Testigos reals explican los problemas que encuentran día a día
Transport Metropolitans de Barcelona (TMB) y el Institut Municipal de Persones amb Discapacitat (IMPD) han puesto en marcha la segunda ola de la campaña Ponte en mi piel, no en mi lugar para concienciar sobre el uso correcto de los espacios del transporte público reservados a las personas con movilidad reducida y personas con discapacidad.
El lema de la segunda ola es Detrás de los pictogramas hay personas como yo y está protagonizada por testimonios reales que transmiten en primera persona la problemática que pueden generar los comportamientos irrespetuosos en los espacios de uso preferente del transporte público, es decir, los asientos reservados, los ascensores o los espacios para personas usuarias de sillas de ruedas.
La presidenta de TMB, Laia Bonet, ha explicado que la segunda ola de la campaña «pone el énfasis de nuevo en la necesidad de respetar la prioridad de los espacios reservados al transporte público, un paso más para garantizar el derecho a la movilidad de todas las personas con discapacidad y movilidad reducida». Bonet ha remarcado que la accesibilidad y el civismo son prioritarios para TMB. «Trabajamos día a día para hacer del transporte público un espacio plenamente accesible para todos», ha asegurado.
Por su parte, la concejala de Salud, Personas con Discapacidad y Estrategia contra la soledad, y presidenta del IMPD, Marta Villanueva, ha recordado que «hay personas que sólo pueden utilizar el transporte si disponen de asientos reservados, ascensores o espacios para para usuarias de sillas de ruedas». Por ello, ha añadido, «cederles el lugar es respetar sus derechos y garantizar la convivencia».
Una campaña pedagógica, clara y directa
La iniciativa da visibilidad al colectivo de personas con discapacidad, movilidad reducida, personas con niños y ancianos, con un mensaje claro que apela directamente a los usuarios de metro y bus que no respetan los espacios, ya sea de forma intencional o de manera inconsciente, que empaticen con la gente que lo necesita y no ocupen su lugar reservado en la red de transporte público de TMB.
Los cuatro protagonistas son un anciano mayor de 65 años, una mujer con un niño en brazos, un chico joven en silla de ruedas y una mujer de mediana edad con muletas. Todos ellos son personas reales (dos son empleados de TMB y los otros dos son socios de la entidad Amputats Sant Jordi) y muestran las dificultades que tienen mientras viajan en transporte público.
En diciembre de 2024, ambas entidades pusieron en marcha la primera campaña que pretendía fomentar el uso correcto de los asientos preferentes, los espacios reservados para personas usuarias de silla de ruedas y los ascensores de la red de transporte público de TMB. Además, en 2023 también se realizó otra campaña con el IMPD para concienciar sobre la prioridad para las personas que necesitan los espacios reservados o de uso preferente.









