El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el de Londres, Sadiq Khan, se vieron este martes 28 de abril al margen del Bloomberg CityLab celebrado en Madrid. El encuentro tuvo lugar en el hotel Palace de la capital y se prolongó más de cuarenta minutos. Los dos alcaldes compartieron experiencias sobre políticas de vivienda, lucha contra el cambio climático y transformación de los centros urbanos.
El foro reúne esta semana en Madrid a representantes de más de cien ciudades de todo el mundo, entre ellas Londres, Varsovia, Lisboa o Baltimore, y ha servido como punto de partida para varios encuentros bilaterales. Collboni ha aprovechado la cita para situar a Barcelona junto a las grandes metrópolis que trabajan de forma coordinada ante los retos urbanos del siglo XXI.
El alcalde socialista defendió tras la reunión que las ciudades deben garantizar lo que llamó «el derecho a quedarse»: la posibilidad de que los vecinos puedan seguir viviendo en sus barrios sin ser expulsados por la subida de los precios. Combatir la gentrificación y la especulación inmobiliaria es, según afirmó, «una obligación» de las administraciones locales, aunque no dispongan de todas las competencias para hacerlo.
Dos medidas concretas contra la subida del alquiler
Collboni explicó a Khan las dos líneas de actuación que el Ayuntamiento tiene en marcha para contener el precio del alquiler. Por un lado, la aplicación del tope de precios que permite la ley vigente. Por otro, el aumento de la oferta de vivienda en régimen de alquiler mediante la reconversión de los pisos turísticos: a partir de 2028, diez mil apartamentos de uso turístico pasarán a tener un uso residencial permanente.
Las políticas barcelonesas despertaron el interés del alcalde londinense, que gobierna una de las ciudades europeas con mayor presión inmobiliaria. Ambos compartieron la idea de que las grandes ciudades no compiten entre sí, sino que deben ayudarse mutuamente para afrontar retos que hace pocos años no existían. En materia climática, Collboni se mostró partidario de aplicar políticas nuevas e innovadoras para reducir las emisiones de carbono, reconociendo que los consistorios a menudo no cuentan con todas las herramientas necesarias para actuar con la contundencia deseada.
La Rambla y Oxford Street, dos símbolos de una misma apuesta
El encuentro también sirvió para poner sobre la mesa dos procesos de transformación que ambos municipios están llevando a cabo en espacios emblemáticos de sus centros: la reforma de la Rambla, en Barcelona, y la de Oxford Street, en Londres. Collboni presentó estas intervenciones como símbolo de la voluntad de recuperar los centros urbanos para la vida de los ciudadanos, con un comercio de proximidad que devuelva la actividad cotidiana a las calles y, en el caso de la Rambla, una apuesta renovada por la dimensión cultural, con los teatros y los museos del entorno como ejes principales.
Como resultado concreto de la reunión, los dos alcaldes acordaron que los equipos técnicos responsables de las dos reformas se reunirán en julio para intercambiar metodologías y compartir soluciones. La colaboración entre Barcelona y Londres toma así forma de trabajo conjunto entre profesionales, más allá de las declaraciones de intenciones.
Khan cerró el encuentro agradeciendo a Collboni su amistad personal, política y profesional. El alcalde londinense subrayó que lo mejor de los verdaderos amigos es que comparten tanto los éxitos como las dificultades, y remarcó que la complicidad entre las dos ciudades permite aprender de los aciertos y los errores del otro.







