El AMB alerta de la pérdida de arena y ofrece 20 millones de euros para frenarla
Las playas metropolitanas de Barcelona se preparan para la temporada de baño con nuevas inversiones en accesibilidad, servicios y protección ambiental. En este inicio de temporada, los responsables del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) han alertado de la pérdida de arena y han recordado que el litoral ha retrocedido más de un 25% en una década.
Así lo recoge el último estudio del ente, con datos recogidos entre 2012 y 2022. En este periodo se han perdido casi 735.000 m3 de arena debido a los temporales y aumento del nivel del mar. El AMB ha pedido «otra perspectiva que no pretenda erradicar» la falta de arena, y ofrece 20 millones de euros para «lograr la dualidad de protección de la naturaleza sin perder la función social de las playas». Sin embargo, condiciona ese dinero a que la Generalitat y el gobierno central también pongan financiación a través de un “acuerdo estable” a tres bandas.
La peor parte de la regresión se la llevan las playas del tramo norte, con una pérdida global de arena del 34%. Montgat es el municipio con una situación más extrema, con un retroceso del 66% (-117.000 m3). El análisis del AMB se basa en vuelos fotográficos con sensores LIDAR que permiten captar el detalle de la topografía y la evolución de la arena. Se realizaron tres vuelos en los años 2013, 2017 y 2022 con los que se obtuvieron ‘nubes’ de puntos 3D.
En el caso de Barcelona ciudad, el estudio constata una pérdida de casi 125.300 m3 de arena, lo que equivale al 29% de la superficie. En la zona del Delta del Llobregat, el retroceso también es del 29% en global. Las playas más afectadas son las de El Prat de Llobregat, con una regresión del 31 % (casi -133.900 m3). Le siguen Viladecans (-23%), Castelldefels (-17%) y Gavà (-16%).
Si bien los datos son del período 2012-2022, el AMB reconoce que cada otoño e invierno hay nuevos temporales que “agravan” la situación. Es el caso del levante de la Navidad, la borrasca Harry de enero -con olas de más de 7 metros de altura- o el temporal Samuel de marzo. En todos estos episodios, no sólo se han descabezado las playas sino que también se han esparcido más de 500.000 toneladas de residuos, según ha destacado el gerente del AMB, Ramon Torra, que ha subrayado las labores de limpieza para poder inaugurar la temporada de baño.
El vicepresidente ejecutivo del AMB, Antonio Balmón, ha defendido que las políticas de protección del litoral y la naturaleza se hagan sin perder de vista la «función social» que tienen las playas. «Hay muchas familias que su verano se basa en venir aquí porque no tienen una alternativa», ha dicho, en relación al poder adquisitivo de muchos hogares. «Donde no llega el salario directo debe llegar el salario social, y el litoral debe cumplir con esta función», ha añadido, recordando que las playas metropolitanas reciben cada verano 11 millones de visitantes.
Para mantener esta «dualidad» en pleno debate sobre cómo frenar la regresión, Balmón ha avanzado que el AMB «está dispuesta» a invertir 20 millones de euros en un plan de actuación especial de dos o tres años de duración «que no busque erradicar ni solucionar la situación, sino que trabaje desde otra perspectiva».
La intención, ha dicho, es poder financiar acciones para aportar arena o realizar dunas de contención artificial, entre otras acciones. También se estudia la posibilidad de hacer escolleras submarinas, si bien esta opción en estos momentos está menos madura.
Pero para poner ese dinero sobre la mesa, el AMB pone una condición: que la Generalitat y el Ministerio de Transición Ecológica (MITECO) también aporten parte de sus presupuestos. «No vamos sólo a pedir, sino que queremos aliados para sacar adelante un compromiso firme», ha defendido Balmón, quien ha dicho que próximamente plantearán este acuerdo de formal a ambas administraciones. Si hubiera entendimiento, Balmón estima que la burocracia y la redacción del proyecto haría que las primeras acciones se ejecutaran, como muy pronto, de cara a la temporada de playas del 2028.
En paralelo a las negociaciones políticas, el AMB prevé participar hasta 2030 en un nuevo proyecto europeo para mejorar la adaptación de las zonas costeras al cambio climático. ‘Co-creating Regenerative and Resilient Coastal Futures’ (CORRAL) es una iniciativa de un consorcio formado por una treintena de administraciones, centros de investigación, universidades y empresas especializadas. El AMB participa como caso piloto. Durante cuatro años, aportará el control de la dinámica de la costa, la evaluación de soluciones basadas en la naturaleza -como las dunas- y el codiseño de actuaciones con actores locales.
Platges més accessibles i renaturalitzades
El litoral metropolitano ofrece 30 kilómetros de playa que esta temporada apuesta por su accesibilidad. Se han instalado más de un centenar de nuevos metros de pasarelas adaptadas, un nuevo aseo adaptado con pérgola y 150 nuevos bancos en los accesos. También existen tres nuevos módulos de primeros auxilios y cuatro nuevos módulos auxiliares de salvamento.
Al mismo tiempo, se han renovado 500 metros de cierres para proteger especies de aves en riesgo en el Delta del Llobregat, donde existen 500 metros nuevos de cierre con palo y cuerda de las zonas dunares. En la zona del Fórum, existe una nueva instalación de 330 metros de cierre dunar. Según el barómetro del AMB, los usuarios de las playas metropolitanas las puntúan con un 8 sobre 10. Los usuarios destacan especialmente la tranquilidad, la calidad paisajística, la facilidad de acceso, la señalización y las pasarelas de madera.
Ramon Torra ha puesto en valor la apuesta continuada por modernizar los servicios y equipamientos de las playas. El gerente del AMB ha remarcado que «cada año la administración metropolitana apuesta por la renovación y mejora constantes de mobiliario y equipamientos para ofrecer un servicio público de primera calidad». También ha reconocido las dificultades derivadas de los temporales de este invierno, especialmente las levantadas, pero ha asegurado que las playas ya están preparadas para afrontar la temporada alta «con nuevos módulos, nuevos accesos adaptados y toda la oferta de instalaciones deportivas a disposición de los usuarios».







