• Quiénes somos
martes, agosto 25, 2026
  • Iniciar sesión
31 °c
Barcelona
El Contrapunt
  • El Contrapunt
  • Mundial 2026
    • La Roja
    • Calendario
    • Grupos
    • Noticias
  • Local
    • Ciudad de Barcelona
    • Área metropolitana
  • Nacional
  • Internacional
  • Actualidad
    • Sociedad
    • Economía
    • Medio ambiente / sostenibilidad
    • Turismo
    • Cultura
  • Salud y bienestar
  • Deportes
  • Opinión
    • Entrevistas
    • Columnistas
    • Editoriales
    • Máquina del fango
    • Cristales Rotos
es Español ca Català
El Contrapunt
es Español ca Català
Inicio Opinión Editoriales

Los ojos de un perro y la política de los afectos

porBlas Ballesteros Sastre
agosto 25, 2026
en Editoriales, Opinión
Tiempo de lectura: 6 mins de lectura
0
Los ojos de un perro y la política de los afectos
0
VECES COMPARTIDO
0
VISITAS
Share on FacebookShare on Twitter

Hay una manera de mirar la sociedad que consiste en buscar siempre arriba.

Related posts

INFILTRADOS

INFILTRADOS

agosto 25, 2026
EN LA MENTE DEL PRESIDENTE

EN LA MENTE DEL PRESIDENTE

agosto 17, 2026

En las élites, en los gobiernos, en los grandes poderes económicos, en quienes toman decisiones, en quienes ocupan los titulares. Parece que todo lo importante ocurre en la parte superior de la sociedad.

Pero quizá estemos mirando mal.

Quizá haya que mirar hacia el centro. Hacia ese núcleo aparentemente invisible donde está la gente corriente, la vida cotidiana, las relaciones humanas y los afectos. Porque es ahí, en realidad, donde se mueve buena parte del mundo.

Y para entenderlo basta, a veces, con mirar a un perro.

Un perro tiene una forma extraordinaria de mirar la vida. No necesita comprender nuestras jerarquías, nuestros cargos, nuestras ambiciones ni nuestras contradicciones. No sabe qué puesto ocupamos ni cuánto dinero tenemos. No le importa nuestra importancia social.

Un perro sabe algo mucho más sencillo: quién eres.

Y quizá por eso sus ojos tengan algo que nosotros hemos ido perdiendo.

Nosotros miramos demasiado con nuestros propios ojos. Con nuestros prejuicios, nuestras expectativas, nuestras ambiciones y nuestros intereses. El perro, en cambio, parece mirar con unos ojos ajenos. Con una mirada limpia que no necesita demasiadas explicaciones.

Un perro te quiere más de lo que muchas veces somos capaces de querernos nosotros mismos.

Y eso no es una frase sentimental. Es una extraordinaria lección sobre el afecto.

Cuando tienes un mal día, un perro no intenta darte una conferencia sobre cómo resolver tu vida. No te pregunta qué has hecho mal. No te recuerda tus errores.

Simplemente se queda. Está. Acompaña.

Y, algunas veces, se limita a tumbarse a tu lado mientras guardas silencio.

Quizá deberíamos aprender algo de eso.

Vivimos en una sociedad que habla demasiado y escucha demasiado poco. Una sociedad en la que parece imprescindible tener una opinión sobre todo y una respuesta para cualquier problema.

Pero hay momentos en los que lo único verdaderamente necesario es estar al lado de quien lo necesita.

Eso también es política.

Y quizá sea una política mucho más importante de lo que creemos.

Porque la política no debería consistir únicamente en administrar instituciones, aprobar presupuestos, ganar elecciones o conquistar espacios de poder. La política debería consistir, sobre todo, en comprender a las personas.

Y para comprender a las personas hay que saber mirarlas.

Un perro sabe hacerlo.

No porque sea más inteligente que nosotros, sino porque no necesita colocarse por encima de nadie para relacionarse.

Ahí está una de sus grandes enseñanzas.

Un perro no te mira desde arriba.

Te mira desde el mismo lugar en el que estás.

Y eso tiene una enorme carga política.

Porque una política que mira permanentemente desde arriba termina alejándose de la sociedad. Puede tener magníficos discursos, excelentes asesores, estrategias brillantes y datos impecables, pero si pierde el vínculo con las personas, pierde lo esencial.

La política necesita talento. Por supuesto. Pero necesita también algo que no se aprende fácilmente en ninguna universidad: afectos.

Y los afectos son, muchas veces, más importantes que el talento.

No lo duden jamás.

El talento puede hacer que alguien llegue lejos.

El afecto consigue que la gente quiera caminar contigo.

