El Hospital de Bellvitge convierte el recorrido completo de un infarto en un itinerario docente que integra asistencia, investigación, simulación e innovación dentro del programa internacional ‘BIYSC’
Una paciente de 70 años que acaba de sufrir un infarto es el punto de partida de una innovadora experiencia docente que permite a estudiantes de todo el mundo descubrir, desde dentro, cómo funciona la medicina cardiovascular del siglo XXI. Aunque Montserrat no existe, su caso clínico, creado con inteligencia artificial, sirve de hilo conductor del programa Heart Science 360º, impulsado por el Área del Corazón del Hospital Universitario de Bellvitge, el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) y la Cátedra Universidad de Barcelona-Hospital de Bellvitge de del International Youth Science Challenge (BIYSC) de la Fundación Cataluña La Pedrera.
Una docena de estudiantes de entre 15 y 17 años procedentes de Europa, Asia y Nueva Zelanda han participado en esta propuesta inmersiva, que les ha permitido seguir todas las etapas del recorrido asistencial de una paciente con enfermedad cardiovascular. A diferencia de los modelos de aprendizaje tradicionales, el programa no aborda la cardiología por especialidades, sino que presenta la medicina como un proceso continuo en el que diferentes equipos trabajan de forma coordinada en torno a una misma persona.
El itinerario comienza con la activación del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) y continúa por el laboratorio de hemodinámica, las unidades de críticos, los quirófanos de cirugía cardíaca y vascular, los servicios de imagen cardiovascular, la rehabilitación cardíaca y el seguimiento posterior mediante telemedicina. Este recorrido permite a los participantes comprender tanto el funcionamiento de un hospital universitario de alta complejidad como la relación constante entre la actividad asistencial y la investigación biomédica.
La experiencia se complementa con sesiones de simulación clínica avanzada, visitas a los laboratorios del grupo BioHeart del IDIBELL y actividades relacionadas con la ciencia de datos y la inteligencia artificial. Los estudiantes también trabajan con datos clínicos anonimizados y desarrollan un reto de innovación biomédica que presentan al final de la estancia, con el objetivo de acercarlos tanto a la práctica clínica como a la carrera investigadora.
Según el director de Innovación, Investigación y Universidades de la Gerencia Hospitalaria Bellvitge-Viladecans y responsable de Heart Science 360º, el doctor Josep Comín, los profesionales que tendrán que afrontar los grandes retos cardiovasculares del futuro necesitarán una formación que integre conocimientos clínicos, investigación, simulación, análisis de datos y trabajo multidisciplinar. En este sentido, el programa pretende mostrar a los estudiantes que la medicina actual se construye mucho más allá de la consulta o quirófano.
Heart Science 360º aprovecha el potencial del Campus Salut Bellvitge, donde conviven un hospital universitario, un instituto de investigación biomédica y la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona. Esta integración permite a los participantes conocer de primera mano cómo asistencia, docencia, investigación e innovación trabajan de forma coordinada para transformar el conocimiento científico en una mejor atención a los pacientes.







