Barcelona vivió el jueves 28 de mayo una jornada térmica excepcional. Varias estaciones de la red meteorológica batieron o rozaron sus récords para el mes de mayo, y la persistencia del calor a lo largo de toda la jornada elevó las temperaturas medias a valores sin precedente para estas fechas. Ahora la atención se traslada a la noche: los modelos prevén mínimas cercanas a los 30 ºC, el umbral que definiría la primera noche tórrida de mayo en la capital catalana.
El episodio no fue un breve estallido de calor en las horas centrales. La temperatura se mantuvo alta desde la mañana hasta la noche, y tanto las estaciones de la trama urbana como los observatorios de la parte alta registraron datos que, en series de décadas o de más de un siglo, no tienen precedente para este mes.
El Raval supera el récord de mayo por una décima
La estación del Raval del Meteocat anotó una máxima de 33,5 ºC, una décima por encima del registro anterior de la serie para el mes de mayo, establecido en 2022. En les Corts, la máxima provisional fue de 32,8 ºC; solo en 2022, con 33,1 ºC, hay un dato superior para este mes. En la parte alta, el Observatori Fabra – RACAB marcó provisionalmente 32,9 ºC, una cifra que en su serie —iniciada en 1914— solo queda por debajo de los 34,4 ºC del 22 de mayo de 2022 y de los 33,4 ºC del 31 de mayo de 2001.
En conjunto, el 28 de mayo de 2026 se inscribe entre las jornadas más cálidas que Barcelona ha registrado en un mes de mayo, con datos significativos tanto en estaciones con series desde 1987 como en observatorios centenarios.
Un calor que duró todo el día
Más allá de las máximas puntuales, lo que distingue este episodio es su duración. En el Observatori Fabra – RACAB, la temperatura media diaria provisional llegó a los 28,05 ºC, casi un grado por encima del récord anterior de 27,2 ºC, del 22 de mayo de 2022. En les Corts, la media diaria marcó 27,4 ºC, superando el máximo previo de 27,1 ºC que databa del 29 de mayo de 2001.
Que la temperatura media haya superado marcas anteriores indica que el calor no se concentró en un pico breve. Fue sostenido, presente desde la mañana, y es precisamente esa persistencia lo que hace que la jornada del 28 de mayo quede como referencia en la climatología de la ciudad.
La primera noche tórrida de mayo, a las puertas
Toda la atención meteorológica se centra ahora en las horas nocturnas. Los modelos prevén mínimas cercanas a los 30 ºC durante la noche del jueves al viernes, el valor que marca el umbral de una noche tórrida. Si se confirma, sería la primera de este tipo registrada en un mes de mayo en Barcelona, y también la primera del año 2026.
La verificación del dato requerirá, no obstante, una lectura cuidadosa. La mínima del viernes puede quedar reflejada en el valor final diario de una manera que no capture con precisión la temperatura de las primeras horas de la madrugada. Los servicios meteorológicos harán un seguimiento detallado para determinar si el umbral se supera de forma inequívoca.
Lo que el episodio deja claro, en todo caso, es que las temperaturas extremas se adelantan cada vez más en el calendario. Lo que hasta hace unos años quedaba reservado a julio o agosto aparece ahora, con datos concretos, en un mes de mayo.







