Los equipos de emergencia investigan daños en viviendas e infraestructuras mientras el balance provisional alcanza un muerto y diez heridos
Un terremoto de magnitud 5,1 ha golpeado la región central peruana de Junín. Los equipos de emergencia investigan daños en viviendas e infraestructuras mientras el balance provisional alcanza un muerto y diez heridos. La sacudida tuvo su epicentro en Chongos Bajo, cerca de la ciudad de Chupaca, y fue seguida por una réplica que llevó a numerosos vecinos a abandonar sus viviendas.
El balance provisional indica que al menos una persona ha fallecido y otras diez han resultado heridas. Los servicios de emergencia continúan recorriendo las localidades afectadas, por lo que las cifras podrían cambiar conforme avancen las inspecciones.
El Instituto Geofísico del Perú informó de que el movimiento se produjo a las 21.24 horas del sábado 18 de julio. El epicentro fue localizado siete kilómetros al sur de Chupaca, dentro del distrito de Chongos Bajo, y el foco sísmico se situó a 24 kilómetros de profundidad.
Una sacudida sentida en todo el valle del Mantaro
El terremoto fue percibido con fuerza en Chupaca, Chongos Bajo, Huancayo y otras localidades del valle del Mantaro.
Según el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional, la intensidad llegó a situarse entre los grados IV y V en Chupaca. Este nivel puede provocar el desplazamiento de objetos, daños moderados en construcciones vulnerables y una fuerte sensación de alarma entre la población.
Numerosos vecinos salieron a la calle tras notar el temblor. Algunos permanecieron durante horas en plazas y espacios abiertos debido al temor a nuevas sacudidas.
Una réplica de menor intensidad se registró poco después del terremoto principal, aunque hasta el momento no se han atribuido daños adicionales a este segundo movimiento.
Inspección de hospitales, viviendas y carreteras
Los equipos técnicos revisan viviendas, centros sanitarios, colegios, iglesias, carreteras y redes eléctricas.
Las construcciones tradicionales de adobe figuran entre las más vulnerables ante este tipo de movimientos. Las primeras imágenes e informaciones mostraron grietas, caída de materiales y daños en fachadas y tejados.
También se produjeron interrupciones temporales del suministro eléctrico en algunos puntos. Las autoridades trabajan para restablecer los servicios y garantizar la comunicación con las comunidades rurales.
La evaluación se concentra especialmente en Chongos Bajo, municipio donde se situó el epicentro, y en otras localidades de la provincia de Chupaca.
El balance continúa siendo provisional
El Instituto Nacional de Defensa Civil ha señalado que los gobiernos municipales y regionales mantienen activados sus centros de operaciones.
Los datos sobre víctimas, heridos y edificios afectados se recopilan a partir de los informes enviados por autoridades locales, hospitales y equipos desplegados sobre el terreno.
Por este motivo, los organismos oficiales insisten en que el balance difundido durante las primeras horas puede experimentar modificaciones.
La población ha recibido instrucciones para mantenerse alejada de edificios dañados y comunicar cualquier emergencia a los servicios de seguridad y protección civil.
Un país habituado a convivir con los terremotos
La elevada actividad sísmica de Perú está relacionada con la convergencia de las placas de Nazca y Sudamericana.
Esta interacción forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, que se extiende por las costas occidentales del continente americano y diferentes países de Asia y Oceanía.
En Perú se registran numerosos terremotos cada año, aunque la mayoría presentan magnitudes reducidas. Los expertos insisten en que no es posible predecirlos y que la mejor herramienta para reducir sus consecuencias es la prevención.
El Instituto Geofísico del Perú recomienda identificar zonas seguras dentro de los edificios, fijar muebles pesados, mantener preparadas rutas de evacuación y disponer de alimentos, agua, medicamentos y linternas en una mochila de emergencia.
Sin riesgo de tsunami
Al tratarse de un terremoto con epicentro continental, en el interior del territorio peruano, no se emitió ninguna alerta de tsunami.
Las autoridades mantienen, sin embargo, la vigilancia sísmica ante la posibilidad de nuevas réplicas.
El Gobierno regional de Junín y los municipios afectados deberán determinar ahora la magnitud de los daños y las ayudas necesarias para atender a las familias damnificadas.







