La operación, valorada inicialmente en 27 millones, permitirá al Ayuntamiento quedarse cinco edificios enteros y mantener a los actuales inquilinos
El Ayuntamiento de Hospitalet se prepara para comprar 148 viviendas distribuidas en cinco edificios del Samontà con el objetivo de evitar que los inmuebles acaben en manos de un fondo de inversión. El consistorio ejercerá el derecho de tanteo después de que la propiedad, una inmobiliaria familiar que mantiene sus pisos en régimen de alquiler desde los años 60, haya comunicado su voluntad de vender el conjunto.
La compra tendrá un coste estimado de 27 millones de euros, aunque el precio definitivo quedará fijado después de una tasación independiente. El dinero saldrá del remanente municipal de 2025 y, según el gobierno local, se trata de recursos adicionales que no comportarán recortes en otros servicios.
Con derecho a tanteo, el Ayuntamiento podrá adquirir los inmuebles en las mismas condiciones que había acordado la propiedad con el potencial comprador.
El alcalde, David Quirós, ha defendido la decisión como una forma de blindar estas viviendas ante la especulación. «Cuando un fondo de inversión quiere comprar un edificio entero con vecinos dentro, la ciudad se puede poner delante. Y lo hacemos. Estos 148 pisos no serán un activo de inversión: serán de Hospitalet, y lo serán para siempre», ha dicho Quirós.
Una operación que empezó a prepararse hace casi un año
El consistorio trabaja en esta posibilidad desde noviembre de 2025, cuando incorporó al Plan local de vivienda 2026-2031 la compra de inmuebles mediante los mecanismos de tanteo y retracto. Sin embargo, inicialmente las limitaciones derivadas de las reglas de estabilidad presupuestaria impedían reservar los recursos necesarios.
La situación ha cambiado con el decreto del Gobierno español que permite a los ayuntamientos utilizar a los remanentes en determinadas inversiones financieramente sostenibles, entre las que figura la adquisición de vivienda.
La propiedad volvió a comunicar en septiembre su intención de vender los edificios y el Ayuntamiento activó el procedimiento.
«Llevamos meses trabajando porque queríamos que estos pisos siguieran siendo hogares para familias de L’Hospitalet, y no acabaran en el mercado especulativo. Teníamos la herramienta, hemos encontrado la financiación y no lo hemos dejado pasar», ha asegurado Quirós.
La operación tiene una dimensión especialmente relevante si se compara con las previsiones del propio Plan local de vivienda: los 148 pisos previstos multiplican por casi tres las 56 viviendas que el documento municipal contemplaba adquirir por esta vía durante el período 2026-2031.
Los inquilinos mantendrán sus contratos
La compra no implicará el desalojo de los residentes actuales. Los cinco edificios disponen de ascensor y las viviendas tienen superficies de entre 50 y 71 metros cuadrados.
El Ayuntamiento se hará cargo de los contratos de alquiler que ya están vigentes y se subrogará en los derechos y obligaciones de la propiedad actual, incluidos los contratos de renta antigua. Esto significa que los vecinos seguirán viviendo en sus pisos, pero con el consistorio como nuevo propietario.
Además, las viviendas adquiridas quedarán sujetas de forma permanente al régimen de protección oficial, de acuerdo con la Ley 11/2025, y pasarán a formar parte del patrimonio público de suelo y vivienda. Por tanto, no podrán volver posteriormente al mercado libre.
Los pisos que queden vacíos con el tiempo se destinarán a alquiler asequible. La adjudicación se realizará a través del registro de solicitantes de vivienda de protección oficial y mediante unas bases específicas.
El Ayuntamiento asumirá la gestión de los 148 pisos
La incorporación de las viviendas en el parque público también comportará un nuevo modelo de gestión. El consistorio prevé contratar un servicio que se encargue tanto de la gestión inmobiliaria y el mantenimiento de los edificios como del acompañamiento social a los residentes.
Aparte, el Ayuntamiento está estudiando ampliar las funciones de la Farga GEM para que incorpore una línea específica vinculada a la vivienda y pueda asumir progresivamente el papel de empresa municipal de vivienda.
Para el gobierno local, la compra de los cinco edificios es sólo una de las actuaciones previstas para ampliar el parque público.
«148 pisos no resuelven el problema de la vivienda, pero son 148 hogares que salen del mercado especulativo y pasan a ser de todos. Y no será la última operación. Compraremos cuando podamos, construiremos dónde podamos y rehabilitaremos lo que tenemos», ha concluido Quirós.








