Bad Bunny ha aterrizado en Barcelona y la ciudad ya lo nota. El artista puertorriqueño fue localizado ayer por sus seguidores a las puertas de un hotel del Paseo de Gràcia, donde se aloja antes de arrancar su gira europea. Los conciertos empiezan este viernes 22 de mayo en el Estadi Olímpic Lluís Companys, con una segunda fecha el sábado 23, y la expectación en la ciudad ya es máxima.
Su presencia se extendió por las redes en cuestión de horas. Un vídeo lo situaba caminando por la zona a primera hora de la tarde, con cazadora marrón, vaqueros y capucha negra. Hacia las seis regresaba al hotel con un equipo de seguridad reducido, mientras cientos de fans lo esperaban en la puerta, gritaban su nombre y cantaban sus canciones. La concentración fue creciendo a medida que la noticia se extendía por el barrio y por los grupos de seguidores en línea.
El espectáculo y la gira
DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour es el proyecto más ambicioso de la trayectoria de Bad Bunny. El nombre es el de su último álbum, y el espectáculo se organiza en torno a una estructura escénica inspirada en Puerto Rico: una «casita» con distintos niveles, balcón y azotea, que el artista ya presentó en el descanso de la Super Bowl del pasado febrero. Por donde ha pasado la gira, los recintos se han llenado hasta la bandera, y entre el público han figurado caras conocidas como Penélope Cruz, Mbappé, Karol G, Austin Butler o Pedro Pascal.
Tras Barcelona, la gira viaja a Lisboa, y de Lisboa salta a Madrid, donde Bad Bunny tiene diez fechas en el Metropolitano entre el 30 de mayo y el 15 de junio. Más de 600.000 entradas vendidas en España en total. El repertorio gira sobre todo en torno al último disco, con canciones como NUEVAYoL, El Apagón, DÁKITI u Ojitos lindos. Los conciertos arrancan a las ocho de la tarde y se espera que se extiendan entre dos y tres horas.
Barcelona, puerta de entrada a Europa
Que Barcelona sea la primera parada de la gira europea dice mucho del peso de la ciudad en el circuito internacional. El Estadi Olímpic Lluís Companys es uno de los recintos con más capacidad del continente, y la capital catalana lleva años consolidada como escenario de referencia para los grandes nombres de la música mundial. Bad Bunny no actuaba en España desde hacía siete años; volver con dos noches en Barcelona y diez en Madrid confirma la importancia del mercado español en su proyección global.
La estancia coincide con el lanzamiento, este jueves, de la colección de ropa Benito Antonio para Zara, firma que ya lo vistió para el espectáculo de la Super Bowl. Para llegar al Estadi Olímpic desde el centro de la ciudad, la línea 55 de autobús es una de las conexiones directas, pasando por Sant Antoni y el Poble-sec.
Dijiste: ahora traduce esto al catalan de la misma manera: Hay algo profundamente teatral en la política contemporánea.