Y eso vale para la política, pero también para la vida.

Un perro lo sabe perfectamente.

Por eso se le llega a querer como a un hijo, como a un amigo o incluso como a ese peculiar “jefe de gabinete” que está permanentemente pendiente de todo lo que ocurre en casa.

Es todo a la vez.

Forma parte de la familia sin necesidad de que nadie haya firmado ningún papel.

Y cuando un día se va, comprendemos hasta qué punto estaba presente.

Porque no se pierde solamente un animal.

Se pierde una rutina.

Una mirada.

Una compañía.

Un saludo al llegar.

Una presencia silenciosa.

Una parte de nuestra vida.

Anatole France decía que quien no ha amado a un animal no sabe lo que es perder una parte de su alma. Y quizá sea precisamente eso lo que ocurre.

El amor despierta partes de nosotros mismos que permanecían dormidas.

Y cuando ese amor desaparece, duele porque aquello que estaba dormido ya había despertado.

Por eso los ojos de un perro son también una forma de conocimiento.

Nos enseñan que el afecto es contagioso.

Que la confianza se construye.

Que la lealtad no se proclama: se demuestra.

Que acompañar puede ser más importante que hablar.

Que mirar a alguien sin juzgarlo puede ser una de las formas más profundas de quererlo.

Y, sobre todo, que las relaciones humanas no se construyen únicamente sobre el talento.

Se construyen sobre los vínculos.

Quizá por eso deberíamos empezar a mirar la política de otra manera.

No desde arriba.

No desde las cúpulas.

No solamente desde los despachos.

Sino desde el centro.

Desde donde está la gente.

Desde sus preocupaciones, sus ilusiones, sus miedos, sus pequeñas alegrías y sus grandes decepciones.

Porque ahí está la verdadera sociedad.

Y quizá por eso un perro pueda enseñarnos algo que muchos políticos olvidan: no hace falta estar por encima de las personas para dirigirlas; primero hay que saber estar a su lado.

La política es talento y afectos.

Pero, si me obligaran a elegir, me quedaría con los afectos.

Porque el talento puede convencer.

El poder puede imponer.

La estrategia puede ganar.

Pero solamente el afecto consigue algo mucho más difícil: que alguien quiera seguir caminando contigo cuando ya no tienes nada que ofrecerle salvo tu propia compañía.

Eso lo sabe un perro.

Y quizá nosotros deberíamos aprenderlo.

Etiquetas: ojosperroPolítica
Artículo anterior

Brasil entra en la campaña electoral con una polarización consolidada y un voto todavía por conquistar

Blas Ballesteros Sastre

Blas Ballesteros Sastre, abogado y politólogo, es licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla y graduado en Ciencias Políticas y Gestión Pública por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). Está especializado en Derecho Público, comunicación política, análisis electoral y gestión pública. Asimismo, cursó estudios de Administración y Dirección de Empresas (ADE) en La Salle – Universidad Ramon Llull (Barcelona), complementando su formación con conocimientos en gestión empresarial y dirección estratégica. Desarrolla una amplia trayectoria como analista político y jurídico, colaborando con distintos medios de comunicación y publicando artículos de análisis y opinión en cabeceras como El País, Nueva Tribuna y Correo de Andalucía, donde aborda la actualidad política, jurídica y social desde una perspectiva rigurosa y fundamentada. Es columnista y articulista de los periódicos digitales pertenecientes al Grupo Crónica y al Grupo ContraPunto. Ha sido presidente de la Unión de Juristas Independientes de Andalucía, desempeñando una labor activa en la defensa del Estado de Derecho, la independencia de la profesión jurídica y la promoción del debate jurídico e institucional. Es codirector de la obra jurídica Proceso Penal, Presunción de Inocencia y Medios de Comunicación, una obra de referencia sobre la relación entre el proceso penal, el derecho a la presunción de inocencia y el tratamiento informativo de los procedimientos judiciales. A lo largo de su trayectoria ha participado en diferentes foros nacionales e internacionales, estos últimos desde su condición de cónsul honorario de Brasil en Sevilla.

