El comité denuncia problemas de seguridad
El comité de empresa del Consorcio Sanitario de Terrassa (CST) ha requerido el cierre inmediato del centro de salud mental Ferran Salsas y Roig de Rubí alegando problemas de seguridad. Los trabajadores recuerdan que el equipamiento tiene cerca de 50 años y aseguran que acumula «graves deficiencias estructurales».
El hecho de disponer de una única salida de emergencia, las filtraciones de agua cuando llueve fuerte y la presencia de placas de fibrocemento son algunos de los aspectos que el comité reprocha en el CST y en el Ayuntamiento de Rubí, propietario del edificio. El comité recuerda que lo ha denunciado en Inspecció de Treball y reclama alternativas mientras no se resuelva la situación.
El comité exige unas «condiciones seguras y estables» para los trabajadores y usuarios. Piden que se realice un informe escrito para garantizar la seguridad y se faciliten opciones de teletrabajo mientras no se resuelvan los desperfectos. También reclaman que se haga una «evaluación urgente» de los riesgos psicosociales que tienen las condiciones «inadmisibles» para los profesionales.
Al mismo tiempo, en alusión directa al Ayuntamiento, piden que se reubique de inmediato el servicio de centro mental «a un espacio seguro y digno». Garantizar alternativas asistenciales «adecuadas» y retirar el techo de placas de fibrocemento son otras peticiones.
«Es inadmisible que servicios esenciales de salud mental sigan funcionando en unas instalaciones deterioradas, inseguras e indignas, después de años de avisos y denuncias sin respuesta efectiva por parte de las administraciones responsables», mantienen los trabajadores.







