El expresidente cumple dos décadas como consejero de News Corp y ya ha cobrado más de cinco millones de dólares
Cuando José María Aznar abandonó La Moncloa en abril de 2004, inició una segunda vida política y empresarial marcada por el asesoramiento administrativo, el asesoramiento privado y la vinculación con grandes corporaciones internacionales. Dos décadas después, el expresidente del Gobierno sigue sentado en uno de los puestos más relevantes de esa red de influencias: el consejo de administración de News Corp, el conglomerado mediático del magnate Rupert Murdoch.
Este mes de junio, Aznar ha cumplido dos décadas como consejero del grupo, un periodo durante el cual ha recibido ya más de cinco millones de dólares entre sueldos, actuaciones y pago de ayudas. De hecho, estos son los únicos ingresos que se le conocen. El resto de cantidades cobradas por Aznar en los últimos años de empresas privadas no son públicas y no consta que las haya facturado a través de Famaztella, empresa que creó en 2004 junto a su esposa, Ana Botella, para, en teoría, explotar sus derechos de propiedad intelectual, incluyendo sus libros, discursos y conferencias.
La relación con el magnate Rupert Murdoch comenzó apenas unos meses después de dejar la presidencia. En septiembre de 2004, el entorno empresarial de Murdoch empezó a pagar 10.000 euros mensuales por «servicios de asesoría estratégica corporativa global» a través de Famaztella, la empresa familiar creada junto con Ana Botella. En junio de 2006, dio el salto formal al consejo de administración de 21st Century Fox, convirtiéndose en el principal asesor del grupo anglosajón. Posteriormente, tras la reorganización del imperio mediático de Murdoch, ocupó un puesto en News Corp como consejero independiente.
El último salario conocido del expresidente corresponde al ejercicio 2023-2024 y asciende a 341.565 dólares anuales, unos 295.000 euros al cambio actual. Su récord retributivo llegó en 2021-2022, cuando recibió más de 352.000 dólares. Sumando pagos en efectivo, acciones y las cantidades previas a su entrada en el consejo, el montante recibido supera los cinco millones de dólares.
Dentro de News Corp, Aznar no ocupa un papel meramente simbólico. Preside el comité de nombramientos y gobierno corporativo y forma parte del comité de auditoría. La empresa justifica su presencia destacando su «experiencia en política económica internacional» y su capacidad de gestión al más alto nivel gubernamental. El conglomerado Murdoch controla medios tan influyentes como The Wall Street Journal, The Times, The Sun o The New York Post, así como intereses audiovisuales y editoriales distribuidos por varios continentes.
Sin embargo, la prolongada vinculación del expresidente con el magnate australiano también ha generado controversia. Los primeros pagos de Murdoch a Aznar suscitaron dudas sobre posibles incompatibilidades con su condición de miembro del Consejo de Estado. Además, la actividad privada del exlíder del PP ha estado acompañada durante años de labores de lobby y asesoría para grandes empresas energéticas, financieras y tecnológicas.
El caso de News Corp también simboliza una transformación más amplia de los expresidentes españoles. Lejos de la vieja imagen del «jarrón chino» acuñada por Felipe González, Aznar ha construido un perfil internacional vinculado al sector privado y las élites económicas globales. Su permanencia durante veinte años en el consejo de una de las mayores empresas mediáticas del planeta reflexiona hasta qué punto la frontera entre política, influencia y negocios se ha ido diluyendo en las últimas décadas.








