Con terrenos más permeables para resistir las lluvias torrenciales y nuevas zonas de sombra para minimizar el efecto isla de calor
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) impulsa diversas actuaciones en municipios del territorio para acondicionar las ciudades para hacer frente a los efectos del cambio climático. Con este objetivo, el ente supramunicipal ha iniciado obras de reurbanización de las plazas Vint-i-cinc d’Octubre, en Sant Adrià de Besòs, y de Maria Aurèlia Capmany, en Sant Joan Despí.
Las obras de transformación de estas dos plazas tienen como denominador común la renovación integral y reconversión en espacios más verdes, accesibles y funcionales. La adaptación de estos dos espacios públicos al cambio climático es un eje fundamental de los proyectos.
Estas dos plazas dispondrán de pavimentos permeables, que facilitarán el ciclo natural del agua y disminuirán el riesgo de inundaciones frente a lluvias fuertes. Además, tendrán más vegetación y espacios de sombra y podrán actuar como refugios climáticos durante el verano, ya que apaciguarán las altas temperaturas.
Plaza del Vint-i-cinc d’Octubre
Con la renovación completa de la plaza -que tiene una superficie de más de 4.500 m²- se aumentará la presencia de vegetación, se crearán más zonas de sombra y se mejorarán la calidad ambiental y el uso del espacio público.
Destaca la plantación de nuevos árboles y arbustos, la creación de zonas verdes y espacios de estancia, la renovación de los pavimentos y alumbrado -con criterios de eficiencia energética- y la incorporación de nuevo mobiliario urbano y de juegos infantiles. También se reorganizan los recorridos para facilitar la movilidad y la conexión entre los distintos ámbitos de la plaza.
Los pavimentos permeables y los sistemas de drenaje sostenible permitirán gestionar mejor el agua de lluvia para que la plaza esté más adaptada a efectos del cambio climático.
Uno de los elementos destacados de la reurbanización es la biodiversidad urbana, puesto que se prevé plantar 6 especies de árboles y hasta 25 especies arbustivas y herbáceas, con el objetivo de incrementar la diversidad vegetal y los estratos de vegetación.

Los espacios de la plaza del Veinticinco de Octubre son poco accesibles y poco adaptados a las necesidades actuales del barrio del Besòs y la mejora de la zona responde a una demanda ciudadana que cuenta con un presupuesto de un millón de euros.
Plaza de Maria Aurèlia Capmany de Sant Joan Despí
En este caso, el proyecto cuenta con un presupuesto de 1,1 millones de euros y se realiza en un ámbito de 3.815 m2. La obra permitirá transformar la plaza en un espacio que preserve la centralidad para eventos comunitarios, con un importante incremento de superficie permeable y de vegetación. Además, se reorganizarán los usos y relaciones con los espacios perimetrales.
La reurbanización se materializa con una combinación de pavimentos, según los usos deseados, y la definición de distintos espacios. Por un lado, se genera un espacio central polivalente amplio para desarrollar actividades populares, con un duro pavimento que permite la intensidad de uso necesaria y la creación de zonas de estancia a su alrededor. Por otro lado, se definen espacios de juego -tanto un espacio cerrado de juegos infantiles como un espacio abierto con una configuración que invita al juego espontáneo. En esta zona, que se relaciona con el acceso al parque de Torreblanca, se incorpora un nuevo arbolado.
Todo el ámbito de la plaza incorpora nuevos parterres con vegetación arbustiva, así como nuevo arbolado para complementar el existente, que se mantiene mayoritariamente. De esta forma se busca aprovechar mejor el agua de lluvia para el riego de los parterres, aumentar los espacios de sombra y de cobertura verde e incrementar la vegetación y la biodiversidad en el ámbito. Todo ello permitirá mejorar la adaptación al cambio climático, ya que ayudará a mitigar el efecto isla de calor y gestionar las lluvias torrenciales.








