Pone en marcha 286 nuevas unidades en Barcelona
El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ha iniciado el despliegue del nuevo modelo asistencial y de transporte sanitario en la Región Sanitaria de Barcelona, en el marco del nuevo concurso público de transporte sanitario en Catalunya. La implantación del nuevo concurso supone un salto cualitativo orientado a mejorar la atención sanitaria y adaptarla a las actuales necesidades de la ciudadanía.
A diferencia de otros territorios, la implantación en Barcelona se realiza en dos fases para garantizar la continuidad asistencial en un entorno de alta complejidad y elevada actividad.
La primera ha sido la puesta en funcionamiento de las nuevas unidades de soporte vital básico del transporte sanitario urgente, así como las ambulancias del transporte sanitario no urgente. Posteriormente, el 3 de junio, se inicia una segunda fase en la que se incorporan nuevos vehículos de soporte vital avanzado, nueva electromedicina y se reubican estratégicamente las unidades dentro de la ciudad.
El despliegue supone un presupuesto de casi 318 millones de euros en 5 años para la Región Sanitaria de Barcelona, con un presupuesto medio anual de más de 63 millones.
Por lo que respecta al transporte sanitario urgente, el nuevo modelo prevé un incremento significativo de las ambulancias de soporte vital básico, que pasan de 44 a 57 en los momentos de máxima actividad, un aumento del 30%. Este incremento permitirá mejorar la disponibilidad de recursos y la respuesta en una ciudad con índices de empleo muy elevados.
En lo referente al transporte sanitario no urgente, se produce también un aumento muy relevante de los recursos, pasando de 174 unidades a 209 ambulancias, lo que representa un incremento de 35 ambulancias, un 20% más.
A este incremento del transporte sanitario no urgente, hay que sumar además 18 unidades de nueva creación que apoyarán tanto el transporte sanitario urgente como el no urgente.
Un modelo adaptado a la complejidad urbana
El nuevo modelo se ha diseñado a partir de criterios técnicos y científicos, incorporando el análisis de datos de actividad, variables demográficas y patrones de movilidad. Esta planificación permite garantizar una cobertura más eficiente y respuesta adaptada a las características específicas de Barcelona, un territorio con una población de más de 1,7 millones de habitantes, una elevada movilidad y un progresivo envejecimiento de la población.
La ciudad de Barcelona cuenta, además, con mucha población flotante como estudiantes, trabajadores o turistas, que no viven habitualmente en la ciudad, pero que inciden en un aumento de las emergencias sanitarias, a las que dar respuesta.
En este contexto, el incremento de recursos urgentes se ha calculado teniendo en cuenta el incremento de la actividad asistencial de los últimos años que, a día de hoy, es de 1.600 incidentes diarios de media y, en la mitad de los casos, se requiere la movilización de un recurso urgente.







