Es el primero de España en adoptar una medida que responde a una demanda ciudadana
El cementerio Roques Blanques de El Papiol es el primero de España y uno de los primeros del mundo que permite enterrar las cenizas de las mascotas con sus amos ya sea en nichos, panteones o columbarios. Actualmente, únicamente en ciudades como Milán o Venecia, en Italia, o Sao Paulo, en Brasil, cuentan con iniciativas de estas características.
Los responsables del cementerio detectaron la demanda social que había, cada vez más creciente, de personas que solicitaban enterrarse con sus mascotas y trasladaron esta situación al Consell Comarcal del Baix Llobregat, del que depende en camposanto. Un cambio en el reglamento del cementerio hace posible ahora la medida.
El cementerio de Roques Blanques contaba desde hace años con un espacio exclusivo para las mascotas, El Bosque de las Huellas, pero esta es la primera vez que se pueden enterrar a las mascotas con sus propietarios.
Para llevar a cabo este tipo de entierros, el titular del nicho o panteón debe hacer una autorización expresa. Además, solo se pueden enterrar las cenizas de la mascota, que debe haber sido incinerada previamente en un crematorio exclusivo para animales. “En ningún caso se pueden enterrar los cuerpos de las mascotas sino sus cenizas”, según ha remarcado Joan Ventura, consejero delegado de Áltima. El precio del servicio es de unos 150 euros, el mismo que tiene enterrar unas cenizas humanas.
El cementerio hace un mes que ofrece este servicio y hasta ahora se han llevado a cabo dos entierros de perros, aunque desde la dirección recuerdan que se pueden enterrar todo tipo de mascotas, desde gatos hasta caballos.








