Relaciona acciones cotidianas con sus posibles consecuencias
La Generalitat y la Diputación han puesto en marcha la campaña FOC es FOC, cuya finalidad es sensibilizar sobre la responsabilidad ciudadana a la hora de evitar los incendios forestales.
Este año, la campaña apuesta por una narrativa innovadora que sitúa a las personas en el centro de la prevención y la autoprotección. La campaña parte de una idea simple pero contundente: la misma llama que enciende un cigarrillo, una cerilla o una barbacoa puede ser el origen de un gran incendio forestal.
La presidenta de la Diputación de Barcelona, Lluïsa Moret, ha subrayado la importancia de sumar esfuerzos entre administraciones por reforzar la seguridad y el bienestar de la ciudadanía. En este sentido, ha afirmado que «una política firme de prevención de los incendios forestales es una apuesta decidida por la seguridad de las personas y del territorio» y que «la responsabilidad de evitar los incendios reclama la aportación colectiva de toda la sociedad, porque pequeños gestos de responsabilidad, siendo prudentes y cívicos, contribuyen también a evitar que el bosque arda».
También ha puesto en valor la labor continuada de la Diputación de Barcelona en la prevención de incendios a lo largo de todo el año, basada en la gestión forestal y en actuaciones como la construcción de depósitos de agua, el arreglo de caminos o el mantenimiento de franjas de protección en torno a las urbanizaciones, en colaboración con los ayuntamientos, las ADF y otros agentes del territorio.
Por último, ha incidido en que la seguridad debe abordarse desde múltiples frentes durante los meses de verano. «Desde las administraciones tenemos que hacer un trabajo conjunto y poner todas las herramientas necesarias para garantizar que los ciudadanos y ciudadanas puedan disfrutar de un verano seguro en todas partes y en todos los ámbitos», ha manifestado.
Por su parte, la consejera de Interior Núria Parlon ha dicho que «hay que implicar a la ciudadanía como corresponsable en la prevención y la respuesta ante los incendios». Por ello, ha señalado que «el objetivo no es sólo trasladar recomendaciones sobre cómo actuar en una emergencia, sino también fomentar una mayor conciencia sobre los riesgos asociados al fuego y el papel que la ciudadanía puede desempeñar para reducir su impacto».
El objetivo es reducir la distancia entre saber y actuar, haciendo visible que las pequeñas acciones cotidianas pueden tener consecuencias irreversibles sobre el territorio, las personas y el medio natural. La campaña busca activar la responsabilidad individual y colectiva, reforzar la percepción del riesgo y promover conductas preventivas que contribuyan a evitar incendios forestales, así como aportar recursos de seguridad al producirse un incendio.
La propuesta se desarrolla en dos fases complementarias. Una primera fase de prevención, con un tono directo, emocional e interpelador, destinada a generar conciencia y hacer reflexionar sobre el origen humano de muchos incendios.
La idea creativa de los espots refuerza este concepto a través de un recurso visual impactante: primero, se muestran imágenes de un incendio forestal y, mediante una transición, se revela que este fuego ha nacido del punto incandescente de un cigarrillo o del carbón encendido de una barbacoa. No son fuegos distintos, sino el mismo fuego en momentos distintos, conectando causa y consecuencia en una sola imagen.
La segunda fase, centrada en la autoprotección, mantiene la misma coherencia conceptual y transforma comportamientos cotidianos del fuego en aprendizajes prácticos para la ciudadanía. A través de cápsulas audiovisuales breves, se explican de forma visual y comprensible aspectos como la propagación del fuego, el comportamiento del humo o la importancia de mantener franjas limpias de vegetación.









