Apela a hacer de Cataluña “un ejemplo de humanismo”
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha expresado el compromiso del Gobierno con la regularización extraordinaria de migrantes aprobada por el Gobierno central y que ha comenzado esta semana. El jefe del Ejecutivo ha presidido el acto de entrega de la Cruz de Sant Jordi 2026 en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, unos galardones con los que el Gobierno ha distinguido este año a 20 personas y 10 entidades por su contribución al país.
“Hablamos de vecinos y vecinas de nuestros barrios, padres y madres en las escuelas, trabajadores y trabajadoras que contribuyen a nuestra economía”, ha dicho el presidente, que ha asegurado que “no dejaremos a nadie invisible y sin derechos”.
Illa también ha hecho referencia a la integración como motor de la prosperidad en Cataluña, una integración que, asegura, comienza con las “puertas abiertas” del catalán y del movimiento educativo.
“En Cataluña nos guía una máxima moral irrenunciable: todas las personas que viven y trabajan en nuestra casa merecen la misma dignidad, los mismos derechos y oportunidades”, ha subrayado el jefe del Gobierno.
El presidente Illa ha advertido que “los movimientos reaccionarios en todo el mundo pretenden sustituir los vínculos humanos por el miedo. No lo podemos permitir”. Ante este contexto, ha defendido que “hoy Cataluña debe ser ejemplo de humanismo” y ha apelado al compromiso colectivo afirmando que “el proyecto llamado Humanidad vale la pena”.
El jefe del Ejecutivo ha destacado que “con las Cruces de Sant Jordi queremos reconocer a quienes dan voz a las personas que con demasiada frecuencia no la tienen”. Y ha felicitado a las personas distinguidas, de las cuales ha destacado que “vuestro ejemplo nos llena de orgullo y, sobre todo, nos da algo que no tiene precio: confianza en nuestro futuro”.
Finalmente, ha recordado que “un país se construye con la generosidad de todos”, destacando que las personas y entidades galardonadas “habéis hecho bien y habéis generado valor real, tangible, medible”.
Los galardonados
Este año, las Cruces de Sant Jordi han sido otorgadas a las siguientes veinte personas: Ramon Alberch i Fugueras; Carmen Armengol i Uñó; Victòria Camps i Cervera; Maite Carranza Gil-Dolz del Castellar; Maria Àngels Domingo i Laplana (Madola); Joan Fontcuberta i Villà; Salah Jamal; Enric Majó i Miró; Roser Marcé i Mata; Miquel Martí i Escursell; Sílvia Munt i Quevedo; Júlia Otero i Pérez; Maria Lluïsa Solà i Hernández; Ernestina Torelló i Llopart; Miguel Agustín Torres i Riera; Anna Vallès i Blasco; Ignasi Vila i Mendiburu; y, a título póstumo, Enric Morist i Güell; Fermí Puig i Botey; y Josep Rius i Camps.
También han sido distinguidas diez entidades, que han recibido la Cruz de Sant Jordi en forma de placa: Agrupació Coral Flors d’Urgell; Banda de Música de Benissanet; Col·legi Oficial d’Enginyers Industrials de Catalunya; Coral Capella Santa Maria de Puigcerdà; Fundació Ernest Lluch; Fundació Pau Casals; Grup Cultural de la Dona de Solivella; Pastorets de Calaf; T’acompanyem; y Universitat de Barcelona.
Uno de los máximos reconocimientos del país
La Cruz de Sant Jordi es uno de los máximos reconocimientos que puede recibir una persona por parte de la Generalitat de Cataluña. La distinción se creó en 1981 y cualquier ciudadano, grupo de ciudadanos o entidad puede pedir que se otorgue este galardón a alguna persona, física o jurídica. Desde su creación hasta la actualidad, la Generalitat ha concedido la Cruz de Sant Jordi a 1.389 personas y 540 entidades.








