Pedro Sánchez vuelve a situarse como el dirigente mejor valorado, seguido por Yolanda Díaz
El último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) deja un mensaje claro: el PSOE no solo mantiene su posición como primera fuerza política, sino que amplía de forma significativa la distancia respecto al Partido Popular. Pese al intenso desgaste político provocado por las últimas semanas de polémicas y acusaciones de corrupción, los socialistas recuperan impulso y consolidan su liderazgo en la estimación de voto.
La encuesta sitúa al PSOE en el 33% de los votos, 1,7 puntos más que en el anterior barómetro, mientras que el PP retrocede hasta el 25,1%, perdiendo dos puntos. La diferencia entre ambas formaciones alcanza así 7,9 puntos, una de las mayores registradas en los últimos meses.
Los datos reflejan que la estrategia de confrontación impulsada por la oposición no habría conseguido erosionar el respaldo electoral al Gobierno. Al contrario, el barómetro apunta a que una parte importante del electorado sigue valorando la estabilidad institucional y las políticas desarrolladas por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, incluso en un contexto político especialmente convulso.
Mientras el PSOE recupera terreno, el Partido Popular experimenta un notable retroceso. Tampoco Vox consigue capitalizar el momento político y baja hasta el 15,3%, mientras que Sumar continúa estabilizado por encima del 6%, aunque sin lograr revertir la tendencia descendente de los últimos meses.
Ningún líder político de los cuatro principales partidos nacionales aprueba en este sondeo aunque Pedro Sánchez vuelve a situarse como el dirigente mejor valorado, seguido por Yolanda Díaz. Alberto Núñez Feijóo ocupa la tercera posición y Santiago Abascal cierra la clasificación como el líder peor valorado entre los cuatro principales partidos nacionales.
El trabajo de campo del estudio, realizado sobre más de 4.000 entrevistas durante los primeros días de julio, refleja la percepción ciudadana en un escenario marcado por la fuerte presión mediática y política sobre el Ejecutivo. Aun así, los resultados indican que esa coyuntura no ha alterado el liderazgo del PSOE, que incluso mejora su posición respecto al mes anterior.
El barómetro supone, además, un balón de oxígeno para el Gobierno en un momento especialmente delicado. Tras semanas en las que la oposición había centrado buena parte de su estrategia en los casos de corrupción y en reclamar un adelanto electoral, el CIS dibuja un escenario muy distinto: los socialistas siguen siendo la opción preferida por los españoles y amplían la distancia con su principal rival.
El sondeo del CIS refuerza la idea de que el PSOE mantiene una sólida base electoral y conserva la confianza de una parte significativa del electorado, incluso en un contexto político de máxima exigencia.







