Pone el acento en la financiación, las infraestructuras, el equilibrio territorial y la mejora de los servicios públicos con la salud y la educación al centro
El president de la Generalitat, Salvador Illa, y el líder de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Oriol Junqueras, han firmado esta mañana de martes formalmente el acuerdo para los presupuestos de Catalunya para este 2026. Después de meses de negociación y un intento frustrado de aprobación, el Govern y ERC han cerrado de esta manera el pacto que debe permitir -si los Comunes no dan ninguna sorpresa- que la Generalitat tenga nuevas cuents este año. La Generalitat trabaja con los presupuestos aprobados en marzo de 2023 y que se han tenido que ir prorrogando.
La línea orbital ferroviaria, la inversión de más de 527 millones en la Agencia Tributaria de Catalunya, la mayoría catalana del Consorcio de Zona Franca, o un plan de barrios de 400 millones para municipios pequeños, son algunos de los acuerdos que han facilitado esta firma.
El acto formal que sella este acuerdo se ha celebrado en el Palau de la Generalitat, a las 8.00 horas de la mañana, en la institucional Galería Gótica, acompañados de los equipos negociadores, y tras una corta reunión para ultimar flecos que han mantenido Illa y Junqueras en el despacho del president. La firma, además, se anunció ayer por la noche después de que el Consejo Nacional de ERC fuera informado de los acuerdos y avalara el pacto. Ambos dirigentes ya mostraron el acuerdo ayer lunes en el acto de impulso de la línea orbital ferroviaria en Sant Sadurní d’Anoia. Fue la antesala de un acuerdo que da aire al Govern y debe permitir que la Generalitat vuelva a tener presupuestos.
Con la escenificación formal de este pacto, los presupuestos están prácticamente aprobados y, tal y como se comprometieron ERC y el Govern, lo hacen antes de que acabe el período de sesiones parlamentarias.
Ahora faltaría que los Comunes finalmente actualicen su acuerdo con el ejecutivo, después de que hayan puesto sobre la mesa una unidad de disciplina de vivienda con rango de dirección general, la retirada del R-Aeropuerto y una tasa del 2% a fortunas superiores a los 100 millones de euros. Si esta negociación con los Comunes acaba cerrándose esta semana, el Govern podrá aprobar las cuentas nuevas y llevarlas al Parlament para que la cámara las valide con los votos de PSC, ERC y Comuns, los tres socios de la investidura de Illa.







