La policía hizo el descubrimiento mientras investigaba un posible caso de perros desatendidos
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ha intervenido cuatro tortugas mediterráneas, una especie en peligro de extinción, en una casa de Alella. La policía investigaba un posible caso de perros desatendidos, tras recibir la denuncia de un vecino.
Cuando los agentes revisaron el sitio, sin embargo, se comprobó que pese a que los perros estaban en buen estado, el propietario, de 62 años, tenía cuatro tortugas en un corral.
El hombre no pudo acreditar el origen de los ejemplares y explicó a los agentes que una tercera persona se los había dado dos años atrás.
Las tortugas han sido trasladadas al Centro de Recuperación de Fauna Salvaje de Torreferrussa, en Santa Perpètua de Mogoda.
La tortuga mediterránea figura en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, lo que somete a su tenencia, transporte o venta a estrictos controles.






