La ciudad es referente en la atención a la salud mental y ha impulsado un estudio sobre la vida en estos centros durante la guerra
El cementerio de Sant Boi recuerda a las personas que hay enterradas en el equipamiento que murieron durante la Guerra Civil cuando estaban ingresadas en los centros psiquiátricos de la ciudad, que es referente en la atención a la salud mental. En la fosa común del cementerio y en varios nichos hay enterradas muchas de estas personas, que perdieron la vida durante la guerra en unas condiciones precarias.
La iniciativa es fruto de la investigación impulsada por la Dirección General de Memoria Democrática de la Generalitat para documentar la elevada mortalidad registrada en los centros psiquiátricos catalanes durante la Guerra Civil y recuperar la identidad de las personas fallecidas.
El estudio, elaborado por el historiador Marcos Robles y presentado públicamente este año en Sant Boi, confirma que entre 1936 y 1939 se produjo un aumento extraordinario de la mortalidad en los principales centros psiquiátricos del país. El fenómeno afectó especialmente a instituciones como el Instituto Mental de Sant Andreu, el Sanatorio Martí Julià de Salt, el Instituto Pere Mata de Reus o el conjunto psiquiátrico de Sant Boi, donde en determinados periodos las defunciones llegaron a afectar a cerca del 75 % de los pacientes ingresados.
La investigación, desarrollada a partir de una investigación previa del responsable del Archivo Histórico Municipal del Ayuntamiento de Sant Boi, Carles Serret, concluye que esta situación fue consecuencia de la combinación de diversos factores: la falta de alimentos y la desnutrición severa, las pésimas condiciones materiales, la sobrepoblación de los centros y la situación de vulnerabilidad extrema escasez y colapso de los servicios.







