La ministra de Sanidad, Mónica García, ha garantizado que todos los pasajeros extranjeros del crucero MV Hondius serán repatriados a sus países de origen cuando el barco llegue a Tenerife el domingo al mediodía, incluso si presentan síntomas. García ha calificado el operativo de «inédito» —están implicados 22 países— y ha asegurado que se desarrolla con todas las garantías sanitarias necesarias. Quienes no necesiten atención médica urgente desembarcarán con independencia de su estado de salud. La ministra ha pedido la máxima coordinación entre todas las administraciones y ha advertido de que no es momento de «meter miedos ni alimentar un debate político estéril».
García ha confirmado que acudirá al Congreso para rendir cuentas de las decisiones adoptadas, tal como le ha exigido el PP. Su postura es contundente: si la OMS ha confiado en España para pilotar esta operación es porque el país cuenta con un sistema de salud pública «absolutamente ejemplar». En cuanto a los 14 españoles que viajan a bordo, la ministra ha transmitido que se encuentran bien y que tienen «muchísimas ganas de volver a casa». El Ministerio mantiene contacto permanente con ellos y con sus familias para trasladarles cada novedad del operativo.
La OMS confirma cinco positivos y tres fallecidos
La Organización Mundial de la Salud ha confirmado que cinco de los ocho casos sospechosos detectados en el barco han dado positivo por hantavirus. Los tres restantes siguen bajo observación. El brote se ha cobrado tres vidas hasta el momento. El cadáver de una de las víctimas, una mujer alemana fallecida el pasado 2 de mayo, permanece a bordo. El organismo internacional ha señalado que se aplican los protocolos necesarios para conservar los restos mortales de forma adecuada y organizar su posterior traslado en condiciones dignas.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha precisado en rueda de prensa que ninguno de los ocupantes del barco presenta síntomas en este momento, aunque ha avisado de que no cabe descartar nuevos contagios. El virus Andes —la única variante del hantavirus capaz de transmitirse entre personas— tiene un periodo de incubación que puede prolongarse hasta seis semanas. Tedros ha reconocido que fue él mismo quien pidió al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que España asumiera el desembarco al amparo del Reglamento Sanitario Internacional. La OMS insiste en que el riesgo para la población canaria es «bajo» y recuerda que el hantavirus no se propaga como los coronavirus.
Así será el desembarco
El presidente de la Autoridad Portuaria de Tenerife, Pedro Suárez, ha detallado el plan previsto para toda la operación. El crucero no atracará en el puerto de Granadilla, sino que fondeará en aguas cercanas. Los pasajeros bajarán por turnos a una barcaza que los acercará al muelle y, una vez en tierra, serán trasladados en autobús directamente al aeropuerto Tenerife Sur para tomar los vuelos de regreso a sus países. En ningún momento transitarán por espacios abiertos al público.
La distancia exacta de fondeo la fijará el capitán marítimo en función de los criterios técnicos que estime oportunos. Suárez ha pedido tranquilidad a la ciudadanía y ha recordado que el puerto ya tiene experiencia en operaciones especiales de esta naturaleza.
En lo que respecta a los 14 españoles a bordo, Sanidad prevé trasladarlos al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, donde serán evaluados a fondo y quedarán bajo vigilancia sanitaria. El resto de pasajeros será derivado a sus respectivos países en vuelos coordinados dentro del operativo internacional.
Investigación abierta sobre el origen del brote
Las pesquisas sobre cómo arrancó el brote siguen su curso. La OMS ha detallado que las dos primeras personas afectadas, un matrimonio neerlandés, habían recorrido Argentina, Chile y Uruguay para avistar aves en hábitats donde vive la rata portadora del virus Andes. El organismo trabaja codo con codo con las autoridades sanitarias argentinas para reconstruir los movimientos de la pareja y localizar el punto exacto de exposición. A bordo del crucero hay equipos de la OMS y especialistas europeos encargados de la evaluación médica de los pasajeros y de coordinar toda la logística del desembarco previsto para el domingo.







