La presencia del papa León XIV en Barcelona obligará a reorganizar el transporte público ferroviario de la ciudad. Rodalies de Catalunya ha preparado un dispositivo especial que incluye el aumento de la frecuencia y la capacidad de las líneas R1, R2 y R4 durante los días de los actos papales. En las estaciones de la red catalana habrá, además, 35 informadores y 120 agentes de seguridad extra para atender y orientar a los viajeros.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha presentado el plan este viernes. La visita de León XIV al Estado incluye actos en Madrid, Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. La última etapa es Catalunya, donde el papa tiene previstas varias citas en Barcelona.
Qué líneas se reforzarán y en qué medida
El dispositivo de Rodalies se centrará en las estaciones del centro de Barcelona que soportan habitualmente más volumen de pasajeros: Plaça de Catalunya, Arc de Triomf y Passeig de Gràcia. Durante la vigilia que León XIV presidirá en el Estadio Lluís Companys, la R1 y la R4 ofrecerán 17.000 plazas por hora; la R2, 20.000. Esta capacidad adicional responde a la necesidad de absorber flujos de gente muy por encima de los que se registran en una jornada ordinaria.
La fecha más crítica será el 10 de junio. Ese día, el papa celebrará un acto en la Sagrada Família y las líneas R1, R2 y R4 tendrán en vigor un refuerzo específico diseñado para esa jornada. Todo el servicio de Rodalies se organizará de manera coordinada con el metro y los Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya, que también reforzarán sus líneas durante los momentos de mayor afluencia.
Personal adicional para gestionar las estaciones
El plan va más allá de los trenes. Las estaciones catalanas dispondrán de personal extra sobre el terreno para hacer frente a la presión de los días de visita. Los 35 informadores adicionales tendrán la misión de atender las dudas de los viajeros y agilizar la circulación en los accesos y vestíbulos. Los 120 agentes de seguridad extra garantizarán el orden y la seguridad en los andenes y entradas.
La visita de un líder religioso del alcance del papa genera desplazamientos masivos en franjas de tiempo muy cortas. Barcelona ya lo ha vivido en otras ocasiones y sabe que la coordinación entre todas las redes de transporte es lo que marca la diferencia. El dispositivo presentado hoy pretende que la movilidad no sea un problema añadido para los miles de personas que quieran asistir a los actos, ni tampoco para los barceloneses que esos días necesiten usar el transporte público por motivos cotidianos.







