Un informe de la Comisión Europea estima que los catalanes pasarán de los 8,1 a los 10 millones en el 2050
La población de la Unión Europea llegará a su pico en el 2029 con 453,3 millones de personas y después empezará a caer, según un informe de la Comisión Europea elaborado por el Centro Común de Investigación (JRC, por sus siglas en inglés).
Actualmente, existen 450,6 millones de europeos. El estudio calcula que en 2050 se reducirá a 445 millones y que en 2100 alcanzará los 398,8 millones, lo que representa una disminución global del 11,7 %.
Respecto a Cataluña, se prevé que aumente de los 8,1 millones en el 2025 a los 10 millones en el 2050, lo que representa un crecimiento de casi el 24%.
Los datos contrastan con las cifras del conjunto de la Unión Europea, donde la población está abocada a reducirse y envejecer, según el estudio. Así, en 2050, uno de cada tres residentes en la UE tendrá 65 años o más. Actualmente son uno de cada cinco.
El estudio apunta a que los europeos viven más años que nunca, con una esperanza de vida que alcanzó los 81,5 años en 2024. Las previsiones estiman que en 2100 podría aumentar hasta los 90 años para las mujeres y 86 para los hombres. Así, un niño nacido en el continente en 2023 tendrá una esperanza de vida libre de enfermedades graves hasta los 75,3 años.
Cambios en el mercado laboral
El informe muestra que el continente está experimentando un importante cambio demográfico que está reconfigurando su mercado laboral, lo que, según los autores del documento, requiere impulsar la participación y la productividad. Alrededor del 20% de la población en edad de trabajar está fuera del mercado laboral, existe una brecha de género del 10% y unos 8 millones de jóvenes que ni estudian, ni trabajan ni reciben formación. En paralelo, la ocupación de los ciudadanos de entre 55 y 64 años está aumentando en comparación con hace unas décadas.
El documento indica que para abordar la disminución de la población activa será «clave» impulsar la productividad y aprovechar el talento, lo que también ayudará a mantener el crecimiento económico y fortalecer las finanzas públicas.
Retos y oportunidades
El informe recalca que estas tendencias plantean retos importantes: desde la carencia de mano de obra y la presión sobre los presupuestos públicos; hasta la tensión en los sistemas de cuidados, la educación y la cohesión regional. Al mismo tiempo, el estudio destaca que estos cambios aportan también oportunidades. Por ejemplo, la economía de la longevidad, que abre nuevos mercados para productos, servicios e innovaciones diseñados específicamente para la gente mayor, creando nuevas vías de crecimiento económico y creación de empleo.







