Prevé un nuevo sistema para dar respuesta al aumento del reciclaje
El Consejo Metropolitano, el órgano de gobierno del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha aprobado la estrategia futura de gestión de los residuos metropolitanos con horizonte 2030. Para revertir la situación de estancamiento de los niveles de recogida selectiva en torno al 40%, los ayuntamientos están implantando nuevos sistemas de recogida con identificación de identificación inteligentes, y adaptando las tasas a estos cambios.
Puesto que se prevé que el reciclaje aumente con estos nuevos sistemas, la nueva estrategia metropolitana incluye un rediseño de la estructura de tratamiento. Está previsto aumentar el número de instalaciones, con la construcción de plantas especializadas, y que se transformen algunas de las plantas existentes para adecuarlas a los cambios en la composición de residuos.
El horizonte 2035 también marca una serie de objetivos normativos: reducción del 10% en la generación total de residuos respecto a 2010, reducción del 10% en la generación de la fracción de envases respecto a 2018, una tasa de reciclaje del 65%, un nivel inferior al 15% de materiales impropios del 10% en depósito controlado.
La nueva estrategia de residuos quiere llevar la prevención y la reutilización a una escala mucho mayor, con la construcción de varias plantas dedicadas a la recuperación de materiales, para favorecer su entrada en circuitos de economía circular.
Otra de las claves del nuevo sistema es el tratamiento de la materia orgánica. El futuro modelo plantea reconvertir los ecoparques en plantas integrales de orgánica y aumentar su capacidad de tratamiento (150.000 toneladas anuales adicionales) y de generación de recursos. Así, se pasará del modelo actual de producción de compost y biogás a generar abonos y fertilizantes a la carta, y mediante técnicas de enriquecimiento será posible transformar el biogás en biometano, que tiene un potencial energético mucho mayor y puede considerarse una energía renovable.







