La roja de la variedad Freedom procedente de Colombia volverá a ser la mayoritaria
Los catalanes volverán a comprar siete millones de rosas con motivo de la Diada de Sant Jordi, a pesar del incremento del precio previsto para este año, según las previsiones de Mercabarna Flor, el mercado mayorista del que saldrá un tercio de las flores que se vendan durante la jornada. Cada rosa costará de media 5,5 euros, un 5 % más que el año pasado, como consecuencia de la guerra en Irán y una subida del salario mínimo del 23 % en Colombia, el principal exportador.
Los mayoristas asumirán la mayor parte del incremento y confían en mantener las ventas. La presidenta de Mercabarna, Raquel Gil, asegura que “todo hace pensar que tendremos un muy buen Sant Jordi”.
El presidente del Gremio de Mayoristas de Mercabarna-Flor, Miquel Batlle, considera que el incremento de los precios no supondrá una bajada de las ventas, ya que la Diada de Sant Jordi está muy arraigada entre los catalanes y despierta un gran interés tanto entre los particulares como entre las empresas. Además, los mayoristas asumirán la mayor parte del incremento del precio, de modo que los compradores no lo notarán tanto. Se calcula que el 30 % de las rosas que se venden durante el año en Cataluña se venden por Sant Jordi. “Todas las diadas que caen entre semana son buenas y, aunque se encarezcan un poco las rosas, la gente seguirá comprando”, explica Batlle. En este punto coincide la presidenta de Mercabarna, quien asegura que “todo hace pensar en un Sant Jordi muy bueno”, y añade que, si el tiempo acompaña, se prevé una diada histórica.
El 80 % será rosa colombiana
Sin productores locales, casi todo el producto llegará un año más de Colombia (80 %) y Ecuador (15 %), donde se dan las condiciones idóneas para cultivar la rosa con frío, calor y altitud. Por el contrario, un productor tradicional como Holanda va a la baja y este año solo representará el 5 % del producto que se venderá.
Batlle asegura que «no se pueden producir rosas aquí, no hay espacio y el cambio climático estresa mucho las tierras; la flor necesita temperaturas más estables y mucha luz, por lo que se suelen producir en climas más ecuatoriales».
La rosa roja será un Sant Jordi más la mayoritaria, con un 80% de las ventas, y el resto se lo repartirán colores como el amarillo, el blanco, el rosa y el naranja.
La reina absoluta de la fiesta es la variedad Freedom de color rojo. Se calcula que 8 de cada 10 de las rosas que se vendan serán de esta variedad, que destaca por su morfología cerrada. La Freedom estará seguida de la Reed Naomi. Otras, como la Explorer, ganan adeptos, pero el hecho de que sea una rosa de apertura rápida y, aunque aguanta mucho, hace que no tenga tantos seguidores.
Respecto a las presentaciones, se consolida en las floristerías el uso de materiales naturales, sostenibles y respetuosos con el medio ambiente, y casi la eliminación del plástico o el uso de plásticos biodegradables para envolver la rosa. En esta línea, destacan los tejidos de fieltro, rafia, saco, papel kraft y cartón, así como las cintas de rafia, los hilos de algodón o yute, y los adornos de madera o cartón.