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Noticias recomendadas

Acuerdos amplios, consenso y responsabilidad

Acuerdos amplios, consenso y responsabilidad

hace 3 meses
El Estado de Israel bombardea Gaza y mata al organizador de las retransmisiones del Mundial 2026 para la población palestina

El Estado de Israel bombardea Gaza y mata al organizador de las retransmisiones del Mundial 2026 para la población palestina

hace 1 mes
Empate entre Uruguay y Cabo Verde

Cabo Verde vuelve a dinamitar el Grupo H y deja a Uruguay contra las cuerdas

hace 2 meses
Mi educación sobre la muerte (4 de agosto de 2026)

Mi educación sobre la muerte (4 de agosto de 2026)

hace 3 semanas

Síguenos en redes sociales

Navega por categorías

  • Actualidad
  • Agenda cultural
  • Área metropolitana
  • Calendario
  • Ciudad de Barcelona
  • Columnistas
  • Cristales Rotos
  • Cultura
  • Deportes
  • Economía
  • Editoriales
  • Export
  • Gastronomía
  • Grupos
  • Internacional
  • La Roja
  • Literatura
  • Local
  • Máquina del fango
  • Medio ambiente / sostenibilidad
  • Mundial 2026
  • Nacional
  • Noticias
  • Noticias de cultura
  • Ocio
  • Opinión
  • Política
  • Portada
  • Salud y bienestar
  • Sevilla
  • Sin categorizar
  • Sociedad
  • Turismo
El Contrapunt

Otra mirada sobre la actualidad.
Un espacio para el pensamiento libre, el debate y las ideas sin consignas.

Síguenos en nuestras redes sociales:

Recent News

  • Los ojos de un perro y la política de los afectos
  • Brasil entra en la campaña electoral con una polarización consolidada y un voto todavía por conquistar
  • INFILTRADOS

Categorías

  • Actualidad
  • Agenda cultural
  • Área metropolitana
  • Calendario
  • Ciudad de Barcelona
  • Columnistas
  • Cristales Rotos
  • Cultura
  • Deportes
  • Economía
  • Editoriales
  • Export
  • Gastronomía
  • Grupos
  • Internacional
  • La Roja
  • Literatura
  • Local
  • Máquina del fango
  • Medio ambiente / sostenibilidad
  • Mundial 2026
  • Nacional
  • Noticias
  • Noticias de cultura
  • Ocio
  • Opinión
  • Política
  • Portada
  • Salud y bienestar
  • Sevilla
  • Sin categorizar
  • Sociedad
  • Turismo

Recent News

Los ojos de un perro y la política de los afectos

Los ojos de un perro y la política de los afectos

agosto 25, 2026
Brasil entra en la campaña electoral con una polarización consolidada y un voto todavía por conquistar

Brasil entra en la campaña electoral con una polarización consolidada y un voto todavía por conquistar

agosto 25, 2026
  • Quiénes somos
  • Política de cookies
  • Política de Privacidad
  • Aviso legal

© 2026 El Contrapunt

¡Bienvenido de nuevo!

Inicia sesión en tu cuenta a continuación

¿Has olvidado tu contraseña?

Recuperar contraseña

Introduce tu nombre de usuario o correo para restablecer la contraseña.

Iniciar sesión
Gestionar el consentiment
To provide the best experiences, we use technologies like cookies to store and/or access device information. Consenting to these technologies will allow us to process data such as browsing behavior or unique IDs on this site. Not consenting or withdrawing consent, may adversely affect certain features and functions.
Funcional Siempre activo
L'emmagatzematge o accés tècnic és estrictament necessari amb la finalitat legítima de permetre l'ús d'un determinat servei sol·licitat explícitament per l'abonat o usuari, o amb l'única finalitat de realitzar la transmissió d'una comunicació a través d'una xarxa de comunicacions electròniques.
Preferències
L'emmagatzematge tècnic o l'accés és necessari amb la finalitat legítima d'emmagatzemar preferències que no siguin sol·licitades pel subscriptor o usuari.
Estadístiques
L'emmagatzematge o accés tècnic que s'utilitza exclusivament amb finalitats estadístiques. The technical storage or access that is used exclusively for anonymous statistical purposes. Without a subpoena, voluntary compliance on the part of your Internet Service Provider, or additional records from a third party, information stored or retrieved for this purpose alone cannot usually be used to identify you.
Màrqueting
L'emmagatzematge tècnic o l'accés són necessaris per crear perfils d'usuari per enviar publicitat o per fer un seguiment de l'usuari en un lloc web o en diversos llocs web amb finalitats de màrqueting similars.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Veure preferències
  • {title}
  • {title}
  • {title}
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • El Contrapunt
  • Mundial 2026
    • Calendario
    • Grupos
    • La Roja
    • Noticias
  • Local
    • Ciudad de Barcelona
    • Área metropolitana
  • Nacional
  • Internacional
  • Actualidad
    • Sociedad
    • Economía
    • Medio ambiente / sostenibilidad
    • Turismo
    • Cultura
  • Salud y bienestar
  • Deportes
  • Opinión
    • Entrevistas
    • Columnistas
    • Editoriales
    • Máquina del fango
    • Cristales Rotos
  • Quiénes somos

© 2026 El Contrapunt

  • Català (Catalán)
  • Español