Con un presupuesto de 17,7 millones de euros de inversión europea hasta 2030
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y los ayuntamientos de Badalona y Sant Adrià de Besòs han dado un nuevo impulso a la regeneración urbana, social y ambiental de la zona limítrofe de ambos municipios. Hasta 2030 se invertirán 17,7 millones de euros procedentes de fondos europeos para la ejecución de diferentes proyectos bajo el nombre IMPULS Besòs y ReViuBesòs.
El vicepresidente ejecutivo del AMB, Antonio Balmón, ha puesto en valor la importancia de las arterias interurbanas que conectan a personas, como es el caso de este macroproyecto, y ha afirmado que «la política local no entiende de fronteras y el AMB refuerza estos proyectos compartidos y trabaja como único interlocutor en nombre de los ayuntamientos metropolitanos para demostrar que la política puede ser útil». «Nos dedicamos a construir vidas independientemente de las circunstancias y a hacer que los espacios tengan una relación», ha añadido Balmón.
El alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, ha coincidido en esta idea y ha apuntado que «a los vecinos no les importa si una acera es de Badalona o hay un trozo que es de Sant Adrià. Lo que quieren es que la acera esté arreglada». García Albiol ha asegurado que las acciones previstas están «orientadas a vertebrar el territorio y a dignificar un entorno que durante muchos años ha sido castigado por diferentes circunstancias».
Entre las actuaciones previstas, el alcalde de Badalona ha destacado la importancia de la transformación de la parte inferior de la autovía C-31 en una avenida metropolitana. «La dignificación de la parte inferior de la C-31 es importante porque se trata de un espacio degradado», ha señalado, «pero, aun así, esta no es la solución definitiva, sino una solución temporal, ya que la verdadera dignificación de nuestras ciudades pasa por que esta estructura que atraviesa el corazón de Sant Adrià y Badalona acabe desapareciendo».
La alcaldesa de Sant Adrià de Besòs, Filo Cañete, se ha felicitado porque «cuando nos ponemos de acuerdo más allá de las fronteras, multiplicamos los resultados» y ha reivindicado la importancia de seguir invirtiendo en proyectos transversales en el extremo norte del área metropolitana de Barcelona.
Manuel Szapiro, director de la Representación de la Comisión Europea en Barcelona, ha dicho que «este es un nuevo ejemplo de cómo la buena cooperación entre diferentes administraciones puede tener un impacto positivo en la vida de los ciudadanos y en nuestro medio ambiente».
Las inversiones
Una de las grandes inversiones previstas hasta 2030 es la transformación de la antigua carretera N-II, que atraviesa ambas ciudades. Las obras en la parte de Badalona ya están en ejecución en la zona de la avenida Alfons XIII y próximamente tendrán continuidad en Sant Adrià, en Pi i Margall.
Este proyecto prevé una infraestructura ciclista, un sistema piloto de semaforización con inteligencia artificial o la pacificación de la rambla central de Sant Adrià. También en este entorno se llevará a cabo la creación de un laboratorio de innovación metropolitana en la masía de Can Rigalt.
El otro aspecto destacado es la mejora del paso bajo el puente de la C-31, que ha estado históricamente vinculado a la degradación. Este espacio ha acogido durante años el llamado mercado de la miseria y, más recientemente, ha sido también la sede del asentamiento de personas sin hogar en el extremo de Badalona. Ahora se prevén actuaciones orientadas a reforzar la conectividad entre barrios, mejorar la movilidad sostenible y dignificar el espacio público en este punto de conexión entre Badalona y Sant Adrià de Besòs.
También se han previsto proyectos de intervención en el cauce del río Besòs. Por un lado, se proyecta la regeneración y renaturalización del parque fluvial, entre la Pollancreda y el puente de los Passadors. Por otro, se prevé también la recuperación ecológica y paisajística de la desembocadura del río.







