección política, y nosotros debemos elegir la igualdad”, ha defendido el presidente de Brasil, que ha admitido que, a sus 80 años, está “preocupado” por el futuro, pero ha remarcado que solo se envejece si se pierde la motivación. “Hoy me siento igual que cuando tenía 50 años porque tengo una causa: la democracia, la igualdad, la libertad, garantizar el respeto para todos”, ha asegurado.
El presidente brasileño ha añadido que los pueblos solo quieren poder vivir “mejor” y de manera digna, con salud y educación para todos. “Mi arma es la razón”, ha dicho Lula, contraponiéndola a la violencia retórica y militar de Trump. “Yo no tengo la riqueza o la tecnología que él (Trump) tiene, ni sus buques, pero yo no quiero la guerra”, ha dicho, defendiendo “la honestidad y la decencia”, así como el respeto para todos en un mundo donde el multilateralismo reformado salga adelante.
Lula ha reiterado su crítica a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia), asegurando que se han convertido en “señores de la guerra” y no en garantes de la paz. “Convoquen una reunión y paren la locura de las guerras actuales, porque el mundo no lo soporta más”, les ha pedido.
El «seny» catalán
En el congreso de Barcelona también ha participado el primer secretario del PSC y presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que ha hecho un llamamiento a vencer el «miedo» y «tener seny» ante «la ola de extremismos». «Nada ni nadie nos obligará a vivir en la violencia, ni en la precariedad, ni en la inmoralidad», ha dicho el jefe del ejecutivo catalán, que ha mantenido que “a los progresistas del mundo nos une la ambición de recuperar un proyecto llamado humanidad”, y ha añadido que “estamos aquí porque hemos decidido alzar la voz contra todo aquello que nos parece inhumano”.
Illa ha instado a los progresistas a ser un «espacio de esperanza y no de resignación» para evitar «retroceder» y ha recomendado a los líderes internacionales la palabra catalana «seny». «Ante los liderazgos autoritarios, el seny es valentía serena. La valentía de respetar a los demás, de dialogar, la valentía de la honestidad», ha subrayado Illa.
Líderes internacionales
La clausura del congreso que ha acogido Barcelona ha contado también con la intervención, presencial o telemática, de diversos dirigentes del Partido Demócrata de los Estados Unidos, como el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, que ha enviado un vídeo donde ha agradecido a Pedro Sánchez y al “liderazgo progresista” internacional por activarse en un momento de “crisis y confrontación”. Por su parte, el senador demócrata Bernie Sanders también ha enviado un vídeo donde ha destacado que es necesario un trabajo de cooperación progresista internacional para combatir la “coordinación de las fuerzas contrarias”.







