Salvador Illa y Esquerra Republicana han cerrado un pacto para reforzar la Agencia Tributaria de Cataluña con 527 millones de euros adicionales hasta 2029. El acuerdo establece un calendario de traspaso progresivo de competencias tributarias y es, por ahora, la pieza clave para desbloquear los primeros presupuestos de la legislatura. El Govern los negocia simultáneamente con ERC y los Comuns, y esta semana debería ser la decisiva.
Del total pactado, 481,2 millones correrán a cargo del Departamento de Economía. El objetivo es dotar a la ATC de una financiación estable e impulsar su modernización tecnológica, organizativa y de gestión de datos para asumir gradualmente funciones que ahora ejerce la Hacienda española.
Cómo funcionará el modelo
El plan contempla tres fases. En la primera, las dos agencias trabajarán de forma coordinada en información y asistencia a los contribuyentes. La segunda abre la puerta a una gestión parcial por parte de la ATC: dictará actos administrativos y ejercerá funciones de inspección y recaudación en algunos ámbitos. La tercera fase, la final, supone la gestión integral de todas las funciones tributarias.
Para pilotar el proceso, el Govern creará una oficina técnica de gobernanza. Además, la ATC se reorganizará internamente con tres nuevas direcciones generales, incrementará la plantilla y ampliará su implantación territorial.
ERC había puesto como condición inicial la transferencia inmediata de la recaudación del IRPF. Ha retirado esa exigencia y ha aceptado el modelo progresivo. Un paso atrás táctico que ha permitido cerrar el acuerdo.
El tren orbital y las otras condiciones
Resuelto el capítulo tributario, la negociación continúa en otros terrenos. ERC quiere una nueva línea ferroviaria que una Mataró, Granollers, Sabadell, Terrassa, Martorell, Vilafranca del Penedès y Vilanova i la Geltrú sin pasar por Barcelona. Una infraestructura que costaría 5.200 millones de euros, que tendría que financiar el Estado, y que estaría operativa hacia 2040. El secretario de Movilidad e Infraestructuras, Manel Nadal, explicará los detalles este lunes desde Sant Sadurní d’Anoia.
Los republicanos también exigen un mecanismo de control sobre la ejecución real de las inversiones estatales en Cataluña, una reivindicación con mucho recorrido dado el historial de incumplimientos de la Administración central.
Los Comuns, por su parte, quieren actualizar su acuerdo con el Govern y han puesto sobre la mesa la retirada del proyecto del tren R-Aeroport. Una condición que suma presión a unas negociaciones ya de por sí complicadas.
Tres actores, un plazo
El Govern necesita el sí de dos socios con agendas bien distintas y poco margen de tiempo. El pacto tributario es un avance real. Pero quedan muchos frentes abiertos, y la semana que empieza dirá si hay presupuesto o no.







