Con el fin de mejorar la experiencia de los niños que deben hacer frente a una intervención quirúrgica y reducir el estrés y la ansiedad, el Hospital de Sant Joan de Déu de Sant Boi ha incorporado tres vehículos eléctricos. Con ellos, los niños de entre 2 y 6 años que deban someterse a una intervención de Otorrinolaringología llegan al quirófano. La iniciativa ha sido posible gracias a la donación de la empresa internacional de venta online Aosom.
Aunque el verdadero conductor es el equipo asistencial, el hecho de ser protagonistas en el traslado al quirófano y poder cambiar la camilla tradicional por un vehículo les aporta numerosos beneficios.
Mediante el juego simbólico, los niños se divierten y afrontan con más tranquilidad y menos ansiedad la intervención quirúrgica.
“El objetivo principal de esta acción es transformar una experiencia que puede ser traumática en un juego, con un recorrido divertido que se aleja de las tradicionales camillas”, explica Elena Fernández, enfermera especialista en Child Life en el Hospital Sant Joan de Déu de Sant Boi, que se encarga de la preparación previa al quirófano con las familias.
Esta acción, sumada a todo el trabajo que la enfermera realiza en la consulta prequirúrgica, reduce el estrés, la ansiedad y el miedo preoperatorio. Además, iniciar todo el proceso con esta acción mejora la predisposición de los niños ante la intervención, que se muestran más colaborativos con el equipo médico y facilitan la inducción anestésica.
Transformar el entorno sanitario en un espacio más amable también tiene un impacto en las familias, que lo viven con menos malestar y se sienten más relajadas al ver que el niño entra tranquilo, entretenido y contento.







