El PSG y el Bayern Múnich protagonizaron este martes 28 de abril en el Parque de los Príncipes uno de los partidos más memorables de la historia reciente de la Champions League. El marcador final, 5-4 a favor de los franceses, refleja lo que se vivió sobre el césped: dos equipos en estado de gracia, lanzados al ataque sin complejos y poco preocupados por defender, que ofrecieron un fútbol de una intensidad raramente vista en una semifinal europea. La vuelta se disputará el 6 de mayo en el Allianz Arena y nada permite aventurar el resultado.
El Bayern dominó los primeros compases con personalidad. Al cuarto de hora, una contra rápida acabó con una acción sobre Luis Díaz dentro del área. El penalti lo transformó Harry Kane para poner el 0-1, su decimotercer gol en la competición y el cincuenta y tres de la temporada. Olise, desbordante por la banda, tuvo muy ocupado a Safonov durante los minutos siguientes.
Una primera parte de seis goles sin tregua
El PSG reaccionó con peligro a la contra. Kvaratskhelia aprovechó una proyección de Doué por la izquierda, superó a Stanisic y cruzó para batir a Neuer en el minuto 24. El empate animó un intercambio de golpes sin pausa. Joao Neves, el más bajito sobre el campo, sorprendió a todos cabeceando al primer palo en un corner de Dembélé para poner el 2-1 en el minuto 33.
Olise volvió a aparecer justo antes del descanso para empatar (2-2), pero el partido aún guardaba más emociones. Un centro de Dembélé rozó el brazo de Alphonso Davies en posición antirreglamentaria. El árbitro suizo Sandro Schärer señaló el penalti tras una revisión en el monitor en la que intervino desde el VAR el colegiado español Carlos del Cerro Grande. Dembélé no perdonó y el PSG se fue a los vestuarios con un 3-2.
Dos goles más del PSG y remontada parcial del Bayern
En la reanudación, el PSG amplió el marcador en pocos minutos. Kvaratskhelia volvió a marcar tras una asistencia de Achraf Hakimi, y Dembélé hizo el quinto con la ayuda de Doué. El 5-2 parecía zanjar la discusión, pero el Bayern, con Vincent Kompany en el palco por sanción, respondió con dos goles en cinco minutos. Upamecano recortó distancias rematando una falta de Kimmich, y Luis Díaz completó la remontada parcial (5-4) controlando un balón largo de Kane, superando a Marquinhos y batiendo a Safonov.
En los minutos finales, Mayulu sacudió el larguero y Pacho despejó sobre la línea un cabezazo de Kimmich en el tiempo añadido. El resultado final deja la vuelta completamente abierta.
El «mejor partido» en la carrera de Luis Enrique
Luis Enrique calificó lo vivido como «el mejor partido» en el que ha estado como entrenador y admitió que nunca había visto nada parecido en cuanto a ritmo. El técnico asturiano resumió la noche con una frase que recorrió Europa: «Merecimos ganar, empatar y perder». Kompany, que siguió el duelo desde la tribuna y se acercó a saludar a su homólogo en la zona mixta, definió el partido como un encuentro para los amantes del fútbol. En rueda de prensa, el técnico belga reconoció que estar en el palco no le gustó nada y lanzó un llamamiento a los 75.000 aficionados que llenarán el Allianz Arena el 6 de mayo: el equipo necesitará su apoyo porque la vuelta, dijo, tienen que jugarla con ellos.








