El Laboratorio Clínico del Hospital Germans Trias (Can Ruti) de Badalona cuenta desde hace unos días con un ayudante muy útil y profesional para transportar muestras biológicas entre los 700 m2 de los que dispone el espacio.
Se trata de EMILI (las siglas de Equipo Móvil Inteligente para Laboratorio Integrado) y es un robot móvil inteligente que constantemente distribuye bandejas con muestras de sangre, suero o de orina entre diferentes puntos alejados del laboratorio.
Cualquier mañana, cuando la actividad en el laboratorio suele ser más intensa, EMILI realiza más de un centenar de viajes y, al finalizar el día, recorre una decena de kilómetros, a pesar de tener batería para hacer muchos más. En total, mueve más de 8.000 muestras biológicas, procedentes de pacientes ingresados en el centro sanitario, de usuarios que acuden a hacerse analíticas o de los diferentes centros de atención primaria del territorio.
La responsable de Gestión de Muestras del Laboratorio Clínico del Germans Trias, Maria García, destaca las mejoras que supone la utilización de este sistema y apunta que “los profesionales ahorran tiempo en desplazamientos, que ahora pueden dedicar más a tareas analíticas y, además, las muestras llegan antes y de forma continua y fluida a las unidades de análisis, mejorando el tiempo de respuesta para obtener los resultados”.
Manejar el robot, que tiene diferentes bandejas para depositar cientos de muestras en un único viaje, es muy sencillo e intuitivo: solo hay que indicar qué tipo de muestras se envían y a qué punto del laboratorio se quieren hacer llegar. Seguidamente, el robot se desplaza a buen ritmo y con seguridad, ralentizando la velocidad o deteniéndose si anticipa la presencia de algún obstáculo que le dificulta el paso. Cuando llega a su destino, el profesional descarga las muestras para su análisis y devuelve a EMILI al punto inicial de gestión.
Aunque su uso forma parte de una prueba piloto, la acogida de EMILI en el laboratorio ha sido muy satisfactoria. Si bien se está trabajando para cuantificarla, la agilización del circuito y procesamiento de las muestras ya es compartida, así como el ahorro de desplazamientos por parte de profesionales a lo largo del día, de aproximadamente un 90 %.
Este avance tecnológico ha sido posible gracias a NGNY, una empresa catalana con más de 20 años de trayectoria en la automatización de laboratorios clínicos. La compañía —cuyo nombre proviene de la palabra ingenio— diseña, fabrica y distribuye soluciones para optimizar los espacios donde se analizan las muestras de sangre o de orina, para que el proceso de una analítica sea más eficiente, seguro y trazable.







