La criminalidad en L’Hospitalet de Llobregat ha descendido un 14 % desde la puesta en marcha del Pla Bastió, el dispositivo extraordinario impulsado por los Mossos d’Esquadra para combatir la delincuencia violenta y la actividad de los delincuentes multirreincidentes en uno de los municipios con mayor densidad de población de Catalunya. El balance, presentado este fin de semana por la policía catalana, apunta a una mejora de los indicadores de seguridad y consolida los primeros resultados de una estrategia basada en el incremento de la presencia policial, la investigación y la coordinación entre distintos cuerpos de seguridad.
El Pla Bastió comenzó a desplegarse el pasado 14 de abril como respuesta al aumento sostenido de determinados delitos registrados en la ciudad durante los últimos años. La iniciativa combina patrullajes preventivos, unidades de paisano, equipos de investigación especializados y controles específicos sobre personas con un elevado historial delictivo, además de reforzar la colaboración entre los Mossos d’Esquadra, la Guardia Urbana de L’Hospitalet y otros cuerpos policiales.
Según el balance facilitado por los Mossos, el dispositivo ha permitido identificar a alrededor de 60 delincuentes multirreincidentes considerados prioritarios por su actividad continuada. De ellos, 15 han ingresado en prisión, mientras que el resto permanece sometido a diferentes procedimientos judiciales o medidas policiales de seguimiento. Para los responsables del operativo, actuar sobre este reducido grupo de personas tiene un efecto directo sobre la disminución de los delitos violentos y patrimoniales registrados en la ciudad.
Las autoridades subrayan que el objetivo del plan no consiste únicamente en incrementar el número de detenciones, sino en reducir la reincidencia y mejorar la percepción de seguridad entre la ciudadanía. Para ello, el operativo incorpora un modelo de intervención permanente que combina prevención, investigación y respuesta rápida, especialmente en aquellos barrios donde la presión delictiva había generado mayor preocupación vecinal.
El descenso de la criminalidad se produce en un contexto en el que Catalunya también ha registrado una reducción general de los delitos durante el primer semestre de 2026, aunque los Mossos destacan que L’Hospitalet requería una actuación específica debido a la evolución de los robos violentos y al peso de la multirreincidencia en determinados puntos del municipio. La experiencia del Pla Bastió servirá ahora para evaluar qué medidas pueden consolidarse de forma permanente y si parte de este modelo operativo puede extenderse a otras ciudades del área metropolitana de Barcelona con características similares.






